
Siciliano, Francesco Netti (1832-1894 ) tuvo una infancia acomodada como hijo de un rico terrateniente y si bien se licenció en derecho, su atracción por el arte fue más fuerte y se estudió en la Academia de Bellas Artes de Nápoles, y tuvo clases en talleres de varios reconocidos artistas de la época.
Gracias a la fortuna familiar fue un artista itinerante que recorrió gran parte de su país -Roma, Florencia, Turín, Venecia, Padua, Ferrara, Bolonia y Rávena, pero siempre volviendo a Nápoles, donde se unió al movimiento artístico de la Escuela de Resina, corriente pictórica centrada en el realismo y hermana de otra corriente del momento, los macchiaioli.
PUBLICIDAD
En 1866 se trasladó a París, donde formó parte del contingente italiano que expuso obras en la Exposición Universal y se une a la emblemática Escuela de Barbizon y practica el plenairismo, junto a Jean-François Millet, John Constable, Théodore Rousseau, Camille Corot y su coterráneo Giuseppe De Nittis.
Permaneció en la Ciudad de la Luz hasta el ‘72, tras haber formado parte del equipo de ambulancia militar durante la guerra franco-prusiana, en el sitio de París del año anterior, por lo que recibió una cruz de bronce en la Convenciones de Ginebra.
PUBLICIDAD
En su vuelta a Napolés comenzó a recibir reconocimiento y condecoraciones, como la membersía de caballero de la Orden de la Corona de Italia, y la Orden de Santi Maurizio e Lazzaro, mientras escribía libros sobre artes y artículos para revistas en publicaciones locales.
Entre sus obras más destacadas se encuentran Muerte de San José Calasanz, La locura de Haydee, expuesta en la Exposición de Florencia de 1860; Después de una orgía, que representa a un personaje de Pulcinella en un baile de máscaras; Episodio del 15 de mayo de 1848 en Nápoles, y Gladiadores en el Triclinium o también conocido como Lucha de gladiadores durante la comida en Pompeya, entre otras.
PUBLICIDAD
El triciclum consistía en tres camas o divanes largos en forma U alrededor de una mesa, donde los invitados de los nobles romanos degustaban comidas exóticas, a la vez que eran entretenidos con espectáculos de música, cantos y danzas, o como se muetra en la obra, una pelea entre gladiadores.
Realizada en 1880, el cuadro se encuentra en el Museo de Capodimonte, Nápoles, y forma parte una serie de obras en las que el pintor indagaba en el temas antiguos. La pieza recrea un entorno imaginario, pero los elementos que la componen son reales, sacados de museos, como el casco de gladiador, que es una copia exacta de uno conservado en el Museo Arqueológico de Nápoles.
PUBLICIDAD
SEGUIR LEYENDO
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“El curioso incidente del perro a medianoche” volvió al Teatro Maipo con una puesta renovada
La obra basada en la novela de Mark Haddon regresó a la cartelera porteña bajo la dirección de Carla Calabrese, con nuevos recursos escénicos y el regreso de Iñaki Aldao al centro de la historia
Ocho meses después de su muerte, una subasta de objetos de Diane Keaton superó los 4 millones de dólares
Desde pañuelos de lunares hasta tiras de fotomatón de los años 70, cada lote de las cuatro ventas entre Nueva York y Los Ángeles dejó en evidencia que la conexión del público con la actriz trasciende su obra cinematográfica

Cómo suena “el descubrimiento mozartiano más importante en décadas”
Un cuaderno recién hallado que documenta las lecciones del compositor con una alumna incluye siete composiciones previamente desconocidas

Manuscrito inédito de Mozart: Francia presentó siete obras nunca antes escuchadas
La Biblioteca Nacional francesa conservó en secreto el descubrimiento de partituras autógrafas que muestran el proceso de enseñanza de Mozart a una alumna en el siglo XVIII

Ovidio vuelve a Roma: la Galería Borghese reabre sus salas al poeta que inspiró su propio palacio
La directora Francesca Cappelletti presenta una exhibición que recupera el vínculo original entre el recinto y las leyendas de transformación, con una lectura renovada del gran clásico en pleno corazón de la capital italiana



