Niña mamá, de Andrea Testa, pone sobre pantalla la situación de vulnerabilidad que viven muchas mujeres que acuden al hospital público mientras transitan su embarazo, en medio de presiones sociales y con una presencia del Estado que muchas veces se asemeja a la ausencia.
“Surge en diálogo directo con Pibe Chorro (su anterior documental), como si fuesen dos películas hermanadas que ponen en escena las violencias institucionales y estructurales que interceden a los cuerpos de les jóvenes de sectores populares. Son películas que dejan ver que siempre lo individual tiene un condicionamiento social, material, de clase y, por supuesto, de género”, dijo la directora.
La nueva cinta de la codirectora de La larga noche de Francisco Sanctis hace uso de un plano fijo y en blanco y negro que acompaña cada una de las entrevistas de las jóvenes embarazadas con las trabajadoras sociales de los hospitales, con quienes dialogan el proceso que están llevando a cabo, tanto en su interior como en las relaciones con sus familias.

Con testimonios crudos, directos y hasta naturalizados, uno puede ver cómo la opción de interrumpir el embarazo casi ni es planteada por no existir, como también la imposibilidad de utilizar métodos anticonceptivos por la falta de presupuesto, ya sea en su entrega como por las largas listas de espera de quirófano para poner un dispositivo intrauterino (diu).
Tampoco queda fuera la violencia de género que mucha de esas chicas viven, ya por golpes, la oposición a un aborto o la negativa al uso de preservativos por parte de sus parejas.
"También nos interpela profundamente sobre el rol social de las mujeres como mujeres-madres, aun siendo jóvenes, adolescentes, niñas. Hay un sistema heteropatriarcal que las fuerza a cuidar, a responder a ese rol, y mientras eso sucede: ¿quiénes cuidarán de ellas?", se pregunta la directora.

Testa, junto a Andrea Perner, Francisco Márquez y Luciana Piantanida realizaron la investigación y pensaron la puesta del filme. Sin una elección a priori de las protagonistas del documental, llevaron adelante un trabajo tanto de legal (por tratarse en algunos casos de menores de edad), como ético para con las chicas que le pusieron la cara y la voz a la cinta.
“Filmamos el transcurrir de jornadas en los hospitales, en las diferentes áreas y consultorios. Muchos tiempos de espera también. Transcurrimos junto con la película. Las decisiones sobre la estructura fueron tomadas en el montaje que realizamos con Loli Moriconi, con quien empezamos seleccionando las escenas que no había podido borrar de mi cabeza y esas marcas, esas heridas, fueron las que nos marcaron el camino de la edición”, explicó.
La elección del blanco y negro, en tanto, fue algo que estaba decidido desde un comienzo y que con el correr de los días notó que era una “forma de homenaje” a la fotógrafa Adriana Lestido y a sus trabajos Mujeres Presas y Madres Adolescentes.

—Cada una de las historias es un pedazo de la realidad argentina puesta en pantalla.
—Si eso es reflexión final al ver la película, bienvenida sea. Cada persona que la vea va a construir su mirada sobre la película y tendrá algo para aportar a la reflexión, seguramente. Creo que la película deja espacio para la escucha y allí se abre el mundo.
—Más allá del debate por la despenalización del aborto y la aplicación en hospitales públicos, las mujeres están obligadas a llevar adelante el embarazo por una presión que excede la legal.
—Creo que el debate nos permitió empezar a problematizar desde diferentes perspectivas las violencias patriarcales. El movimiento feminista nos da herramientas muy poderosas para detectar estas violencias que irrumpen de muchas formas. No está separado el debate ideológico, la lucha simbólica, con las luchas de resistencia que dan, por ejemplo, las trabajadoras sociales de los hospitales en los que filmamos, porque ellas son las que batallan día a día para que algún derecho sea restituido. No hay un problema principal o una sola forma de abordarlo. Estamos peleando desde todos los lugares para derribar al patriarcado en todas sus formas.

—La vulnerabilidad en la que viven la mayoría de estas chicas, ¿es por un Estado ausente por no entender la problemática o porque mira para otro lado por representar un tipo de intereses?
—El Estado interviene sobre los cuerpos de la pobreza, por ejemplo cuando no se destinan los presupuestos necesarios para los hospitales o cuando mantiene contrataciones de profesionales de la salud en condiciones precarizadas. Las niñas que son forzadas a ser madres, no sólo a parir, sino también a aceptar el rol de una maternidad obligada también son intercedidas por un Estado activo o un Estado que no llegó a tiempo y son producto de una sociedad que está permitiendo parir a niñas. Si esto no nos mueve un poco, si no nos indigna, estamos perdidos.
Fuente: Télam
SEGUÍ LEYENDO
Últimas Noticias
Efecto “Tomdaya”: Tom Holland y Zendaya protagonizan el triunfo cinematográfico de la Generación Z
La pareja ayuda a atraer al público joven a ‘Spider-Man: Brand New Day’ y ‘La Odisea’, las dos películas con mayores cifras de recaudación en la oferta cinematográfica de 2026
Milton Suggs, la voz del jazz contemporáneo, debuta en Buenos Aires con cuatros recitales
El vocalista nacido en Chicago, considerado una de las figuras más sobresalientes de la nueva generación, se presenta el 13 y 14 de agosto en Bebop Club junto a Mariano Loiácono y su quinteto

Autor de culto y perseguido por los nazis: Stefan Zweig es reconocido en el edificio de Londres donde vivió
Una placa colocada en la casa del centro de la capital británica en donde vivió, recuerda al escritor austríaco que fue el autor más traducido del mundo en vida y que inspiró la película ‘Gran Hotel Budapest’

La muerte de un padre: así despidió Borges al suyo
Casi cuarenta años después de la partida de Jorge Guillermo Borges Haslam, su hijo lo recordó con emoción y reflexión. Aquí, sus versos

Ludovico Einaudi llega por primera vez al Teatro Colón con su versión más íntima, solo frente al piano
El músico y compositor italiano, ineludible referencia del minimalismo y la música de cámara europea, se presentará el 1 de marzo de 2027 en el coliseo lírico porteño


