El 5 de noviembre de 2017 empezó un calvario para Julio Zamora. Después del 1-1 entre su Real Potosí y Universitario de Sucre por el campeonato boliviano debió ser internado de urgencia por fuertes dolores en su cabeza. Estuvo en estado crítico: los estudios confirmaron que había padecido dos infartos cerebrales.

Ante este panorama, el ex futbolista que fue campeón con Newell's, River y la Selección (Copa América 1993), fue desvinculado por la institución boliviana, que se desentendió completamente de la situación. "La gente de Potosí se lavó las manos, desapareció, nunca más nos llamaron por teléfono ni se acercaron a la clínica a ver cómo estaba", relató el Negro a Infobae.

Zamora dirigió varios años en el fútbol peruano (Melgar, Sportivo Huracán, José Gálvez, Deportivo Binacional y San Simón) pero se radicó hace tiempo en Bolivia, donde condujo al Aurora -en dos ciclos-, Jorge Wilstermann y San José, antes de su último paso por Potosí.

Los planteles de River y Newell’s mostraron una pancarta de apoyo a Zamora el torneo pasado
Los planteles de River y Newell’s mostraron una pancarta de apoyo a Zamora el torneo pasado

Sin obra social, tuvo que desembolsar unos 100 mil dólares para costear los gastos médicos. Embargó bienes propios y buscó ayuda en sus ex clubes. En Newell's se vendieron bonos para recaudar dinero y el ex jugador reconoció a la gente de la AFA (Armando Pérez, a quien conocía de su paso por Belgrano de Córdoba como DT, y Claudio Tapia, actual presidente), la Lepra y Cruz Azul de México, donde también jugó.

Sin problemas motrices ni en el habla, espera abonar los 2.700 dólares que le quedan para poder desendeudarse y así enfocarse en un tratamiento para recobrar su visión, que quedó seriamente dañada luego del inesperado episodio. Continúa recibiendo colaboraciones de familiares, amigos y fanáticos en la cuenta número 5140865011 del Banco Bisa de Cochabamba (código swift BANIBOLX) a nombre de Julio Alberto Zamora.

Pero hubo un hecho que retrasó la cancelación de su deuda: desde la Selección le enviaron una camiseta firmada por Jorge Sampaoli y Lionel Messi para subastar y obtener fondos que jamás llegó a sus manos. Incluso le mandaron un video en el que el ex técnico del combinado nacional se dirige hacia él, pero la indumentaria albiceleste no arribó a destino.

"Me queda poco por pagar y esa camiseta me iba a servir para solucionar el tema pero desapareció", reveló Zamora, que estimaba que con ella iban a restarle nada más que 1.500 dólares por abonar a los médicos que lo ayudaron.

Miembros directivos actuales de la Asociación del Fútbol Argentino se movilizaron en los últimos días para hacerle llegar una nueva casaca del seleccionado, enterados de lo ocurrido.

Hoy vive en un hogar prestado por la suegra de uno de sus hijos en Cochabamba y pretende viajar a Argentina para realizarse estudios en la clínica Fleni de la Capital Federal para hallar una solución definitiva a su estado.

Zamora demandó al club Potosí ante la FIFA por haber interrumpido su contrato y es optimista de cara al futuro: "Sueño con recuperar mi vista y abocarme a la escuela de fútbol de Newell's que tengo acá en Bolivia. Y obviamente me gustaría volver a dirigir algún equipo si se presenta la oportunidad".

El primer paso, cancelar sus deudas. El segundo, ocuparse de su salud. Después, descubrir al Messi boliviano en su escuelita.