
La mirada trágica de Goya frente a la hedonista de Picasso, las series sobre la tauromaquia de estos dos genios españoles de la pintura universal se exponen frente a frente en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid.
Por primera vez se muestran al público las 33 planchas originales de cobre de la “Tauromaquia” (1816) de Francisco de Goya -siete de ellas grabadas por las dos caras- junto a las 40 estampas resultantes.
Frente a ellas, las 26 aguatintas de Pablo Picasso, más la cubierta del tratado sobre la lidia al que iban destinadas en 1957, “La tauromaquia o el arte de torear”, del diestro José Delgado. Son 104 piezas en total; a las citadas se suman cuatro estampas de Goya de la serie “Toros de Burdeos”, de 1825.
Te puede interesar: La belleza de la semana: “La maja desnuda”, de Francisco de Goya
La muestra ha sido organizada junto a la Fundación Bancaria Unicaja, en colaboración con el Museo Casa Natal Picasso de Málaga, en el 50 aniversario de la muerte de este pintor.

Víctor Martín, curador de la exposición, destacó este jueves la importancia de poder ver por primera vez juntas todas las planchas de Goya, y reivindicó su valor como patrimonio universal. Es “el gesto irrepetible que sale a la luz”, señaló, “la esencia de la obra de arte”.
Te puede interesar: Goya, Picasso, Dalí y esa extraña fascinación por las corridas de toros
La última vez que se realizó una estampación con ellas fue en 1983, a partir de entonces la Academia de San Fernando entendió que son obras arte en sí mismas y se ha dedicado a restaurarlas para su preservación.
Las planchas de Picasso no se conservan. Javier Blas, subdelegado de Calcografía Nacional en la academia, explicó que a finales del siglo XIX cambió la concepción de los grabados y se empezó a apostar por ediciones cortas y la destrucción de las planchas para aumentar su valor comercial.
Te puede interesar: Francisco Goya como precursor del fotoperiodismo
Distintos conceptual y estilísticamente, Picasso es “más hedonista” y, a la vez, está arraigado en una tradición mediterránea que engloba al minotauro y a toda una civilización, según Martín, mientras que Goya es más dramático y sus imágenes son “como fogonazos”.
Hay constancia de que Picasso conoció las estampas de Goya, que llegó a mencionar por escrito, y que circularon mucho en su época, y también hay reflejo de ello en algunas de sus composiciones.
Fuente: EFE
Seguir leyendo
Últimas Noticias
Rosa Luxemburgo, filósofa polaca: “Hay que permanecer siempre como una roca en el mar, firme ante el asalto de las olas, no blanda ni quejumbrosa”
Entre las rejas de la Primera Guerra Mundial y el colapso de Europa, la gran teórica marxista escribió una carta íntima que se convirtió en un manifiesto ético. El valor de la resistencia frente al desánimo de la época

Tip de ortografía del día: campin, adaptación de camping
La Real Academia Española promulga normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante

Un Kafka que no esperábamos
‘Franz’, la nueva película de la polaca Agnieszka Holland, aborda la vida del escritor con gran audacia formal, de manera fragmentaria y lejos de la biografía convencional

Roberto Gargarella y una pregunta incómoda: ¿qué queda de la izquierda cuando se ponen a prueba sus ideales?
En “Izquierda y política”, un nuevo ebook gratuito de Infobae Ediciones, el jurista argentino revisa los valores de esa tradición y propone discutir democracia, desigualdad y poder. Aquí, un capítulo

Un hombre sin dolor, una sala llena de médicos y el relato que se transforma en una posible biografía
En ‘Podría comer piedras’, el escritor Andrés Barba toma un caso presentado en 1932 y convierte datos clínicos, marcas físicas y omisiones deliberadas en una conmovedora historia del sufrimiento


