
¿Qué es una ley para un escritor, para una obra, para la literatura en definitiva? No se puede obligar a leer por ley, ni se puede hacer que la valoración de un escritor pase por comprometer al estado a cumplir ciertos ritos con respecto a su legado. Y sin embargo en Santa Fe presentamos una ley provincial para homenajear a Juan José Saer, su obra y los lugares que aparecen en ella. ¿Es válido contar con esta ley?
Saer conoce, como todos los grandes escritores, de flujos y reflujos. Durante esas mareas pasó de ser una recomendación boca a boca a un autor de culto, de referencia académica, aunque sin alcanzar nunca grandes masividades. Cada tanto su ficción existencial renace, por ejemplo, cuando aparece un Knausgård, y habrá de pasar de moda cuando esa prosa se devalúe para quedar como un Proust santafesino y tardío. Lo suelen rescatar los defensores de Santa Fe la invencible, incluso sin haberlo leído, porque escucharon que en su obra se puede reconocer un nombre de calle, de río, de bar. Lo rescatan los santafesinos de la capital de la provincia, antirrosarinos, porque eso sí, Saer es bien de acá.
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Esos vaivenes no dejaron tranquilos a Borges ni a Cortázar, por qué lo harían con Juan José Saer, ¿qué escudo lo protegería? ¿Tal vez una ley?
La literatura de Saer es de alta calidad. Como todos los escritores argentinos que tuvieron su esplendor en los 70 y los 80 nunca fue de veras parte del boom latinoamericano. Peculiar y jodido, no se dejó clasificar fácil en ningún canon. Sin embargo, lo integra. Hace poco hubo unos debates literarios sobre sus largos párrafos, sus incursiones con la cuestión formal un poco cansadoras al lector (o la lectora, que viejo suena “el lector”), pero hasta eso es una señal de su calidad literaria que todavía puede juntar discusiones en torno a un estilo, en este país y a esta altura.
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Así como tiene algún párrafo farragoso la gran literatura de Saer tiene miles de momentos de profundidad sobre los grandes temas de la existencia, tiene ocasiones de poesía, y sí, tiene una Zona Saer que podemos recorrer y recordar o fingir que recordamos quienes nacimos y vivimos en Santa Fe y fuimos los fines de semana a la costa, al río, a la isla, o nos tomamos un liso en el bar Royal de Esperanza.
La literatura de Saer es una literatura situada, aunque ese lugar sea tan inventado -y tan real - como Macondo. ¿Cómo el estado no va a tener una responsabilidad en reestablecer o mejorar un diálogo entre el escritor de ese territorio ficticio y las personas que habitan el territorio real?
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Santa Fe se merece construir un vínculo con Saer y por eso presentamos la Ley Saeriana Provincial, no para convertirlo en un mito sino para acercar el paisaje y su gente al escritor que las convirtió en zona literaria.
Ley saeriana
La ley Saeriana es una iniciativa pionera en Argentina que buscar el reconocimiento integral de la obra del escritor santafesino Juan José Saer y de los espacios de interés que forman parte del escenario ficcional de sus narraciones. El proyecto obtuvo media sanción de la Cámara de Diputados y Diputadas en octubre y se espera que el senado lo convierta en ley.
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La iniciativa propone declarar 2025 como “Año Saer”, al cumplirse dos décadas del fallecimiento del autor, e instituir el día 28 de junio de cada año como el “Día Saer”, en recuerdo de su nacimiento en 1937. A su vez, establece el Premio Provincial de Literatura “Juan José Saer” con el fin de reconocer el talento literario en lengua española.
La ley también busca asegurar la conservación, mejora y mantenimiento de bienes y espacios de interés que aparecen en la obra del autor de Cicatrices y la creación de un circuito turístico que los unifique en una única ruta urbana y paisajística.
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* La autora de la nota es Diputada provincial de Santa Fe por el Partido Socialista.
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