
Hoy en día las vistas aéreas son algo frecuente gracias a la tecnología que brinda un drone e incluso Google Maps. Pero, como suele suceder, existen artistas que tienen una sensibilidad especial, incluso mucho antes de que un hecho suceda.
Así sucedió con Carol Rhodes, una pintora escocesa, que vivió poco, pero que dejó un impacto significativo en el mundo del arte contemporáneo con sus representaciones de paisajes abstractos que exploran la relación entre la infraestructura humana y el entorno natural.
Una de sus obras más emblemáticas, titulada Airport –parte de la colección Tate, sin estar expuesta–, creada en 1995, ejemplifica su estilo único al presentar un paisaje aéreo ficticio inspirado en infraestructuras modernas como aeropuertos, autopistas y áreas de construcción. Esta pieza no solo refleja su meticulosa planificación visual, sino también una sensación de aislamiento y desconexión que caracteriza gran parte de su trabajo. No se ve más vida que los pastos que pueblan el paisaje, algunas matas de arbustos o bosques aislados aquí y allá.
Airport se distingue por el uso de perspectivas elevadas y una paleta cromática austera, elementos que Rhodes empleaba para resaltar la interacción entre los espacios construidos por el ser humano y el paisaje natural. Las formas geométricas y los caminos que se entrelazan en la obra parecen cuidadosamente calculados, pero al mismo tiempo transmiten una sensación de improvisación. Este enfoque minimalista y limpio no solo define su estilo, sino que también invita a reflexionar sobre el impacto de la industrialización y la alienación que generan estos entornos funcionales.
Nacida en Edimburgo, Escocia, en 1959, Rhodes pasó gran parte de su infancia en la India, donde sus padres eran misioneros. Este entorno multicultural influyó tanto su visión artística como personal. Estudió en la Glasgow School of Art entre 1977 y 1982, sin embargo, tras completar sus estudios, se dedicó a actividades sociales, trabajó en una organización feminista y en un grupo de conservación ambiental. Estas experiencias marcaron su interés por los temas sociales y ecológicos, que más tarde se reflejarían en sus pinturas.

Fue en la década de 1990 cuando Rhodes comenzó a desarrollar el estilo pictórico que la definiría como artista. Inspirada por mapas topográficos, imágenes de satélite y fotografías aéreas, creó paisajes ficticios que combinaban elementos naturales con infraestructuras humanas, como fábricas, carreteras y aeropuertos. Estas composiciones se caracterizan por un tono sobrio y distante, que enfatiza la fragilidad y transformación del paisaje debido a la actividad humana.
Además de Airport, Rhodes produjo otras piezas notables que exploran la interacción entre lo natural y lo construido. Estas piezas comparten el distintivo estilo minimalista de Rhodes.
La obra de Carol Rhodes ha sido exhibida en importantes galerías del Reino Unido y en el ámbito internacional, incluyendo la Tate Britain y la Scottish National Gallery of Modern Art. Rhodes falleció en 2018, y dejó un legado artístico que continúa siendo relevante en el análisis de la relación entre la humanidad y su entorno. Su trabajo no solo redefine la forma en que se perciben los paisajes, sino que también plantea preguntas fundamentales sobre el impacto de la actividad humana en el mundo que habitamos.
Últimas Noticias
El gran regreso del "Borges de Bioy": un genio cotidiano, sus tormentos con María Kodama y la pregunta que no tiene respuesta desde 1986
Infobae Cultura publica un adelanto del diario que abarca más de cuarenta años de encuentros, discusiones y confesiones entre dos escritores fundamentales del siglo XX, que vuelve a ser publicado, tras estar 20 años agotado, en una edición revisada

CircuitoSITE Buenos Aires: el mapa que convierte cementerios, depósitos y oficinas en escenarios vivos
Un grupo de compañías independientes decidió cartografiar lo que ya existía y volverlo visible. Once obras en espacios no convencionales conforman hoy una red escénica que desafía la idea misma de sala teatral

La belleza de la semana: Zinaida Serebriakova, la pintora que retrató el destierro con color
Zinaida Serebriakova quedó viuda y sin recursos en 1919, retrató a sus cuatro hijos huérfanos en un óleo que hoy exhibe el Museo Ruso, y construyó una carrera dispersa entre Rusia, Francia y Marruecos

"La Ilustración" revisitada: desde la Grecia clásica hasta los populismos del siglo XXI y el fin de la razón
Anthony Pagden reedita su emblemático ensayo diez años después, y su diagnóstico no tranquiliza. El retorno del irracionalismo, el deterioro lector y nuevas formas de vigilancia tecnológica hacen que los principios ilustrados parezcan casi imaginarios

Una despedida a Carlos Alonso, el artista que enseñó a mirar antes que a dibujar
La autora evoca las enseñanzas que recibió del artista desde los 14 años, cuando viajó desde La Plata a Unquillo para mostrarle sus dibujos y recibir su orientación en su formación inicial



