Daniel Marx en una presentación frente al Rotary Club de Buenos Aires
Daniel Marx en una presentación frente al Rotary Club de Buenos Aires

Originalmente, el calendario de las charlas organizadas por el Rotary Club de Buenos Aires tenía agendado a Daniel Marx hace unas semanas. "Disculpas por la demora, algunas cuestiones que no puedo controlar me hicieron postergarlo", comenzó el economista que fue recibido con aplausos e hizo referencia al asalto que sufrió hace unas semanas, en el que fue apuñalado.

El director de la consultora Quantum Finanzas fue el último de los invitados al ciclo de almuerzos organizado por la sede argentina de Rotary International. Durante el mismo, el ex secretario de Finanzas consignó que el actual intento del Gobierno de cambiar el esquema de desembolsos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no es anormal ya que "Argentina tiene una historia de programas con el Fondo y todos ellos requirieron reacomodamientos". "De los 26 acuerdos cerrados con el Fondo, 4 fueron inaugurales y el resto son continuaciones o recambios", explicó.

Marx, el principal negociador de la deuda pública entre 1988 y 1993 expresó refiriéndose a los más reciente vaivenes cambiarios que "de acuerdo al último reporte de Goldman Sachs lo que es predecible en cualquier acuerdo con el Fondo, no por causa y efecto, son variaciones en el tipo de cambio real del país más fuertes de lo que se había previsto originalmente". Al mismo tiempo, consideró que ese ciclo de inestabilidad cambiaria "terminó por ahora en Argentina".

De los 26 acuerdos cerrados con el Fondo, 4 fueron inaugurales y el resto son continuaciones o recambios

Entre sus principales consideraciones sobre las consecuencias de estas turbulencias a lo largo del tiempo, incluyó un dato que no es menor. "En los últimos 20 años, quien invirtió dinero en pesos en Argentina fue históricamente saqueado". El ex director del Banco Central calculó que un plazo fijo acumulado en las últimas dos décadas perdió un 60% en dólares.

Los efectos cambiarios también influyen en las cuentas nacionales, con Marx proyectando que hubo fuertes cambios en los índices de deuda pública consolidada. "Teníamos una idea que se decía, correctamente o no, que Argentina era un país de baja deuda. Hoy no se puede decir eso", detalló. El economista apuntó al Memorándum de Políticas Económicas y Financieras presentado al FMI, donde de acuerdo al valor del dólar en aquel momento, "el peso de la deuda bruta era de 50% del PBI, que pasó a 60% del producto y hoy con el tipo de cambio de estos días estaríamos cerca del 70% arriba del producto".

Marx ante el auditorio de rotarios
Marx ante el auditorio de rotarios

En cuanto a las retenciones anunciadas por el Gobierno esta semana, consideró que "son muy ineficientes a largo plazo". Pero que su implementación, con la cual estima que se lograran ingresos adicionales por 1% del PBI, junto con una menor incidencia de subsidios a servicios, "están orientados a tratar de bajar el ritmo de la deuda a través de un ajuste fiscal".

Otra forma de ahorro que el economista consideró beneficiosa para el nuevo ritmo de gasto público es el avance de las transferencias a provincias. Para Marx, el hecho que la formula con la cual se actualizan los salarios de los empleados provinciales esté atrasada respecto al avance inflacionario ayuda a licuar los gastos, aunque también advirtió que "hay que observar el avance del gasto indexado por inflación, que hoy está entre 60 y 70%".

La pelea contra la inflación, en su opinión, servirá no sólo en el frente consumo como motor de la economía, sino también como una herramienta a la hora de bajar el gasto público.

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