Nicolás Dujovne (Adrián Escandar)
Nicolás Dujovne (Adrián Escandar)

Con Nicolás Dujovne a la cabeza, el equipo económico buscó llevar un mensaje tranquilizador a los inversores en Wall Street. El principal objetivo del ministro de Hacienda fue transmitir que el frente cambiario está absolutamente bajo control. Al finalizar las reuniones, quedó claro que el Banco Central está preparado para que el "súper peso" perdure en los próximos meses.

Dujovne estuvo acompañado en este viaje por el vicepresidente del Central, Gustavo Cañonero y el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. Tal como adelantó Infobae, uno de los encuentros fue organizado por Goldman Sachs y otro por HSBC. Este martes fue el turno de una reunión del Banco Santander. En todas hay otros analistas y representantes de fondos institucionales invitados. Además, también hubo algunas reuniones a solas de los funcionarios con inversores estratégicos en la Argentina.

En estos encuentros, el ala económica insistió en que la meta de déficit primario cero está absolutamente vigente. "Los números de mayo fueron muy buenos y nuestra previsión es que se va a alcanzar el compromiso de equilibrio fiscal", explicó el ministro. Y aclaró que ni siquiera está contemplado hacer uso de la cláusula negociada con el FMI para ablandar al menos en parte el objetivo del equilibrio de las cuentas públicas para este año (siempre antes del pago de los intereses).

El principal objetivo del equipo económico fue transmitir a los inversores que el frente cambiario está completamente controlado hasta las elecciones. Hay margen de maniobra de sobra, explicaron, para asegurar un peso fortalecido

Pero lo más relevante pasó por las definiciones sobre las "municiones" con las que cuenta el Banco Central para contener al dólar. Y el mensaje que se dejó es que hay recursos abundantes para hacer frente a cualquier presión que se registre sobre el mercado cambiario.

Según el detalle que mostraron los funcionarios, el Central no solo tiene las reservas para intervenir si hubiera movimientos "disruptivos". Además, la entidad está comprando dólar futuro, lo cual le da mayor margen de maniobra para salir a vender si se produjera una situación extrema, pero sin perder reservas.

Santiago Bausili, secretario de Finanzas (Nicolás Stulberg)
Santiago Bausili, secretario de Finanzas (Nicolás Stulberg)

Se calcula que el poder de fuego ya ascendería a los USD 5.000 millones solo a través de contratos futuros. Además, el Tesoro seguirá vendiendo los USD 60 millones diarios. Y la tasa de interés permanecerá arriba del 60%, aún cuando la inflación baje del 3% mensual, algo que ya sucedería en el dato de junio.

Ayer el tipo de cambio volvió a caer y el minorista cerró a $43,66, el menor nivel desde mediados de abril. Así se profundizó la tendencia a la baja de las últimas dos semanas. Esta caída del tipo de cambio se explica por varias razones: se está verificando venta de divisas por parte de empresas e individuos que tienen que hacer frente al pago anual de Ganancias y otros impuestos por el cierre de las declaraciones juradas. Además, también empezaron a entrar dólares que buscan ganar con las altas tasas en pesos, vía carry trade.

Además de las reservas, el Central recompuso desde mayo su posición de futuros. Tendría USD 5.000 millones en contratos para vender si fuera necesario. Y además le compró al Tesoro otros USD 400 millones la semana pasada. Sí, fue incrementando sigilosamente su ‘poder de fuego’

Por supuesto que la otra preocupación es que la inflación sigue avanzando, mientras que el dólar se queda quieto o incluso cae. Esto podría abrir las puertas a un nuevo episodio de atraso cambiario, pero por ahora no es el tema de mayor preocupación ni del Gobierno ni de los mercados.

El equipo económico transmitió estos conceptos a los inversores internacionales, dejando en claro que hay que descartar cualquier chance de devaluación hasta las elecciones. "Aun en escenarios negativos, consideramos que no perderíamos reservas de libre disponibilidad", agregaron.

Los inversores también preguntaron por los vencimientos de deuda que debe enfrentar el Gobierno en el mercado interno. La inquietud pasa por las renovaciones que deben efectuarse tanto de títulos de corto plazo en pesos como en dólares. Hoy habrá un test interesante en ese sentido, cuando el Tesoro salga a renovar vencimientos por el equivalente a USD 2.600 millones. Sin embargo, se estima que el mercado está en modo "receptivo", por lo que no debería haber mayores problemas para conseguirlo.

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