(AFP)
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Dos campeones de la Copa Davis con Argentina en 2016 se enfrentaron en los octavos de final del Masters 1000 de Indian Wells, Estados Unidos: Juan Martín del Potro y Leonardo Mayer.

En esta oportunidad, el tandilense luego de superar algunos dolores en su espalda, se quedó con el triunfo por 3-6, 7-6 (5) y 6-3 y avanzó a los cuartos de final del certamen norteamericano.

Tras este triunfo, Delpo, de 29 años, puede ubicarse en la sexta ubicación si alcanza la definición del certamen y ya tiene asegurado el séptimo escalón. Las caídas de tenistas encumbrados (Djokovic y Marin Cilic) no solo le abrieron el cuadro, sino que además, de continuar por la senda del éxito, facilitarán su escalada.

(AP)
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El encuentro comenzó parejo, con ambos tenistas haciendo prevalecer su servicio. El correntino se mostró activo no sólo con sus golpes de derecha sino también atento a las devoluciones del bonaerense que, por momentos, no parecía enfocado en el juego.

Los dos sostuvieron sus respectivos saques hasta que el 'Yacaré' quebró en el octavo game para adelantarse 5-3 en el primer set. Y en apenas 31 minutos, con una solvencia -tal vez inesperada- que nació desde lo poco que falló (apenas dos errores no forzados), el correntino se llevó el primer parcial por 6-3.

Durante el segundo set, el reciente campeón del ATP 500 de Acapulco mejoró en su consistencia, empezó a mover a su adversario con esa derecha potente que lo caracteriza y estuvo a punto de quebrar el servicio rival, para ponerse 2-0 adelante. Sin embargo, el 'Yacaré' logró recuperarse, conservó el saque y, encima, pudo ponerse 2-1 arriba.

Pero enseguida, después de un game largo y con vaivenes, Del Potro pudo quebrar y estableció la igualdad provisoria (2-2) en el momento más difícil del partido.

Esa instancia actuó como disparador: a partir de allí, en un juego en el que los dos intentaban hacer prevalecer sus potentes derechas, la paridad pareció instalarse, aunque la impresión óptica indicaba que el tandilense ya había capeado la tormenta y lucía mejor, a pesar de un estado físico que -por momentos- asomaba endeble.

De hecho, el número 8 del mundo tuvo la chance de ganar el set con un quiebre en el 5-4 a su favor, pero el correntino pudo salvarlo. El tie break surgió como inevitable.

REUTERS/Toru Hanai
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En la definición súbita, Del Potro exhibió una solidez que contrarrestó con el apuro de Mayer por querer terminar rápido con el parcial. El tandilense ganó 7-2 el tie break y emparejó la pizarra, después de una hora y 11 minutos de intensa lucha.

El tercer set mostró un trámite diferente. Ya más asentado, Del Potro quebró de movida y encaramó la victoria ante un Mayer que se mostraba nervioso y no tan efectivo como al principio.

El tandilense quebró en el primer chico, salvó dos quiebres cuando estaba 3-2 arriba; luego resolvió con criterio para quedarse con el noveno juego y así se llevó el segmento por 6-3.

En cuartos de final, el tandilense jugará ante el alemán Philipp Kohlschreiber, quien superó 6-4 y 7-6 al francés Pierre-Hugues Herbert.

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