Según la UCA, un 44,3% de los niños vive en hogares con déficit de infraestructura básica de subsistencia
Según la UCA, un 44,3% de los niños vive en hogares con déficit de infraestructura básica de subsistencia

Un informe realizado por el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que casi el 50% de los niños de hasta 17 años sufre la falta de acceso a la conexión de gas natural y a la red de cloacas, cifras que están fuertemente relacionadas con las cifras de pobreza infantil (51,8%). Mientras que el 46,8% tiene déficit de la infraestructura para acceder al gas natural, el 43,3% no tiene cloacas y el 42,6% tiene problemas de acceso o baja calidad del servicio de red de agua. A su vez, el 13,7% de los niños directamente no tiene agua potable.

Según el informe, denominado “Derecho a un hábitat digno en la infancia”, la incidencia del déficit de acceso al servicio de agua de red registra una marcada disparidad socio-ocupacional y geográfica. Los problemas aumentan en los sectores económicos-ocupacionales más bajos: alcanza al 19,3% en esos estratos y es de apenas 0,2% en el sector medio profesional. Lo mismo sucede respecto del acceso a la red cloacal: mientras que asciende al 53,4% el déficit en el estrato trabajador marginal, baja al 16,2% en el medio profesional. En gas, en tanto, los porcentajes alcanzan a 55,4% y 2%, respectivamente.

Además de analizar las privaciones que sufren los niños en cuanto a la infraestructura de los servicios básicos, también es importante analizar los aspectos referidos a los recursos de la vivienda. Abarca los indicadores de infraestructura básica de subsistencia, servicio sanitario, hacinamiento, espacio tranquilo e iluminado para estudiar, calidad de la vivienda, tenencia de vivienda y, por último, temor a perder el hogar. De acuerdo con el informe, un 44,3% de los niños vive en hogares con déficit de infraestructura básica de subsistencia.

Este indicador se basó en la falta de alguno de los siguientes recursos: colchón para cada miembro, anafe o cocina con o sin horno, heladera con o sin freezer, calefactores móviles o fijos, o ventilador o aire acondicionado. Un 27,5% de los niños y niñas no tiene calefactores móviles o fijos; un 20,3% no posee ventilador o aire acondicionado; 14,5% viven en hogares donde no hay un colchón para cada miembro; 3,2% no tiene heladera con o sin freezer en su hogar y solo 1% no posee anafe o cocina, con o sin horno.

Al realizar el análisis por estrato social, 6 de cada 10 niños del sector marginal trabajadores (los de menores recursos) sufre este déficit de infraestructura básica de subsistencia. En las infancias del estrato medio profesional, ese porcentaje se reduce al 15,6%.

En cuanto al servicio sanitario, el déficit que tienen los chicos que viven en hogares que no disponen de inodoro en la vivienda o disponen de uno sin descarga mecánica de agua, o directamente no tienen baño dentro del hogar, se estima en un 17,5%. En el Conurbano Bonaerense, Gran Rosario y Gran Tucumán más de 2 de cada 10 chicos residen en hogares deficitarios en términos sanitarios, afirma el documento de la UCA.

La pobreza infantil asciende al 51,8%, según la UCA
La pobreza infantil asciende al 51,8%, según la UCA

El informe también reveló que un 50,6% de los niños y niñas están expuestos a problemas de contaminación cercanos a sus viviendas y que los más afectados son los chicos que viven en el Gran Tucumán, donde tres de cada cuatro viven cerca de al menos alguno de los contaminantes.

Por otro lado, más de un tercio de los chicos y chicas no posee tres o más servicios barriales cercanos y afecta mucho más a la infancia del estrato trabajador marginal. Las principales carencias son no tener cerca: un centro de salud u hospital público o privado; centro de deportes o club social; centro de jubilados; plaza o parques; transporte público y cajero automático.

A su vez, se estima que al menos 1 de cada dos chicos carece de algún servicio público en su barrio. Por servicio público, se entienden todos aquellos bienes públicos que proveen los municipios, entre los que se encuentran el alumbrado, recolección de basura, pavimento, vereda y desagüe. Estos últimos tres servicios son los que presentan mayor déficit entre las infancias y adolescencias, con 31,9%, 33% y 40,8% respectivamente.

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