Tocalli, junto con Messi, en la Selección Mayor durante el Mundial 2006 (Foto: REUTERS/Enrique Marcarian)
Tocalli, junto con Messi, en la Selección Mayor durante el Mundial 2006 (Foto: REUTERS/Enrique Marcarian)

La selección argentina debutará en el Mundial Sub 20 de Polonia frente a Sudáfrica el próximo sábado 25 de mayo a las 15.30. El equipo que dirige Fernando Batista buscará defender el linaje que la albiceleste se ganó en esta categoría, en la que ganó seis Copas del Mundo; la última, en Canadá 2007, con Hugo Tocalli al frente del plantel, en la última estrella que ofreció la filosofía que gestó junto a José Néstor Pekerman.

Pues bien, Hugo, hoy coordinador de inferiores de San Lorenzo junto a Fernando Kuyumchoglu, será un espectador más del Mundial, con palabra autorizada por su dilatada experiencia en el rubro. La referencia a la última vuelta olímpica, a lo largo de la participación argentina, resultará inevitable. "Los chicos que integraron el plantel en 2007 están todos en un nivel importante en Europa o en Argentina. Leonardo Sigali, por ejemplo, que jugó el partido final contra República Checa, apareció ahora en la lista preliminar de Lionel Scaloni para la Copa América. En el Sudamericano de Paraguay, recuerdo, clasificamos con lo justo (la selección fue subcampeona, gracias a que venció sobre la hora a Uruguay, con gol de Lautaro Acosta). Pero en el Mundial, aún sin la presencia de Higuaín y Messi, tuvo mucha explosión. Fue un gran plantel, con Di María, que todavía no era titular en Rosario Central, Acosta, el Kun Agüero, Mauro Zárate, Maxi Moralez, Ignacio Piatti, Papu Gómez, Yacob…", rememoró Tocalli, de 71 años. Claudio Tapia, presidente de la AFA, lo llamó tras el Mundial de Rusia, pero tras una charla preliminar, no volvió a haber contacto.

-Muchos de los integrantes de aquel plantel llegaron a la Selección Mayor

-Han llegado todos a Primera y muchos a la Selección Mayor, eso es lo que a uno más lo pone contento; que volvimos y a los 4 meses citaron a Sergio Romero, a Banega… El objetivo es poder nutrir a la Mayor.

-En el Sudamericano de 2007 te habían negado a varios futbolistas…

-Sí, con muchos no pudimos contar. Los delanteros que fueron al Sudamericano no fueron al Mundial. Ni Pablo Mouche, ni Gonzalo Abán, ni Franco Di Santo… Sólo fue Lautaro Acosta. Y no fue una decisión por un tema de nivel, sino porque no tenía lugar. Hubo que renegar un poco, pero pudimos clasificar al Mundial y a los Juegos Olímpicos de Beijing, en los que la Selección ganó la medalla de oro con Sergio Batista.

-¿Qué se te viene a la mente cuando recordás aquel título?

-Había salido campeón 4 veces con el Sub 20, junto con José (Pekerman), pero de repente el periodismo preguntaba qué significaba ser campeón por primera vez, porque en ese momento José ya no estaba. Cuando nos fuimos de Argentina, tenía muchísima confianza en el equipo. Llevé a Zárate que había sido vendido en 20 millones de dólares a Arabia, y pensábamos en cómo encaminarlo en una circunstancia así, y pudimos. Era un equipo que jugaba muy bien técnicamente. Tenía a Maxi Moralez, a Alejandro Cabral, el ex Vélez, que cuando entraba aportaba lo suyo;  a Banega, a Piatti que tenía una dinámica tremenda. Se lesionó Zárate y Di María explotó. La calidad de jugadores que había… La defensa era segura y teníamos a Chiquito Romero, al que no voy a descubrir yo.

-¿Y por qué creés que después de ese título se cortó con una manera de trabajar?

-No sé qué pasó, cuál fue la idea, por qué causa, no lo puedo explicar. Sería una falta de respeto. Sé de los 14 años del pensamiento de José y del mío. Nosotros tuvimos 14 años de búsqueda, de conocimiento de los jugadores, de caminar todo el país. Trajimos a Luis Zubeldía y estuvo dos años jugando en la Selección y se volvía a la Pampa, a su club de origen. Lo mismo pasó con Aimar en Río Cuarto, con Juan Pablo Carrizo, con Guillermo Pereyra.

En Canadá 2007, Argentina superó a República checa en la definición

-Pero después hubo muchos cambios en el trabajo de los juveniles. Hoy se da una situación curiosa, que son muchos los jugadores que están en la selección mayor y nunca pasaron por juveniles. ¿Cuesta más la detección de talentos? ¿O es más difícil sacar buenos jugadores?

-Siempre hubo buenos jugadores en este país, y los sigue habiendo. En San Lorenzo aparecieron camadas interesantes. Hay una Tercera que ha salida campeona en otros campeonatos, que está peleando, chicos que piden minutos. Estamos bien. Después, que se afiancen en Primera pasa por una decisión del club, o del técnico. En Vélez, por ejemplo, hace año y medio jugaba con chicos a los que no los conocía nadie. Hoy tienen un nombre y estuvieron peleando arriba. Y en otros equipos también hay material. El otro día jugamos contra las categorías chicas de Estudiantes y marcamos chicos con un futuro importante. Ves a River y es lo mismo. Boca, también. Que los chicos están diferentes… Es así, pero nosotros los formadores nos tenemos que aggiornar a estos tiempos y a los chicos también hay que saber decirles que no.

-¿La desaparición del potrero tiene incidencia?

-En la primera Sub 20 que tuvimos en la Selección había jugadores que habían jugado en potrero, hoy en día ya no hay. Hoy en las categorías chicas por ahí tenés que enseñarles a los chicos a dar un pase, a cabecear, a moverse para recibir un pase al vacío. Hay muchos jugadores que vienen de departamento, también hay que darle un apoyo importante al Interior del país, porque si mirás a los jugadores que hoy están en alto nivel internacional, un gran porcentaje llega desde el Interior. También hay otras medidas que se pueden tomar. Por ejemplo, algo que hablábamos con José Pekerman, el fútbol infantil no se puede jugar más en cancha de 11, con dos tiempos de 45 minutos. Hay que jugar en cancha chica y que los chicos tengan más la pelota. Hay que terminar con la locura de armar el equipo para ganar el sábado cuando hablamos de fútbol infantil.

-¿Cómo ves a esta Selección Sub 20 de cara al Mundial?

-Tiene buenos jugadores, interesantes, con un buen pie. Me gustó la calidad de futbolistas que hay, los que fueron al Sudamericano y los citados ahora. Talento, hay.

-El técnico es Fernando Batista, con el que trabajaste en Argentinos Juniors

-El Bocha estaba en Infantiles y yo era el coordinador general; fue así durante dos años. Y tuvimos muchas reuniones. También nos reunimos con Luis Segura cuando fue presidente de AFA. Tiene todo para desarrollar su trabajo. Es una persona que estuvo en la formación de juveniles durante mucho tiempo.

-Y con Aimar y Placente, técnicos de las selecciones Sub 17 y Sub 15, tenés una relación especial. Los tuviste como jugadores en la Selección. ¿Te piden consejos?

-Aimar y Placente me llaman, a veces podemos hablar, nos encontramos viendo Inferiores, les hablé de lo que se viene, lo que vi en el Sudamericano. No me gusta meterme, ellos tienen un coordinador (Hermes Desio) y saben hacer muy bien su trabajo. Uno siente alegría al verlos, es una satisfacción, son jugadores que tuvimos desde muy chiquitos. A Pablo lo trajimos a Buenos Aires a los 14 años. También es un orgullo ver a Scaloni y a Samuel en la Selección Mayor.

-Ellos revelaron que tomaron varios "mandamientos" de la filosofía que instauraron con Pekerman 

-Que los chicos del Sub 17 fueran a saludar a los jugadores de Brasil que estaban en el suelo después de eliminarlos, esas son cosas buenas para el crecimiento del jugador. Hay cosas que vi en su manera de trabajar que las he hablado con José; la mayor alegría es cuando dicen que, aparte de como jugador, los formaste como personas.

-¿Y a Aimar o a Placente alguna vez los tuviste que retar cuando eran juveniles?

-Muchas veces los he tenido que retar. La importancia del reto es cómo se hace, si es para enseñar o para imponer. En su momento, por ejemplo le hemos dicho a un chico del Sub 17 que vino en auto a entrenarse a Ezeiza, que tenía que viajar con todos en el micro, porque son compañeros. A Pablo le indicábamos que la tenía que tocar más; a Diego, que tenía que estar más atento y marcar para llegar a la Selección Mayor. Pasaba por convencerlos de que tenían que tener respeto por el compañero; lo mismo sucedía con las llegadas tarde al comedor.  Cuando los jugadores se respetan entre ellos, hacés un grupo fuerte.

A los 71 años, coordina las inferiores de San Lorenzo junto a Fernando Kuyumchoglu (Foto: NA)
A los 71 años, coordina las inferiores de San Lorenzo junto a Fernando Kuyumchoglu (Foto: NA)

-Por tus manos pasaron futbolistas que hoy siguen siendo estrellas del fútbol mundial, como Sergio Agüero y Lionel Messi. Muchos de ellos fueron muy criticados por no haber podido ganar nada con la Selección Mayor

-Uno los conoce mucho. Yo conozco bien lo que hizo Messi para jugar en la Selección. Hace poco leí que Del Bosque dijo que hizo lo imposible para que jugara para España, y es verdad. Lo habían querido para jugar el Mundial Sub 17 en el que estaba Cesc Fabregas. Y dijo que no. En cambio, cuando nosotros lo citamos por primera vez, apenas llamamos al padre, dijo que se venía. Sé lo que le pasa a Agüero y lo que deja por ir a la Selección, lo mismo con Di María. Fueron una vez subcampeones del mundo, dos veces finalistas de la América, han dejado muy bien parado al fútbol argentino.

-¿Hablás seguido con ellos?

-No hablo con ellos, porque no quiero cargosearlos, no me corresponde; pareciera que uno va a pedirles algo. Soy vergonzoso en ese sentido. Ahora, cuando me encuentro con ellos, sí, hablamos, hay una linda relación.

-Fuiste un actor fundamental para que Messi juegue en la Selección, ¿cómo fue ese primer contacto con su nombre?

-Yo estaba por salir para Finlandia, para dirigir a la selección en el Mundial Sub 17 de 2003. Era un equipo con jugadores interesantes, como Lucas Biglia o Ezequiel Garay. Veníamos de ganar el Sudamericano. En eso viene Claudio Vivas, ayudante de Marcelo Bielsa, y me dice: 'Me dieron este video de Rosario, de un chico que juega en España'. Terminé la práctica, saludé a los chicos y puse el video en la habitación. Con José siempre nos gustó tener un jugador desequilibrante, rápido, para los momentos clave; como lo fueron Diego Quintana, Francisco Guerrero, Laucha Acosta… Lo vi y dije: 'Este es el ideal, el que necesitamos nosotros'. Pero nos faltaban dos semanas para ir al Mundial, con todo un proceso detrás. No lo podía citar inmediatamente. Un detalle es que ese casete desapareció. No lo pude encontrar nunca más.

-¿Y después qué pasó?

-Fuimos al Mundial, llegamos a la semifinal con España, ganábamos 2 a 0, se lesiona Biglia, nos empataron 2-2, fuimos al suplementario, y nos ganaron 3-2 (Argentina terminó tercera, tras vencer por penales a Colombia). Fuimos al hotel, y me encontré con el cocinero de España, al que conocía de cruzarlo en diferentes torneos. Vino, me saludó, y me dijo: 'Si tú tenías a ese chaval que tienen en Barcelona, eran los campeones'. En la mesa estaban sentados Villar (Ángel, presidente de la Federación Española) y el técnico (Juan Santisteban). Y desde ahí, me miraron y me dijeron, lamentándose: 'Nosotros lo quisimos traer, pero no quiso'. Después hablé con (Julio) Grondona, armamos los partidos amistosos contra Paraguay y Uruguay, y Messi eligió a Argentina.

-¿Estás de acuerdo con la postura de que tiene que ganar algo con la Selección para terminar de consagrarse?

-Cruyff nunca salió campeón con Holanda y no dejó de ser Cruyff. Hay que festejarlo como el mejor del mundo del momento, como fue Diego (Maradona), o lo fue Pelé. Hay que sentirse orgullosos, le ha dado muchas cosas a la Selección.

Junto a José Pekerman instauraron una conducta y una filosofía para trabajar con los juveniles (Foto: AFP)
Junto a José Pekerman instauraron una conducta y una filosofía para trabajar con los juveniles (Foto: AFP)

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