(Télam)
(Télam)

El clásico que definirá un título ya se está jugando. La fecha y la sede de la Supercopa Argentina entre el campeón del último certamen de Primera (Boca) y el ganador de la Copa Argentina (River) está en plena negociación. Las partes interesadas son los dos clubes y la organización. Y ya se barajan fechas y plazas para la disputa de la primera estrella en danza de 2018.

La edición anterior se disputó el 4 de febrero: Lanús superó a River 3-0. Suele ser el primero (o el segundo) encuentro de los contendientes en el año. Y la organización desea que no se mueva de dicho mes. "No hay más espacio en el calendario; después se complica encontrarle fecha cuando empieza la Libertadores", le argumentó una fuente a Infobae. Los clubes no están del todo convencidos. Aunque mezclen en la ensalada otros factores, de ambos bandos saben que una derrota clásica con un título en juego en el inicio del año futbolístico condiciona el horizonte. De todos modos, no sería el duelo fundacional de 2018 para Boca y River: la Superliga se reanuda el 26 de enero.

(Télam)
(Télam)

"El 20 es el sorteo de la Copa y a partir de ahí se podrá tomar una decisión. La idea es encontrar una fecha que sea cómoda para las dos instituciones", señaló Rodolfo D'Onofrio, presidente del "Millonario". Guillermo Barros Schelotto, entrenador del "Xeneize", fue más vehemente: "Nosotros estamos invitados a jugar la Copa Joan Gamper con el Barcelona. Pero depende si jugamos la Supercopa o no. Sería bueno que quede fijo: si es en febrero, que sea siempre en febrero. Hemos vivido los últimos diez años eligiendo todo: la cancha, los árbitros… Que lo elija la AFA".

Si no es febrero, con el calendario apretadísimo por el Mundial y la Libertadores, incluso se propuso disputarse al final de la competencia, es decir, fines de mayo. Pero para esa época Sampaoli puede quitar valores de los equipos para la preparación de Rusia 2018. Y si para Argentina no es prioridad Argentina… ¿Entonces? Post Mundial suena muy adelante en el tiempo.

(Nicolás Stulberg)
(Nicolás Stulberg)

El otro tema en debate es la sede. Pensando en evitar cruces en los traslados habituales desde Capital y Gran Buenos Aires, La Plata y Mar del Plata hoy están algo rezagadas. Mendoza, Córdoba y San Juan, entonces, son las tres candidatas top para albergar la primera final entre River y Boca desde el Nacional de 1976.

LEA MÁS: