
El libro El canto de las sirenas, de Chris Hayes plantea una advertencia sobre el efecto de la economía de la atención en la sociedad contemporánea. El autor sostiene que los algoritmos y las plataformas digitales han reconfigurado todos los ámbitos de la vida, priorizando la obtención de atención como fin último. Este fenómeno, según sostiene Hayes en su análisis, exige una respuesta: potenciar una vida más consciente, anclada en lo físico y en el vínculo directo con el entorno material, como manera de recuperar el control sobre nuestra percepción, idea respaldada por otros especialistas como Nicholas Carr.
En las conclusiones del libro, Hayes describe la complejidad de cambiar hábitos personales frente a las presiones estructurales de la economía digital. Carr, valora la propuesta de restablecer una existencia tangible para contrarrestar la abstracción de la vida en línea. Ambos autores coinciden en que solamente mediante “actos voluntarios de privación sensorial” se puede resistir la extracción sistemática de atención, aunque reconocen las dificultades de implementar tales cambios.
PUBLICIDAD
El libro indaga en los antecedentes de esta realidad, evocando a pensadores como Tim Wu y Shoshana Zuboff, quienes han documentado el proceso por el cual la atención humana se transformó en una mercancía. Hayes va un paso más allá al señalar que la atención “no es un recurso externo como el carbón o el petróleo, sino aquello que nos define como especie”, estableciendo un paralelo con la explotación laboral de la era industrial. En palabras de Hayes, “la atención puede ser extraída de nosotros a un nivel puramente sensorial antes de que nuestra voluntad pueda opinar”, lo que ilustra la magnitud del desafío.

La irrupción de los teléfonos móviles —a los que Hayes describe como “pequeñas máquinas tragamonedas que llevamos en el bolsillo”— ha multiplicado los puntos de acceso a estímulos y reforzado la lógica de la hiperestimulación. Esta dinámica, según el autor, genera una paradoja al facilitar la ilusión de conexión social y, a la vez, profundizar la sensación de soledad y agotamiento. Los estudios de ciencias sociales recogidos en el libro confirman que la sobrecarga sensorial produce fatiga y desasosiego, mientras el aislamiento inducido añade una inquietud persistente.
PUBLICIDAD
Las plataformas digitales han simplificado el proceso de captación de atención al eliminar el misterio y el costo tradicional de atraer audiencias. Hayes explica que, en la actualidad, “basta con lanzar millones de pequeños estímulos, monitorear cuáles retienen la atención y reproducirlos incesantemente”. Esta lógica ha permitido que figuras públicas como Donald Trump adapten su comunicación para mantenerse en el centro de la visibilidad: “Acepta la condena, el reproche, el disgusto, siempre que pensemos en él”, observa el autor.

Hayes también alerta sobre la tendencia a alarmarse moralmente por el supuesto deterioro de las capacidades de atención, como explora Jonathan Haidt en La generación ansiosa. Sin embargo, Hayes se muestra más preocupado por un fenómeno distinto: “Cada aspecto de la vida humana, en las categorías más amplias de organización social, se ha reorientado en torno a la búsqueda de atención”. En este modelo, la mera obtención de atención desplaza al producto o mensaje original, convirtiéndose en objetivo por sí misma.
PUBLICIDAD
El autor se apoya en la psicología para remarcar que lo que atrae nuestra atención no siempre es aquello que resulta más útil o enriquecedor, sino lo que resulta más ruidoso, vistoso o impactante. Hayes compara esta situación con las máquinas tragamonedas, que mantienen a los usuarios atrapados gracias a la promesa incierta de recompensa y una novedad constante, anticipando con ello el fenómeno de la página infinita desarrollado en Silicon Valley.
La frontera conceptual entre lo público y lo privado también ha sido borrada “en cerca de una década con la ayuda de algunas empresas tecnológicas”, según afirma Chris Hayes en su ensayo, dentro de un proceso que hace tambalear los cimientos históricos de la tradición intelectual occidental.
PUBLICIDAD
Algunas alternativas son alternar la lectura digital con la de libros en papel, para recuperar una fricción física entre nosotros y la avalancha de información, lo que constituye una muestra concreta de “resistencia a la atención”.
La obra de Hayes ofrece el fundamento intelectual para comprender las fuerzas que conspiran en contra de nuestra concentración.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La “fiebre de Bayeux” ya atrajo un millón de visitantes: el tapiz del siglo XI que regresó a Inglaterra despierta el fervor popular
La pieza narra la invasión de 1066 y atrae a visitantes que viajaron horas para verla. Sin embargo, dos nuevas roturas preocupan a restauradores y críticos. Mientras tanto, el museo calcula un gran impacto económico, la tienda se llena de recuerdos y la emoción domina la sala

Marcelo Canevari, en una muestra que lleva el fin de la inocencia a la teatralidad pictórica
“Fuerza mayor”, el debut del pintor en Galería Cott, aparecen escenas de violencia simbólica, como el degüello de un unicornio, junto con mariposas que aluden a la metamorfosis y a la visión obstruida en un mundo montado como representación

Una jueza, un matrimonio impuesto y un puñal tras la cortina de terciopelo: la historia de Corina Rojas, la primera mujer condenada a muerte en Chile
Andrea Díaz-Muñoz descubrió en 2020 que su bisabuela había asesinado a su esposo, evento que se convirtió en un secreto familiar por casi un siglo. Siguió pistas en expedientes y crónicas, para reescribir una semblanza biográfica

La belleza de la semana: por qué nos atrapan tanto los personajes que nos dan la espalda
Cuatro pinturas (Caspar David Friedrich, Salvador Dalí, Andrew Wyeth y Vilhelm Hammershøi) convierten cuerpos vistos desde atrás en una puerta hacia paisajes, intimidad, vulnerabilidad y soledad

Diario de la Guerra del Cerdo, la batalla intergeneracional que imaginó Bioy Casares
Una trama distópica en el Buenos Aires de fines de los 60. Odio, discriminación y descarte de los mayores: ¿hipérbole de la realidad de una sociedad que clasifica a las personas según su utilidad?




