En los estudios de Infobae, el economista Luis Secco hizo una descripción del funcionamiento de la economía y destacó en particular que el déficit fiscal es uno de los tres más altos de la historia y hay que reducirlo. Secco se refirió al valor del dólar y manifestó que "el tipo de cambio flotante es lo que está de moda en el mundo y es bueno que el BCRA mantenga ese esquema cambiario". El economista manifestó que "falta una visión mas integral que trate de abordar tanto las cuestiones macro de corto plazo como las cuestiones micro de largo plazo" y agregó que no se pueden resolver los problemas de la macroeconomía como la inflación o el déficit fiscal con acuerdos sectoriales.

-¿Cómo analiza la evolución de la economía argentina?

-La veo con una dosis de optimismo. Este es un gobierno que no es dogmático. Hay un gobierno que quiere resolver los problemas, que se equivoca pero luego corrige el problema. Pero existe una dosis de incertidumbre que tiene que ver con tres factores: la dimensión de la política económica, la dimensión de la gestión económica, y hasta dónde te deja avanzar la política con lo que vos querés hacer. Estos tres factores se interrelacionan con el nivel de incertidumbre que tiene que ver en el momento en que van a aparecer los resultados positivos.

-¿Existe una visión integral para solucionar los problemas de la macroeconomía?

-En general, cuando se habla de diseño de la política económica aparece la disyuntiva entre gradualismo y shock pero es un análisis equivocado. Falta una visión más integral que trate de abordar tanto las cuestiones macro de corto plazo como las cuestiones micro de largo plazo que tienen que ver con la estabilización de los precios. Creo que hay un problema de concentración de las decisiones económicas.

-¿Es bueno concentrar las decisiones económicas solo en la Jefatura de Gabinete?

-El diseño de la gestión de la política pública lleva a la Jefatura de Gabinete a concentrar mucha decisión económica. Es la primera vez que lo vemos en la Argentina pero esta concentración no es sinónimo de coordinación y la concentración de decisiones en un solo lugar del Gobierno no es buena. No se pueden solucionar todos los problemas macro con acuerdos sectoriales. La macro necesita instrumentos macro y no se pueden utilizar instrumentos micro para solucionar la macroeconomía.

-¿La inflación sigue siendo un problema para la Argentina?

-La inflación es el principal problema, el BCRA tiene una postura correcta en la lucha contra la inflación pero no es un fenómeno terminado. Hay que seguir ocupándose de la lucha contra la inflación ya que estamos volviendo a valores mensuales de inflación pre levantamiento del cepo cambiario de fin de 2015.  Las restricciones políticas jugaron a favor de una política monetaria restrictiva y una política fiscal expansiva con tasas de crecimiento del gasto público muy altas. Esto se puede aguantar mientras esté abierta la ventana del financiamiento interno y externo disponible. La Argentina ya demostró que no puede financiar déficit fiscales con más emisión monetaria ni con más endeudamiento por tiempo indeterminado.

-¿Cómo observa la evolución del tipo de cambio?

-Algunos sectores tienen problemas de competitividad que creen que pueden solucionar con una devaluación, pero también están los costos laborales y la fuerte presión impositiva sobre la producción. Está claro que no se pueden resolver los problemas de competitividad con acuerdos sectoriales ni devaluando.  Cuando uno repasa la evidencia empírica en la mayoría de los países normales el mecanismo de fijación del tipo de cambio es lo último que se hace. Antes tenés que saber qué tipo de economía querés tener, cómo te vas a integrar al mundo, qué política laboral y tributaria vas a aplicar. El tipo de cambio flotante como el que tiene Argentina hoy es el más sano que se puede aplicar y es el que más se usa en el mundo en la actualidad. El BCRA es la parte menos cuestionada de este programa económico.

-¿Es preocupante el aumento del endeudamiento de Argentina?

-La preocupación tiene que estar por el lado de la sustentabilidad, el mercado está con abundancia de liquidez y eso te permite obtener fondos a tasas internacionales bajas para financiar un déficit fiscal que para cualquier estándar es muy alto. La Argentina tiene hoy uno de los tres déficit fiscales más altos de la historia. Es factible que se pueda transitar los próximos tres años financiándose con deuda que cuesta menos que en el pasado pero hay que reducir el déficit fiscal y cumplir con las metas decrecientes que fijó el ministro Nicolás Dujovne y demostrar que la economía puede crecer. De lo contrario, el mercado podría comenzar a ver a la Argentina con un riesgo mayor y todavía hay que pasar las elecciones de octubre próximo.