La inflación de febrero podría ser menor al 2% gracias al congelamiento de tarifas, combustibles y medicamentos, además del menor arrastre de enero.
La inflación de febrero podría ser menor al 2% gracias al congelamiento de tarifas, combustibles y medicamentos, además del menor arrastre de enero.

Con el resultado de inflación de enero, que arrojó un alza de 2,3% frente al 3,7% de diciembre, el Gobierno comenzó a ilusionarse con un proceso de desaceleración de la suba de precios, claramente ayudada por el congelamiento del tipo de cambio y de las tarifas y combustibles. La cifra que dio a conocer a mediados de este mes el Indec fue bastante más baja que la que pronosticaban las consultoras económicas, que estimaban una cifra entre 3 y 3,5%, y para febrero están esperando que continúe el proceso de reducción de la inercia inflacionaria, lo que podría llevar el registro a un valor incluso menor al 2%.

Ya corregidos los números de enero, los analistas esperan ahora que la inflación del segundo mes del año se ubique entre 2% y 2,5%, pero en el Gobierno algunos funcionarios se ilusionan con que la cifra pueda incluso ser menor en función de la evolución de los precios durante las primeras semanas de febrero.

De hecho, ya la consultora Elypsis, que releva los precios cada semana, indicó en su informe de ayer que con los datos a hoy, revisó la proyección del mes a la baja y daría 1,9%, ayudada por el congelamiento de tarifas, combustibles y medicamentos que se mantiene, ademas del menor arrastre de enero. “Sólo el 7% de los 50.044 productos relevados subieron de precio en la segunda semana de febrero. Es el segundo registro más bajo en lo que va del año, y la cuarta semana consecutiva con subas que no superan esta proporción de los productos”, indicó el informe.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, está confiado en el proceso de desaceleración de la inflación
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, está confiado en el proceso de desaceleración de la inflación

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dijo en varias oportunidades que la inflación de febrero seguía mostrando una desaceleración y que si bien no querían arriesgar cifras, tenían buenas expectativas. Lo cierto es que en el Gobierno cuentan con varias fuentes de información que les dan indicios de cómo se vienen comportando los precios, como “Precios claros”, una herramienta que refleja diariamente los valores de todos los productos que comercializan los supermercados.

Lo que están percibiendo es que si bien en febrero no jugarán a favor, como el mes pasado, la baja de los precios de los medicamentos y la reducción del costo del mantenimiento del hogar, sí lo harán los menores precios del turismo y los alimentos. Ambos rubros, si bien seguirán mostrando un alza mayor que el promedio, tendrán un alza menor que en enero porque ya no impacta la suba del IVA. Incluso, según precisaron fuentes oficiales, hubo precios de la canasta básica que mostraron bajas durante este mes, como algunos productos lácteos y artículos para bebés, por ejemplo.

Con dos meses en los que el IPC reafirme la desaceleración, el Gobierno se encaminará a iniciar un diálogo con los sectores empresarios y sindicalistas para avanzar en un acuerdo de precios y salarios, que ayude a que la inercia continúe bajando. Tanto es así que ya comenzaron las conversaciones y continuarán en los próximos días.

“Estimamos que el índice de precios al consumidor crecerá 2% en febrero, mostrando una importante desaceleración en el primer bimestre del año respecto de fines de 2019. Entre la primera quincena de febrero e igual período de enero, el IPC GBA Ecolatina avanzó 2,2%. El rubro que más subió fue Alimentos y bebidas, que continúa creciendo por encima del nivel general”, precisó, por su parte, Ecolatina.

Los alimentos siguen subiendo por encima del promedio general inflacionario, aunque menos que en enero
Los alimentos siguen subiendo por encima del promedio general inflacionario, aunque menos que en enero

Según remarcó el director de la firma, Lorenzo Sigaut Gravina, “el congelamiento tarifario y de combustibles contribuye a desacelerar la inflación, pero el ancla cambiaria comenzó a levantarse".

“Si dólar oficial continúa deslizándose, lo cual es necesario para evitar el atraso cambiario, la desaceleración encontrará un límite en torno al 2%”, enfatizó el economista, quien mantiene una proyección de inflación anual en torno al 40%.

Para la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), en tanto, las estimaciones no son tan optimistas. Sus proyecciones indican un alza de precios para febrero en torno al 2,6% a 2,7% debido a que si bien los servicios regulados siguen con subas leves (1%), se percibieron aumentos más altos en los estacionales, como las frutas, y en el turismo, donde las subas en pasajes y alojamiento se mantiene firme, especialmente debido al Carnaval, aclaró el economista Juan Luis Bour.

“La inflación núcleo se mantiene por encima del 2,5% y la razón de eso está en los aumentos en alquileres, educación y otros ítems. Los drivers seguramente tiene que ver con que hubo impulso fiscal y monetario. Esa combinación, con tasa de interés para abajo y un tipo de cambio que empezó a moverse, a la larga te tiene que dar una inflación por arriba del 2%”, remarcó el analista de FIEL.

Para Federico Furiase, de EcoGo, la jugada del Banco Central (BCRA) de acelerar la baja de la tasa de interés es “arriesgada”, ya que el proceso de desaceleración de la inflación es incipiente en un contexto de congelamiento de tarifas, combustibles y acuerdo de precios. De todos modos, las proyecciones de inflación para febrero se ubican en torno a 2%, aunque con el rubro alimentos cercano al 2,5% debido al arrastre que dejó enero (4,7%) y aumentos en la carne.

Seguí leyendo: