
Los últimos serán los primeros. ¿Quién dijo eso? Las editoriales que irrumpen en una Feria de Editores que ya alberga más de 330 sellos siempre son novedad. En este breve recorrido son tres, pero en realidad hay más. Y seguirán multiplicándose en el próximo año y en el siguiente, como viene ocurriendo desde el inicio, como una plaga maldita y mutante, como un virus confuso que crece inabarcable por todo el territorio y que hoy, acá, en la FED, se reúne momentáneamente: el virus de la edición independiente.
Esto es oro, esto es oro
“Nací en una cuna de libros, no sé hacer otra cosa”, dice Luciano Páez Souza y se ríe. Nieto de traductora, hijo de editora, trabajó en muchas editoriales hasta que decidió hacer su propio sello. Junto a su esposa —paraguaya ella, él de Chubut— se mudaron a Misiones, junto al arroyo Yabebirí. “Ahí decidimos armar una editorial con la idea de descentralizar la edición y poder editar desde otros lugares. En Misiones no hay muchas editoriales pero sí mucha necesidad, mucha historia, mucha literatura”, cuenta.
PUBLICIDAD
El primer título de Mono Grámatico —así se llama y está en el stand J 1 de la FED— salió en noviembre de 2024: Ramona Quebranto, de la paraguaya Margot Ayala de Michelagnoli, del año 1989, la primera novela publicada en jopará, mezcla popular entre el guaraní y el español. “Hicimos una edición bilingüe y correspondida que conserva ciertos giros lingüísticos”, cuenta del libro. “Queríamos publicar novelas de distintos lugares del mundo, pero que estén relacionadas con nuestro territorio”.

“Traducimos del brasilero, del guaraní, pero también traducimos del polaco, porque la comunidad más grande fuera de Polonia la tenemos en Misiones. También hemos hecho algunos rescates latinoamericanos de Venezuela, como el de Teresa de la Parra. Ya vinieron dos venezolanos y nos dicen: ‘Ay, pero esto es oro. Esto es oro que yo no veía en mi país’. Y con eso ya se paga todo, todo”, dice y concluye: “Queremos construir un catálogo que con los años que se pueda seguir leyendo. A eso apuntamos”.
PUBLICIDAD
“Vinimos con un afiche que hizo una artista de Misiones, Victoria Yoguel, impreso con tinta de yerba mate sobre un sustrato de paquetes reciclados: un obsequio a los que nos compran más de un libro y apoyan a la editorial. En vez de llevarse un descuento, se llevan una pieza de artista de colección”, dice y agrega que piensan el sello “como una vidriera de la provincia: somos la primera editorial misionera que viene acá, entonces nos sentimos un poco embajadores de nuestra cultura y de nuestro territorio”.
En el sur del mundo
Fue la escritora Flaminia Ocampo, que vive en Estados Unidos desde 1995, hija de Elvira Orphée y sobrina nieta de Silvina y Victoria Ocampo, la que tuvo la idea de Sur y Después. Sola no podía, entonces convocó a dos periodistas culturales: Silvina Freira de Página/12 y Adriana Lorusso de Revista Noticias. “Nos gustaba jugar con un nombre importante en la tradición cultural de la Argentina”, dice Friera. Sin dudas: la revista Sur, el tango Sur, paredón y después, y la ubicación: “Estamos en el sur del mundo”, subraya.
PUBLICIDAD
En agosto de 2025, hace exactamente un año, publicaron el primer libro: Amada Lesbia, novela inédita y póstuma de Orphée. “Cuando Flaminia me mandó el PDF aún sin editar me enamoré de la novela y sentí una enorme felicidad de trabajar en una editorial cuyo primer título sería Amada Lesbia”, cuenta Friera y agrega: “Salir a la cancha de la edición independiente con ese título nos daba mucha alegría. Elvira pidió que se respetaran los nombres en latín y lo hicimos. Yo hice el estudio introductorio”.

El otro libro que tiene la editorial publicado, que forma parte de su catalogo, y que se exhibe en el stand que Sur y después comparte junto al sello Nebliplateada (el stand es el C-28) se titula Melancolía de los leones: relatos del cubano Pedro Juan Gutiérrez. “En septiembre salimos con un tercer título, una novela de Liliana Escliar, Podría morirme ahora. Y en noviembre, un libro de Luis Guzmán sobre Ricardo Piglia, que se llama El hombre que escribe. Esos serían los títulos para este año”, revela Friera.
PUBLICIDAD
La obra secreta
Un día, hace unos años, Andrés Hax —que además de editor es periodista cultural— le preguntó a Steven Millhauser si podía leer mientras estaba escribiendo un libro. “Me contestó algo que nunca me voy a olvidar. Dijo: ‘No, porque se me mete la voz de esa persona en mi cabeza y no quiero la voz de otro autor conviviendo en mi ser. Entonces, agarro libros al azar y leo fragmentos sin plan. Y así voy construyendo un libro imaginario que no existe en ningún otro lugar’. Ese fue el anhelo Queequeg Press”.
“Queremos que todos los libros que publiquemos sean como una obra secreta: que no tengan necesariamente mucho que ver uno con el otro, pero que vayan creando un mundo. Concretamente publicamos textos que sea la primera vez que se traducen al castellano”, dice Hax del otro lado del teléfono, entre el bullicio tenue de la FED. “Queequeg —aclara— es el arponero de Moby Dick: un extraño para los balleneros puritanos de Nueva Inglaterra que se asustan al verlo pero luego terminan amando”.
PUBLICIDAD

Salieron al mundo con Luckenbooth de Jenny Fagan, “una novela que transcurre en Edimburgo a través del siglo veinte en un edificio que se llama Luckenbooth, debajo de la maldición de la hija de el diablo. Y por ahí, a través del siglo, aparecen un montón de personajes en distintos cuartos viviendo debajo de esta tormenta, ¿no? Es un libro recomendado por Mariana Enríquez. Tiene sesgos queer, de crítica social e histórica, pero sin caer en lo panfletario. Fagan escribe para capturar la imaginación".
El segundo libro fue Dandelions (Dientes de León), Premio de Ensayo Fitzcarraldo Editions 2020, de Thea Lenarduzzi —traducido, al igual que el primero, por Micaela Ortelli—, y el último es Primero el cuerpo: apuntes de una ensoñación de carnaval de Kevin Rabalais (edición bilingüe de Damián Tulio), fotógrafo y cronista de Nueva Orleans que documenta los rituales del festival Courir de Mardi Gras y una tradición medieval basada en el acto de mendigar. “Es una locura”, dice Hax, aún fascinado.
PUBLICIDAD
Traer libros al mundo
Mono Gramático, Sur y después, y Queequeg Press, tres mutaciones nuevas del virus de la edición independiente, pero ¿por qué?, ¿por qué ahora: en esta época, en este contexto? “Siempre fue mi mundo y es lo único que hay”, dice Andrés Hax, y agrega: “Si quiero ser pragmático: es lo único que sé hacer. Amo este mundo. Lo viví como estudiante, como ratón de librerías y bibliotecas, como redactor de un suplemento cultural, etcétera. Y si quiero ser romántico: me gusta traer libros al mundo”.

“En momentos tan duros —dice Silvina Friera—, de tanta violencia, odio, griterío, insulto, la literatura abre las orejas y la cabeza a otras realidades donde se puede pensar y dialogar de otra manera, la posibilidad de imaginar otros mundos, otras vidas. Apostar por la literatura excede los contextos. En un mundo que se vuelve cada vez más hostil, más de derecha, la literatura propone escuchar otras voces, salir del ensimismamiento. Hay algo de la literatura que te lleva siempre hacia los otros, las otras, les otres”.
PUBLICIDAD
“Supongo que me voy a morir haciendo esto”, dice Páez Souza. “Todavía quedan muchos libros importantes del pasado que no circulan. A la primera novela escrita en jopará nadie la podía estudiar en la academia; ya salieron dos papers de lingüistas. Con el modernista Oswald de Andrade pasa algo similar: hacía setenta años que sus novelas no se traducían. Hay algunos huecos bibliográficos que solo las editoriales independientes, porque no pensamos en el rédito económico inmediatamente”, agrega.
“Es un trabajo artesanal que a veces en los tiempos de la ciudad no se puede hacer. En casa, un día se corta la luz porque hay una tormenta muy grande y eso te permite leer, dedicarte a otro trabajo”, explica Páez Souza. “Este cambio de vida nos dio la posibilidad de dedicarle gran parte de nuestro tiempo a hacer un trabajo de edición a pesar de los contextos. Obviamente, la economía no nos acompaña. Si hubiese sido otro país, a la editorial le iría mucho mejor. Pero es muy gratificante venir a esta feria”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La historia del amor clandestino que hizo escritora a Victoria Ocampo vuelve cuarenta y dos años después
Se reeditan los tres primeros tomos de su ‘Autobiografía’, con ‘La rama de Salzburgo’ como pieza central: el relato de los trece años de pasión que coincidieron con el nacimiento de su prosa

Roberto Bolaño, perro romántico: así es la biografía firmada por Jose Serralvo
Desde la infancia en Valparaíso hasta el exilio en Cataluña, pasando por México en los 70 y la detención durante la dictadura de Pinochet, el libro reconstruye la vida de un escritor y personaje singular

Doce formas de pensar a Babasónicos en un libro coral con variados puntos de debate
‘Invenciones sobre Babasónicos’ aborda desde diferentes ángulos a una marca registrada del rock argentino contemporáneo. Infobae Cultura el texto firmado por Pablo Plotkin

Textos de IA o escritos por humanos: qué halló un estudio al medir la preferencia de los lectores
Una investigación publicada en Judgment and Decision Making comparó relatos cortos de temática similar y midió interés, absorción y calidad percibida. Los generados por ChatGPT obtuvieron valoraciones más altas en ambas dimensiones

7 libros que muestran la fuerza de las autoras latinoamericanas
La selección recorre desde la crónica patagónica hasta el folkhorror brasileño, con historias sobre cárceles, fronteras, guerras domésticas y pueblos arrasados que amplían el mapa literario de la región



