Esta es una de las últimas imágenes de Leo con la indumentaria de Newell’s
Esta es una de las últimas imágenes de Leo con la indumentaria de Newell’s

Lejos todavía estaba de ganar todos los títulos con el Barcelona y de transformarse en líder de la Selección. Ni por asomo se imaginaba conseguir los Balones de Oro que hoy luce en la vitrina de su casa y estar preparándose para disputar su cuarta Copa del Mundo. El frágil Lionel Messi se estaba formando en las infantiles de Newell's, donde tiene una triste anécdota.

Los chicos rojinegros de la categoría 87 abrían el año 2000 con un entrenamiento en el predio de Bella Vista que la Lepra posee al oeste de Rosario, bajo el ojo de su entrenador, Enrique Domínguez.

El ejercicio con pelota consistía en el control del balón y definición posterior con pierna inhábil, algo que a los chicos de esa edad no les gusta, más bien, todo lo contrario. Les cuesta. Pero para eso practicaban y mejorar la técnica era prioridad. El técnico, precavido, advirtió a sus pupilos: "¡Ojo! La primera les puede salir mal y se van a pegar un porrazo". Y a Messi le tocó la mala fortuna…

“Quique” Domínguez, en el predio de Malvinas Argentinas donde Messi brilló (Patricio Murphy)
“Quique” Domínguez, en el predio de Malvinas Argentinas donde Messi brilló (Patricio Murphy)

Cuando le llegó la pelota para su pierna derecha, la pequeña Pulga se perfiló pero no tuvo el timing justo para empalmarla y su viandazo fue al aire. Su cuerpo perdió la estabilidad y no logró amortiguar su caída de forma adecuada. Todo su peso fue a la muñeca y allí se produjo una fractura con desplazamiento.

Como nunca, Messi se quedó inmóvil, mirando aterrado a su entrenador. Domínguez corrió hasta su posición y le preguntó qué le pasaba. Con la ayuda de dos padres que estaban observando la práctica, inmovilizaron su mano con un par de tablitas de madera y vendas y se lo llevaron a una clínica. Ya tenía un antecedente de quebradura en esa muñeca: "Todo por la debilidad de sus huesos".

La imagen de Messi está inmortalizada en uno de los paredones del predio “leproso” (Patricio Murphy)
La imagen de Messi está inmortalizada en uno de los paredones del predio “leproso” (Patricio Murphy)

Cuentan que el pequeño revoltoso no pudo controlar la ansiedad que le generaba no tocar la pelota durante toda su rehabilitación. Fueron semanas muy largas para él. Quizás las más largas de su vida.

En el predio de Malvinas Argentinas, donde alguna vez dirigió al astro rosarino del Barça, Domínguez mira un mural en el que está retratado y se fija en su muñeca: "No sé si le habrá quedado algún reflejo por esa lesión. Pero el gesto es de él, es Leo en pinta. El que lo pintó habrá estado un año mirando esa foto".

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