
Tras haber quedado muy cerca de los 30.000 puntos el pasado 12 de febrero, un límite récord, el Dow Jones de Industriales de Wall Street, una de las principales referencias de los mercados de Nueva York, pero también de todas las bolsas del mundo, rompió este miércoles el piso de los 20.000 puntos.
Esa caída de un 33%, producida en apenas cinco semanas, grafica la dimensión de la pérdida de valor de los activos financieros a escala internacional, consecuencia de una percepción que se impone entre los fondos de inversión: la desaceleración económica provocada por el coronavirus, que puede llevar a una recesión mundial después de 11 años.
Argentina no fue la excepción, con una economía aquejada por dos años en contracción, elevada inflación y una deuda soberana al borde del default, sus indicadores financieros también se mueven en rojo y, por momentos, las caídas son aún más profundas que la de sus pares de la región y de las economías centrales.
Este miércoles, el índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires restó un 14,5%, una caída mucho más drástica que la que experimentaron otros recintos financieros. El referente líder de ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos) se situó al cierre en los 22.087 puntos. El Merval acumula en 2020 una pérdida de 47% en pesos y de 56,2% medida en dólares.
El Gobierno de Alberto Fernández anunció una serie de medidas económicas “decisivas”, como una reducción de impuestos y créditos baratos, para proteger la producción y el nivel de empleo de los efectos del coronavirus. “Estamos aquí para tomar medidas decisivas en pos de asegurar que la actividad económica va a funcionar”, dijo a periodistas el ministro de Economía, Martín Guzmán.
El Gobierno bajará impuestos a las empresas, aumentará el gasto en obra pública y lanzará 200.000 créditos baratos para las pequeñas empresas y los emprendedores. Además anunció mayores subsidios para los desempleados y para los jubilados, con el fin de evitar una mayor caída del consumo en momentos en que Argentina atraviesa una severa recesión con alta inflación.
“El miedo al coronavirus invadió el mundo, la volatilidad en los mercados es gigante y, hasta que la curva no se amesete, difícilmente llegue la calma imprescindible para serenar los ánimos. De ahí que vemos en Wall Street días de bajas históricas y de rebotes robustos pero sin continuidad, de solo un día, y vuelta a bajar hasta llegar al soporte extremo y límite de la tendencia principal de la pendiente de su ciclo alcista de 11 años cumplidos”, señaló Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil.
El ADR de YPF cedió 26,8%, a USD 2,57, afectado por otro derrumbe de los precios del petróleo, que regresaron a los niveles de 18 años atrás. El barril de crudo ligero de Texas recortó 16,6% en el mercado neoyorquino, a USD 22,47 para los contratos con entrega en abril.

El Riesgo País de Argentina volvió subir fuertemente, impulsado por una marcada aversión a las inversiones de riesgo dado el creciente temor a las consecuencias del coronavirus sobre la economía global. El indicador medido por el banco JP Morgan avanzó casi 500 unidades para Argentina, por encima de los 4.000 puntos básicos, frente a un nivel de 1.770 puntos registrado que registraba a fin del 2019.
“La onda expansiva llegó rápido a Argentina que, si bien encuentra en el cepo cambiario una primera barrera de contención, no es para nada inmune. La brecha del tipo de cambio se amplió mientras que el Riesgo País aceleró la suba. Mientras tanto, la deuda ‘testea’ niveles en los cuales los ‘buitres’ se sienten a gusto y los tiempos del canje apremian”, explicó Nery Persichini, Head of Strategy en GMA Capital.
“A pesar de los vaivenes cotidianos que impone el volátil clima externo, y así es que se trasladan a los activos locales, ellos también se encuentran rehén de la delicada coyuntura económica -agravada por el coronavirus- y de la reestructuración de deuda, la cual debe buscar resolverse rápido en un contexto más complejo por la aversión al riesgo global”, aportó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.
Los principales índices de Wall Street se derrumbaron otra vez este miércoles, ya que las señales de pérdidas alarmantes entre las grandes compañías de Estados Unidos opacaron el efecto de los cuantiosos estímulos que lanzaron las autoridades para proteger a la economía.
El promedio industrial Dow Jones llegó a caer más de 2.000 puntos, un 10%, para moderar la baja a 6,3% sobre el cierre, en 19.898 unidades; mientras que el índice S&P 500 cayó 5,2% y el índice Nasdaq perdió un 4,7 por ciento.
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