
El director iraní Jafar Panahi, quien ganó el premio principal en el festival de cine de Cannes, es un veterano del cine de autor, encarcelado en dos ocasiones, cuyas películas están prohibidas en su país natal.
A sus 64 años, Panahi es un símbolo artístico que desafía repetidamente las estrictas leyes de censura de su país para producir películas sobre las luchas sociales y culturales de Irán.
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Su última producción, It Was Just an Accident (Solo fue un accidente), cuenta la historia de cinco iraníes que estuvieron presos y que se enfrentan a un hombre al que creen su torturador en la cárcel. Filmada en secreto, está parcialmente inspirada en las propias experiencias de Panahi tras sus más recientes y casi siete meses de prisión entre 2022 y 2023, que terminaron con una huelga de hambre.

“Sigo vivo mientras haga películas. Si no hago películas, entonces lo que me pase ya no importa”, dijo en una entrevista la semana pasada.
Ha ganado numerosos premios en festivales de cine europeos y presentó su película debut, El globo blanco, en Cannes en 1995, donde ganó un premio a la mejor ópera prima.
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La victoria de este sábado es su mayor honor hasta la fecha y le fue entregada en persona durante su primera visita a Cannes en 15 años.
Prohibición de 20 años
En 2010, Panahi fue prohibido de hacer películas y de salir del país tras apoyar protestas masivas contra el gobierno un año antes y hacer una serie de películas que criticaban al estado del Irán moderno.
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Condenado por “propaganda contra el sistema”, fue sentenciado a seis años de prisión, pero cumplió solo dos meses antes de ser puesto en libertad bajo fianza. En los años posteriores, las autoridades iraníes parecieron conformarse con hacer la vista gorda a su incumplimiento de la prohibición, siempre que sus películas no fueran abiertamente políticas.
Sin embargo, continuó haciendo películas, y sus esfuerzos por hacerlas llegar a distribuidores extranjeros y festivales de cine se convirtieron en objeto de leyenda. Un año después de recibir la prohibición de 20 años para hacer cine, envió un documental titulado irónicamente Esto no es una película al festival de Cannes en una unidad flash escondida en un pastel.
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En 2015, su película Taxi lo mostraba actuando como taxista y fue filmada completamente en un coche, lo que le permitió esquivar la siempre vigilante mirada de la policía iraní mientras rodaba. Sus conversaciones con una muestra diversa de iraníes que suben al taxi —una abogada a la que se le impide ejercer su profesión, un hombre gravemente herido redactando su testamento en el asiento trasero— ofrecían valiosos relatos sobre la vida cotidiana en la república islámica.
Enviado a prisión
La tolerancia hacia el trabajo de Panahi terminó en julio de 2022, cuando fue arrestado nuevamente en relación con protestas de un grupo de cineastas. Se le ordenó cumplir la condena pendiente desde 2010 en la notoria prisión de Evin en Teherán, pero fue liberado casi siete meses después.
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Dijo que había utilizado algunas de sus conversaciones con compañeros de celda como inspiración para el guion de It Was Just an Accident, que él mismo escribió.
“Cuando metes (a un artista) en prisión, le estás proporcionando una oportunidad, dándole material, ideas, abriéndole un mundo completamente nuevo”, comentó en Cannes. El núcleo de su película alegórica examina el dilema moral que enfrentan las personas si se les da la oportunidad de vengarse de sus opresores.
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“Escogimos una variedad de personajes, desde violentos hasta no violentos, desde un hombre sencillo hasta alguien completamente apartado de estas preocupaciones”, dijo Panahi. “A través de sus acciones y reacciones, alcanzamos —o quizás no alcanzamos— una conclusión sobre cuál podría ser el camino correcto”.

Camino de vida
Nacido en los barrios marginales de Teherán, Jafar Panahi es un destacado exponente del “Nuevo Cine Iraní”, junto a Abbas Kiarostami, con quien trabajó como asistente al principio de su carrera.
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En línea con este movimiento, sus películas se centran en las realidades sociales de su país natal y otorgan un lugar preeminente a actores no profesionales. Tras El globo blanco, recibió el premio del jurado en Cannes en 2003 por Sangre y oro y el premio al mejor guion en 2018 por su road movie 3 Rostros.
Panahi jijo que planea regresar a Irán después del festival de este año a pesar de los riesgos para él. Y reveló que tanto él como su elenco habían enfrentado “presión” desde que It Was Just an Accident fue seleccionada en Cannes, y varios miembros del equipo fueron citados para ser interrogados.
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Fuente: AFP
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