Los dos atenuantes que podrían salvar a Esteban Andrada de una severa sanción tras darle una trompada a un rival

El arquero del Real Zaragoza fue expulsado por propinarle un golpe a Jorge Pulido con el juego detenido durante la derrota 0-1 ante Huesca en la Segunda División de España

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La trompada propinada por Esteban Andrada a Jorge Pulido en el final del cruce entre Real Zaragoza y Huesca, dos equipos que luchan para evitar el descenso a Tercera División, dejó más capítulos en las últimas horas. Javier Tebas, presidente de la Liga de España, pidió el castigo más severo para el arquero, pero hay dos atenuantes que podrían hacerlo esquivar la sanción más fuerte, que llega a 12 partidos para agresiones sin lesión con el juego detenido.

El Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) contempla en su artículo 10 la existencia de tres circunstancias atenuantes que podrían aligerar una pena. A simple vista, Andrada podría cumplir con dos de ellas: arrepentimiento espontáneo y no haber sido sancionado con anterioridad en el transcurso de su carrera. La restante es que haya existido una provocación previa a la infracción, una cuestión que no pareciera aplicar en este caso.

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Minutos después a su ataque de ira, Sabandija realizó un descargo publicado por Zaragoza en sus canales oficiales: “Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional como lo soy. Me salí de contexto y reaccioné de esa forma. No lo volvería a hacer porque soy una persona pública y un profesional con muchos años de carrera”.

Acto seguido, le pidió disculpas a Jorge Pulido: “Le quiero pedir perdón a Pulido porque somos colegas... me desconecté y aquí estoy para acatar lo que diga LaLiga”.

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El arquero argentino se mostró arrepentido por su violento accionar en la derrota del Real Zaragoza ante el Huesca

Por otro lado, el guardameta argentino de 35 años solo había sufrido dos expulsiones anteriores a este hecho en casi 400 partidos como profesional, aunque ninguna fue golpear a un rival. Ambas ocurrieron por tocar la pelota con la mano fuera de su área con las camisetas de Arsenal de Sarandí y Monterrey de México en 2014 y 2023, respectivamente.

El Real Zaragoza brindó un comunicado tras la agresión de su jugador. Aseguró que analizará los “hechos acaecidos” en torno a Esteban Andrada y “tomará las medidas disciplinarias pertinentes”. A la entidad solo le quedan cinco partidos en la Segunda División y solo el castigo mínimo de cuatro partidos para este tipo de sucesos podría ayudarlo a reaparecer recién en la última jornada contra Málaga.

Cabe remarcar que su préstamo expira a mitad de año y evalúan no ejecutar la opción de compra, lo que implicaría su regreso a Monterrey de México para cumplir la eventual sanción pendiente.

Todo comenzó en los minutos finales del cruce válido por la fecha 37 de la Segunda División española. Huesca ya ganaba 1-0 por el gol de Óscar Sielva de penal y, con ese resultado, superó al Zaragoza en la tabla. Ambos siguen en zona de descenso, pero el ganador quedó a dos puntos del Cádiz, el primer equipo que se estaría salvando, mientras que el perdedor quedó a tres unidades de la permanencia.

Esteban Andrada le da un puñetazo al capitán del Huesca Jorge Pulido tras ser expulsado en el tiempo añadido del partido entre ambos equipos disputado este domingo en la jornada 37 de la Segunda División de España (Crédito: EFE/Veronica Lacasa)
Esteban Andrada le da un puñetazo al capitán del Huesca Jorge Pulido tras ser expulsado en el tiempo añadido del partido entre ambos equipos disputado este domingo en la jornada 37 de la Segunda División de España (Crédito: EFE/Veronica Lacasa)

A los 98 minutos del compromiso, el árbitro Arcediano Monescillo se disponía a revisar una acción polémica a instancias del VAR cuando Andrada reclamó por una caída doble de jugadores locales en el área. En esos instantes, el ex arquero de Boca Juniors empujó de manera sorpresiva a Jorge Pulido, capitán del Huesca, lo que derivó en la segunda tarjeta amarilla y, por tanto, la expulsión.

A continuación, sucedió lo inesperado. Tras ver la roja, Andrada corrió hacia Pulido y le propinó un puñetazo directo al rostro, que dejó al jugador en el césped con el ojo morado. Según el acta arbitral, el futbolista del Huesca sufrió un hematoma en el pómulo izquierdo.

Su reacción derivó en una batalla campal en el terreno de juego, con jugadores y miembros de ambos cuerpos técnicos interviniendo para separar a los protagonistas y evitar que la situación escalara en mayor medida. El partido finalizó con dos expulsados más: Daniel López, arquero del Huesca, y Dani Tesende, lateral del Zaragoza.

Ahora, el Comité de Disciplina de la RFEF tendrá la responsabilidad de definir la sanción, que podría colocarse entre las más graves registradas en los últimos años en el fútbol español. Casos como el de Germán “Mono” Burgos (11 partidos de suspensión), Hristo Stoichkov y José María Ceballos (12 jornadas cada uno) constituyen antecedentes de medidas ejemplares aplicadas en situaciones similares.

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