Pablo Aimar se dio el gran gusto de jugar un partido oficial junto a su hermano, con la camiseta de Estudiantes de Río Cuarto, club en el que dio sus primeros pasos en el fútbol.

"Muy probablemente sea mi último partido, está bueno que no sea un amistoso. Que sea oficial era una cuenta pendiente… Puede salir mal, pero sin desafíos no se puede vivir", declaró en la previa el Payaso.

Lo concreto es que el ex River llevó la camiseta número 10 y en su espalda se leyó una frase de la banda de rock La Renga: "El final es en donde partí". Obviamente la alusión es al regreso a sus raíces, después de haber trazado una rica carrera profesional en el Millonario, Valencia y Zaragoza (España), Benfica (Portugal) y Johor Darul Takzim (Malasia), además de haber sido campeón mundial juvenil con la Selección y de jugar los mundiales de Corea-Japón y Alemania.

El hecho de comandar el combinado nacional sub 17 no le impidió la participación en la Copa Argentina. El mediocampista ofensivo de 38 años se mostró a tono en lo físico. Y conmovió y se conmovió con su reaparición.

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