Los ministros de Producción, Dante Sica, y de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, participaron de la convocatoria del presidente de CERA, Enrique Mantilla (Adrián Escandar)
Los ministros de Producción, Dante Sica, y de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, participaron de la convocatoria del presidente de CERA, Enrique Mantilla (Adrián Escandar)

En el Día de la Exportación, como todos los años, el sector agrupado en la CERA, Cámara de Exportadores de la República Argentina, que preside Enrique Mantilla, lo festeja con un seminario en un hotel céntrico que en esta oportunidad contó con la participación de los ministros de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere y de Producción, Dante SICA, y el tema: "Exportaciones, en un contexto desafiante".

El tema elegido para este seminario anual que se ha transformado en un clásico no contemplaba que un día antes el gobierno nacional, a través del Ministerio de Hacienda, dispusiera dos medidas que genera más dudas que algún beneficio para el sector, como son la reducción a la tercera parte de los reintegros sobre las exportaciones, y la suspensión transitoria de la rebaja de las retenciones para el complejo aceitero y subproductos de la soja.

Sin embargo, Enrique Mantilla evitó hacer un planteo crítico ante dos ministros del Gobierno vinculados con el área, como el de Producción y Agroindustria, y tanto en el discurso de apertura como en un informal encuentro con periodistas, entre los que estaba Infobae, optó por no sumarse a las voces críticas que en los pasillos de uno de los hoteles con los más grandes salones de la City para este tipo de evento hacían la mayor parte de los industriales que participaron del encuentro.

Por el contrario, ante la consulta de este medio sobre si lo habían tomado por sorpresa las medidas anti exportación dijo: "El contexto ha cambiado notablemente en las últimas semanas, el tipo de cambio ya no está en $20, ni las urgencias fiscales son las mismas; por lo que antes de hablar preferimos analizar el impacto de las medidas caso por caso".

Enrique Mantilla: “El contexto ha cambiado notablemente en las últimas semanas, el tipo de cambio ya no está en $20, ni las urgencias fiscales son las mismas; por lo que antes de hablar preferimos analizar el impacto de las medidas caso por caso”

—¿Pero no implica un cambio de las reglas de juego? —insistió Infobae.
—Tenemos que analizar los diferentes rubros  y sectores. No es lo mismo el caso de una industria como la automotriz, que tiene más de 50% de componente importado, que otro en que la mayoría de los insumos son nacionales; o si la empresa está radicada en una provincia con altas alícuotas de Ingresos Brutos que comenzarán a bajar el año próximo; que otra que está en una localidad con alícuotas menores y que no van a disminuir. Por eso, tomamos los dichos del presidente Mauricio Macri de actuar con "la verdad, transparencia y diálogo", y para dialogar necesitamos primero contar con los análisis sectoriales y caso por caso, y ahí sí veremos pedir una audiencia con los ministros Sica y Etchevehere, y si es necesario con el Presidente.

Enrique Mantilla: “El desafío es que las exportaciones y la inversión crezcan más que el consumo, pero con un piso alto de crecimiento del PBI”
Enrique Mantilla: “El desafío es que las exportaciones y la inversión crezcan más que el consumo, pero con un piso alto de crecimiento del PBI”
Enrique Mantilla: “Para dialogar necesitamos primero contar con los análisis sectoriales y caso por caso, y ahí sí veremos pedir una audiencia con los ministros Sica y Etchevehere, y si es necesario con el Presidente”

Pero, no todos comparten ese criterio, primero fueron los industriales del sector aceitero que volvieron a manifestar su "sorpresa y preocupación por la medida oficial anunciada", porque los afecta por doble vía: la suspensión de la rebaja mensual de la alícuota de retenciones a las exportaciones y por recorte a la tercera parte de las devoluciones de impuestos.

La agroindustria prevé, como probables efectos negativos, "la caída de transacciones del principal sector exportador de la Argentina, lo que afectaría la recaudación fiscal que se ha proyectado; así como la menor capacidad de compra de la agroindustria y la elevación de la capacidad ociosa del principal complejo oleaginoso del mundo, estimulando indirectamente la primarización de la agroexportación al exportarse con menos valor agregado", de ahí que trascendió que sus máximos dirigentes estaban preparando cursar un pedido de audiencia con el presidente Mauricio Macri.

Los aceiteros prevén, como probables efectos negativos de las medidas, la caída de transacciones del principal sector exportador, lo que afectaría la recaudación fiscal proyectada

"El diferencial en los derechos de exportación entre materias primas y productos industrializados es el modo en que los países estimulan la exportación de empleo e inversión locales, al tiempo que evitan el proteccionismo creciente de buena parte del comercio internacional, con el objetivo de fortalecer el desarrollo del complejo oleaginoso argentino que lleva tres décadas de crecimiento", explicaron en un nuevo comunicado informal a la prensa, sin membrete ni firma, porque fue emitido como "nota de prensa".

Pero eso no es lo que piensa el ministro Luis Miguel Etchevehere, proveniente más de la rama de la producción primaria, que de las manufacturas. Ante la consulta de Infobae sobre esa visión de la industria aceitera, dijo: "Las medidas van en línea de equipar todo lo que es el sistema de retenciones. Por un lado se sigue cumpliendo el compromiso que asumió el presidente Mauricio Macri de mantener la rebaja en medio punto porcentual mes a mes de las retenciones sobre las exportaciones del grano de soja, hasta terminar el primer mandato de gobierno en 18%; y lo otro viene a equilibrar una diferencia que había entre las retenciones al poroto y a los subproductos, porque durante 30 años operó como un subsidio por parte de la producción a la industria, cuando creemos que el sector de las manufacturas está lo suficientemente maduro, el polo aceitero es un ejemplo de eficiencia de lo que es la industria en la Argentina".

Etchevehere: “La suspensión de la rebaja de las retenciones a los aceites y subproductos de la soja viene a equilibrar una diferencia que había entre las retenciones al poroto y a los subproductos, porque durante 30 años operó como un subsidio por parte de la producción a la industria, cuando creemos que el sector de las manufacturas está lo suficientemente maduro, el polo aceitero es un ejemplo de eficiencia”

Por otra parte, agregó el ministro, "se trata de una suspensión transitoria, hasta que en febrero del año que viene converjan a las que tendrán la soja, y a partir de ahí los dos seguirán con el cronograma de disminución mes a mes".

En la industria vitivinícola aseguran que no tienen margen para absorber la baja de los reintegros de impuestos
En la industria vitivinícola aseguran que no tienen margen para absorber la baja de los reintegros de impuestos

También se sumaron a las voces críticas, por el "costo de las medidas a un sector que opera con muy baja rentabilidad, apenas 4%", dijo un vocero de la industria del vino que exporta por unos USD 800 millones al año, que se anticipó a un comunicado formal de esta economía regional de Bodegas de Argentina, que nuclea a 230 establecimientos que representan el 90% del total de la exportación de vinos fraccionados, en el que califica de "injustas las medidas porque los reintegros no son un subsidio al sector sino que son la devolución equitativa de impuestos indirectos sobre productos que se exportan. El monto de reintegros asciende aproximadamente a USD 48 millones al año".

Bodegas de Argentina, que nuclea a 230 establecimientos que representan el 90% del total de la exportación de vinos fraccionados, calificó de “injustas las medidas porque los reintegros no son un subsidio al sector sino que son la devolución equitativa de impuestos indirectos”

Y agrega: "Nuestro país carece de tratados de libre comercio con los principales mercados, lo cual encarece nuestros vinos frente a los de países como Chile y Australia. Por carecer justamente de estos acuerdos, un vino argentino llega un 18% más caro que uno chileno a las góndolas del gigante asiático. Ese porcentaje es muy relevante considerando que el 70% del vino que se toma en el mundo vale menos de USD 6,5 en góndola. El país trasandino ha logrado así en 20 años incrementar sus exportaciones de vino a China de dos a 322 millones de dólares por año. Argentina con mucho esfuerzo no supera los USD 20 millones".

Incluso, un estudio del Observatorio Vitivinícola que se difundió luego de las medidas destaca que "en el caso de los reintegros a las exportaciones del vino fraccionado (de 6% sobre el valor FOB) el porcentaje de impuestos contenidos en el valor promedio FOB es de 8%, es decir, dos puntos porcentuales mayor que el reintegro recibido. En el caso de las exportaciones de vino a granel (5,5% sobre FOB) esta diferencia es aún mayor ya que los impuestos contenidos en el precio FOB significan un 10,5% del precio FOB, es decir, una diferencia de 5 puntos porcentuales". Con esos datos, en esta actividad, también se dijo que sus máximos dirigentes querían hablar directamente con el Presidente, porque creen que las medidas no se originaron ni en las carteras de Producción ni en las de Agroindustria.

Sin embargo, del lado del Gobierno, el ministro de Producción, Dante Sica, intentó poner paños fríos al malestar de los industriales y destacó que "las medidas fueron debidamente pensadas para que tengan un efecto neutro, luego de la suba del tipo de cambio en las últimas semanas. Y, agregó, en los próximos días se presentará un trabajo caso por caso, con el impacto de la rebaja de los reintegros, porque será más intensivo para las industrias extractivas y con bajo valor agregado, y nulo para las pymes y las que incorporen más valor".

—¿Estas medidas no tienden a neutralizar la mejora esperada para el año que viene con la rebaja de impuestos programada en la Ley de Reforma Tributaria? —le preguntó Infobae a Sica.
—Lo que se hizo fue una disminución y una adecuación de los reintegros, porque lo que se tomó en cuenta es que en 2018 iba a haber un impacto por la baja de los impuestos; por tanto, los reintegros tenían que  haberse adecuado; y también se consideró el efecto macroeconómico de la mejora del tipo de cambio real en un 25%. En 2016 se habían aumentado los reintegros, tanto en las manufacturas de origen industrial (MOI) como de origen agropecuario (MOA) cuando hubo un reclamo porque la paridad cambiaria había quedado atrasada. Se miró mucho y con más cuidado toda la cadena pyme que tiene mayor cantidad de transacciones para que no se vea afectada; y en algunos sectores que se quiere fomentar, que no son muy exportadores, como el textil, calzado. En el caso de las industrias extractivas y productivas de insumos, ahí hubo una rebaja mayor, y hasta se eliminaron. Y se reincorporaron las devoluciones automáticas para todo el universo pyme, que es el 80% de las firmas exportadoras y el 20% del monto de las exportaciones, que la AFIP no podía discriminar.

Dante Sica: “Lo que se hizo fue una disminución y una adecuación de los reintegros, porque lo que se tomó en cuenta es que en 2018 iba a haber un impacto por la baja de los impuestos; por tanto los reintegros tenían que  haberse adecuado; y también se consideró el efecto macroeconómico de la mejora del tipo de cambio real en un 25 por ciento”

Desde 2015, cuando se perdió el superávit de la balanza comercial, porque la liberación del cepo posibilitó destrabar las importaciones, no sólo de bienes de consumo, sino incluso de inversión y de insumos para la producción, parte de la cual se quiere destinar a la exportación, la Argentina necesita generar divisas genuinas que alienten el empleo privado.

Medidas que se ven como puramente fiscalistas

Sin embargo, en un nuevo acto desesperado de Hacienda por intentar transmitir calma a los inversores del resto del mundo que se muestran inquietos por el impacto del déficit fiscal sobre las necesidades de financiamiento de la Argentina, se dispuso 24 horas antes de la celebración del Día de la Exportación dos medidas que van en la dirección opuesta a incentivar la generación de divisas: el recorte a la tercera parte de la devolución de impuestos (reintegros en la jerga de los técnicos); y la suspensión por seis meses del cronograma de disminución de las retenciones a las exportaciones de aceites y subproductos de la soja.

Mantilla destacó que "en momentos difíciles el desafío que representa un sistema comercial con fuertes tensiones no cooperativas, la revolución de los ecosistemas digitales donde los países globales han formulado una estrategia de inteligencia artificial que se posiciona como cuarto factor de producción además del capital, el trabajo y la tierra, y la economía en Argentina que en un cruce de caminos eligió el acuerdo con FMI para lograr credibilidad; es el de lograr que las exportaciones y la inversión crezcan más fuerte que el consumo, pero a partir de lograr un crecimiento más alto".

Para eso, agregó el presidente de la CERA que "la llave para el crecimiento sostenido es la competitividad, y eso requiere fortalecer la productividad de los sectores transables, con aliento a la inversión. Pero el consumo tampoco debe subir despacio, para permitir la gobernabilidad y lograr el aumento del salario real, clave para reducir la pobreza".

Sica consideró que están dadas las condiciones para el crecimiento de las exportaciones porque "el nuevo tipo de cambio real es un 25% más alto que el promedio de 2014/15, y el efecto de las medidas es de un pérdida de solo 1%, pero que permite una mejora del ahorro fiscal". Y concluyó que en las próximas semanas "el Presidente relanzará el Plan Federal de Exportación para poder volver a crecer durante 20 años".

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