Las sorprendentes revelaciones de Vozinha sobre la fama tras el Mundial: “He perdido la paz y la tranquilidad”

El arquero de Cabo Verde y de Colo Colo de Chile, nominado al premio Yashin, habló sobre el costo personal de su consagración global

Vozinha, con el buzo de Colo Colo: lleva apenas tres partidos en el arco del conjunto chileno (AP Foto/Esteban Félix)
Vozinha, con el buzo de Colo Colo: lleva apenas tres partidos en el arco del conjunto chileno (AP Foto/Esteban Félix)
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Vozinha, el arquero que con 40 años se convirtió en una de las figuras del Mundial 2026, admitió que la fama que le trajo aquel torneo le cambió la vida de una manera que no pidió y que, si pudiera elegir, rechazaría. “Si me ofrecieran la vida que tengo hoy o la vida que tenía antes, elegiría la que tenía antes”, le dijo a The Observer el guardameta de Cabo Verde.

Antes de que los Tiburones Azules empataran 0-0 con España en su debut mundialista —un resultado que catapultó al arquero a la fama global—, la cuenta de Instagram de Vozinha tenía 56.000 seguidores. Cuando terminó ese partido, ya superaba el millón. La emisora brasileña CazéTV, que tenía los derechos de transmisión del torneo, alentó a su público a seguirlo en redes sociales y desató una reacción en cadena que el propio portero no tardó en notar de una forma muy concreta.

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“Un miembro del personal de catering del equipo se me acercó y me dijo que tenía un millón de seguidores”, recordó. “No tenía idea de qué me estaba hablando. Pensé que estaba bromeando, pero insistió. Más tarde, fui a hacer algunas entrevistas en la zona mixta y una periodista de CazéTV me preguntó si sabía lo que estaba pasando. Me mostró su teléfono y fue entonces cuando vi que tenía más de un millón de seguidores”.

La paz que se fue con la fama

Lo que siguió no fue una celebración, sino una adaptación forzada. Vozinha tomó la decisión de apagar las notificaciones de Instagram para no caer en la tentación de controlar cada nuevo seguidor, aunque sus amigos se encargaban de actualizarlo con quién había sumado al seguimiento. Pero el impacto más profundo llegó fuera de las pantallas.

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“He perdido mi paz y tranquilidad”, señaló. “Ya no tengo privacidad, o al menos mucho menos de la que tenía. Ahora salgo, voy a un restaurante, y siempre hay alguien que quiere sacarse una foto conmigo o me pide un autógrafo. O, peor, alguien me está filmando. Eso es lo que más ha cambiado en mi vida, y no creo que pueda hacer nada al respecto”, añadió.

El arquero de 40 protagonizó un fallo que derivó en un gol del rival

La situación también alcanzó a su familia en Cabo Verde. Su madre —a quien describió como alguien que tiene dificultades para decirle que no a nadie— recibe hinchas en su casa todos los días, ya sea en busca de una fotografía o simplemente con ganas de conversar. Su padre, de carácter más reservado, optó por mantener distancia. “No estoy allí, así que no puedo ayudarlos”, reconoció el arquero. “Tienen que aprender a vivir con la situación y a poner límites”, sumó.

Sobre el mundo comercial que se abrió a su alrededor, fue claro en cuáles serían sus límites. “Sé que durante el Mundial había muchas empresas y marcas que querían trabajar conmigo”, dijo, “pero mientras competíamos solo hice una colaboración promocional. No sé qué ofertas puedan llegar en el futuro, pero por ahora no quiero trabajar con ninguna marca de tabaco, alcohol o apuestas”.

Siete atajadas que hicieron historia

Las actuaciones de Vozinha en aquel torneo justificaron cada una de las reacciones. Siete atajadas ante España, el equipo que terminaría siendo campeón del mundo, lo convirtieron en uno de los protagonistas imprevistos del certamen. Cabo Verde luego igualó 2-2 con Uruguay y llegó a la fase de eliminación directa, donde llevó a la vigente subcampeona Argentina hasta el tiempo extra antes de caer por 3-2. En total, el guardameta acumuló 18 atajadas y obtuvo el 38,6% de los votos en la elección al mejor portero del certamen, lo que le valió un lugar en el 11 Ideal del Mundial.

El reconocimiento más reciente llegó con su nominación al premio Yashin, entregado en la gala del Balón de Oro. “Nunca imaginé que pudiera pasar”, reconoció. “Era impensable, pero estoy agradecido con quienes pensaron en mí. Solo estar en esa lista ya es un gran honor”. La cuenta de Instagram del arquero, que al término del Mundial rozaba los 30 millones de seguidores, reflejó la dimensión de lo que había ocurrido.

Lejos de quedarse en el recuerdo mundialista, Vozinha siguió con su carrera. Aunque había considerado retirarse del seleccionado tras la Copa del Mundo, finalmente desistió. “Todavía me siento bien”, explicó desde Lisboa, donde se concentraba con Cabo Verde para el inicio de las eliminatorias de la Copa Africana de Naciones 2027. Esa decisión de continuar, sin embargo, lo expuso a un traspié inmediato: en el debut eliminatorio ante Malí, el arquero salió de su área para interceptar un avance rival, intentó controlar el balón con el pecho y el control fue excesivamente largo. Nene Dorgeles, delantero del Fenerbahçe, remató al arco vacío y marcó el tercero de los malienses en una caída de 3-1.

En cuanto a sus pasos en el club, la historia también tiene ribetes complejos. Tras el Mundial, Vozinha firmó con Colo Colo de Chile, aunque la experiencia no arrancó con el protagonismo que quizás se esperaba: desde su llegada, el arquero registra apenas tres partidos disputados con el equipo dirigido por Fernando Ortiz. “Fueron el club que mostró más interés”, explicó sobre su elección. “No recibí ninguna oferta de los Estados Unidos y hubo algo de contacto con Arabia Saudita, pero nada concreto. Ojalá pueda jugar en la Copa Libertadores pronto”. Su contrato con el Cacique vence en diciembre y contempla la posibilidad de extenderse por una temporada más.

De vuelta con la selección, Cabo Verde deberá visitar a Rwanda el martes 29 de septiembre en busca de una victoria que los saque del fondo del Grupo K. Para Vozinha, esa foto —la del arquero cuarentón que defiende a una pequeña nación insular frente a los mejores del mundo— es también la que más le importa. “Es agradable sentirse una especie de embajador”, dijo, “pero quiero dejar en claro que lo que logramos fue un esfuerzo colectivo. Hicimos historia y la mejor noticia sería que pudiéramos aprovechar ese impulso para desarrollar nuestro país y mejorar las condiciones de vida de nuestra gente”.

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