Fernando Gaibor no ha tenido una adaptación fácil desde su llegada a la Argentina. El entrenador de Independiente Ariel Holan había revelado días atrás que el futbolista había sufrido una serie de hechos de discriminación y, este viernes, el propio ecuatoriano contó con detalles dos episodios gravísimos en los que fue violentado por su condición de extranjero.

El primero de estos hechos sucedió el día que el plantel del "Rojo" llegó de Brasil tras perder la Recopa Sudamericana ante Gremio de Porto Alegre. Gaibor viajaba en un taxi hacia el hotel en el que se hospedaba junto a un amigo y fue abordado por la policía para ser requisado. Incluso, uno de los efectivos le apuntó con su arma.

"Me dirigía en taxi al hotel. Eran cerca de las 17 horas. En el peaje de Dock Sud había muchos autos. El taxista era hincha del 'Rojo' e íbamos conversando. Cuando llegamos al peaje, el señor pagó, pero cuando quisimos arrancar nos bajaron la barrera y no la subían. El señor del taxi no sabia que pasaba, yo le preguntaba a mi amigo y él me día que se habían confundido. A mí me golpean el vidrio de mi lado y, cuando miro, estaba el policía apuntándome con un arma. Del otro lado, había dos más. El que me apuntaba me gritaba que levante las manos. Yo no tenía nada más que mi celular. Abrió la puerta, me agarró del pantalón, me tiró y me arrimó contra el taxi. Yo no entendía nada, quería decirle que era jugador de fútbol y no me dejaba hablar. Me agarraron muy mal, me tiraron contra el auto y me empezaron a revisar. Fue un momento de bastante nerviosismo. Al ver que me estaban apuntando, uno sabe que cualquier cosa puede pasar", relató el futbolista al canal TyC Sports.

Sobre el desenlace del incidente, comentó: "A mi amigo le preguntaron quiénes éramos y él le dijo que yo era jugador de Independiente. Me miraban de pies a cabeza y no me creían. Me seguían revisando hasta que vino el señor del taxi y les dijo que yo jugaba.  Otra persona se acercó y también les dijo. Ahí la policía me dijo que fue un malentendido, que ellos tiene que actuar así porque acá en Argentina los matan como perros a los policías.
Todo eso duró unos 10 minutos. y nos dijeron que nos fuéramos".

Pero no fue el único mal momento que el mediocampista de 26 años vivió desde su llegada al club de Avellaneda. Días atrás, fue discriminado en una concesionaria a la que se había acercado con la intención de comprar un vehículo para ir a los entrenamientos.

"Quería averiguar costos, cómo pagarlo. Me acerqué con un amigo y un tipo nos preguntó que queríamos, le dijimos que queríamos averiguar el precio de un auto y nos dijo que valía 70 mil dólares. Mi amigo le preguntó si lo podíamos ver y nos contestó 'Si tienen la plata se los enseño, sino no'. Yo le pregunté por qué y nos respondió '¿Tienen la plata o no?'. En mi país se habla con la concesionaria, se da una entrada y luego se financia. 'Acá se paga toda la plata toda o no se vende el auto', nos dijo", señaló Gaibor, desanimado sobre el trato que se le ha brindado en Argentina por ser extranjero.

Sin embargo, el futbolista -cuya familia llegó desde Ecuador recién en la última semana- apuesta a apoyarse en sus desafíos profesionales para sobrellevar los duros momentos que le ha tocado atravesar fuera del campo de juego: "Trato de priorizar a lo que vine, que es a jugar al fútbol, a trabajar y a defender la camiseta de Independiente. Yo siempre traté de enfocarme en eso y dejar que lo negativo no influya tanto en la parte psicológica".

Gaibor llegó a Independiente en el último mercado de pases, proveniente del Emelec de Ecuador. El club pagó poco más de cuatro millones de dólares por el 70%, en la que fue una de de las transferencias más caras de la historia del "Rojo".

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