Estaba fresco el agónico empate de Boca ante Palmeiras en el Estadio Allianz Parque de San Pablo cuando Guillermo Barros Schelotto irrumpió por la sala de conferencia de prensa para responder las preguntas de los diferentes periodistas presentes.

El técnico se sentó y recibió la primera consulta, casi protocolar: "¿Cómo viste el partido y si era demasiado castigo para este Boca irse con una derrota justo con una jugada que tuvo un error individual?".

Tras extenderse unos pocos segundos dando su pantallazo inicial del partido, el silencio se apoderó del sitio. Guillermo comenzó a mirar para los costados, mientras el encargado de la prensa rompía con la incomodidad para consultarle a los periodistas presentes si había "alguna pregunta más". No hubo respuestas.

"Bueno,  gracias por todo", cerró el responsable de manejar la relación con los periodistas ante la sorpresa. Entre el arribo del entrenador y este punto final apenas había pasado un minuto. Sí, algo así como el récord a la conferencia de prensa más corta de la historia.

¿Qué fue lo que ocurrió? Los periodistas argentinos se encontraban en la zona mixta, que está ubicada en otro piso del moderno estadio que se inauguró en 2014. En la sala de conferencias había mayoría de especialistas brasileños que optaron por el rotundo silencio y fueron partícipes de una extraña situación.

"No estaban ustedes, están todos acá", se rió Guillermo cuando arribó a la zona mixta y se topó con los habituales cronistas que siguen las presentaciones de Boca. Obviamente, la primera consulta de ellos había sido por ese peculiar momento que debió vivir.

Ya en el sitio especial para entrevistas, el DT de Boca sí realizó la habitual conferencia de prensa extendiéndose en las respuestas ante las consultas habituales.

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