(Getty)
(Getty)

Si bien las proyecciones privadas sobre economía concluyen que la recuperación se empezará a ver en el final de este año, el consumo lo seguiría con un retraso importante. Ese rezago se debería a que la caída durante este año podría ser de una magnitud mayor a la esperada.

Así se desprende de los últimos datos del modelo de proyección para el consumo másivo elaborado por Kantar Worldpanel y Ecolatina, en el que las consultoras revisaron su estimación para fin de 2018. Sobre marzo, proyectaban que a fines de año habría un crecimiento del 0,7%. Ahora a mediados de agosto, calculan una caída de 1,2% en el consumo masivo.

Mientras que los primeros dos trimestres de este año registraron una recuperación marginal para el consumo masivo, la expectativa para el período julio-diciembre  es de recortes importantes frente al escenario inflacionario repotenciado y la carrera desde atras que pelean los salarios. Para el tercer trimestre, se espera una caída del 2,7%, seguida de un descenso por 3,1% para el último cuarto del 2018.

Fluctuaciones en el consumo masivo. Fuente: Kantar Worldpanel y Ecolatina
Fluctuaciones en el consumo masivo. Fuente: Kantar Worldpanel y Ecolatina

"En los últimos cinco años en Argentina, siempre que el salario perdió poder de compra, el consumo masivo se vio inmediatamente afectado", puntualizó Federico Filipponi, director comercial de Kantar Worldpanel. El analista también considera que el efecto comparativo jugará en contra, debido a que "adicional a las malas expectativas macroeconómicas, se agrega que el segundo semestre compara con el mejor momento de 2017, y esto hará mayor el impacto".

Respecto al contexto macroeconómico, Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina, consideró que  "al salto cambiario y de las tasas de interés, le siguió la aceleración de la inflación –pass through– y el ingreso a una recesión que va a durar por lo menos hasta comienzos de 2019".

Para la recuperación del consumo masivo, explican desde ambas consultoras, el eje de la cuestión pasará por "que la economía vuelva a crecer -impulsada en un principio por el campo, si la cosecha es favorable- y que la inflación se desacelere y permita algo de recuperación en el salario real".

Seguí leyendo: