Millones, escándalos, amantes, poder y trampas: la sorprendente miniserie de Donald Trump

Para muchos, Donald Trump apareció en el radar con el reality The Apprentice, donde el empresario multimillonario seleccionaba de manera impiadosa candidatos a convertirse en CEOs.

Hasta ese momento era un brumoso espécimen mediático con algo curioso e indefinible en el pelo. Luego, casi de pronto, se convirtió en el presidente de los Estados Unidos.

Desde ya que estos saltos brutales tienen una historia atrás, una historia que desconocíamos en detalle, más allá de esposas bellísimas de países de la Europa oriental y un divorcio escandaloso.

Para llenar todos esos huecos en la información llega Trump: An American Dream, un documental de casi cuatro horas, producido por Channel Four y emitido en la plataforma Netflix.

Donald Trump en el reality The Apprentice
Donald Trump en el reality The Apprentice

La miniserie documental confirma mucha de las peores presunciones sobre Trump. Lo hace basado en un material de archivo fenomenal (el carácter mediático de su protagonista tiene esa ventaja) y en algunos testimonios de gente que lo conoció muy bien, amigos y enemigos.

Trump se revela (se confirma) como un tramposo: no solo en la política, sino también en los negocios y en el amor.

Trump: An American Dream comienza en 1975, en Manhattan. Es una época difícil: pobreza y violencia en las calles en una Nueva York en bancarrota. En ese contexto, Donald, heredero de Fred Trump, un constructor de edificios para clase media baja, hace una apuesta fuerte: salvar a un hotel a punto de quebrar, The Commodore, y reconvertirlo en un edificio de lujo, el Grand Hyatt.

Donald y Melania Trump (EFE)
Donald y Melania Trump (EFE)

La plata de que dispone no le alcanza y necesita una exención impositiva. Comienza a tallar su capacidad de lobby y logra sus objetivos. Lo mismo sucederá pocos años más tarde cuando construya la Trump Tower. Las dificultades económicas y financieras se resuelven haciendo un poco de trampa aquí y allá (la arquitecta a cargo de la remodelación del The Commodore cuenta de la baja calidad del material usado para departamentos supuestamente "lujosos") y huyendo hacia delante, siempre hacia delante. Lo importante es dar siempre la imagen de un ganador, algo festivo y estimulante para oponer a la crisis.

El documental comienza en 1975, cuando Donald Trump hace su primera apuesta fuerte: salvar a un hotel quebrado y reconvertirlo en uno de lujo
El documental comienza en 1975, cuando Donald Trump hace su primera apuesta fuerte: salvar a un hotel quebrado y reconvertirlo en uno de lujo

Con la plata de de su padre, del Estado sacrificando impuestos y con la de sus clientes, que pagan por caro cosas baratas, Donald se convierte en un personaje importante.

La sombra de Fred, su padre, pesa fuerte y es algo a superar.

Fred construía edificios para las clases populares en Brooklyn, Donald entonces se dedica a torres lujosas en Manhattan. Fred almorzaba en el restaurante de la esquina saludando por su nombre a cada uno de los trabajadores, Trump se convierte en miembro de una realeza un poco grasa pero distante y desdeñosa.

Uno de los testimoniantes cuenta algo impresionante: cuando Fred muere, en las exequias, su hijo Donald lo despide con un discurso. Sin embargo, usa el momento para hablar de sí mismo, ensalzarse como empresario y para responder a las críticas.

Donald y Fred Trump en 1973 en Manhattan (Foto: YouTube)
Donald y Fred Trump en 1973 en Manhattan (Foto: YouTube)

El siguiente paso fue convertirse en un jugador inmobiliario de peso en Las Vegas, siempre con la idea de construir torres hiperbólicas: las más altas, las más pobladas, las más lujosas. Trump construye y construye pero los números no cierran. Su siguiente paso, su siguiente huida, es cotizar en bolsa. La jugada sale bien, su presencia mediática ayuda y los números alcanzan para cerrar la brecha.

Se convirtió en un jugador inmobiliario de peso y salió a cotizar en bolsa: fue un éxito
Se convirtió en un jugador inmobiliario de peso y salió a cotizar en bolsa: fue un éxito

Paralelamente se cuentan las historias amorosas de Trump, que lo muestran igualmente desleal y mentiroso. Su primera esposa es Ivana, una modelo y esquiadora checoeslovaca, quien se convierte a su lado en una empresaria inmobiliaria dura y eficiente, administrando el Hotel Plaza.

Trump tiene una amante, Marla Maples, cada vez más cerca del empresario, a la vista de todo el mundo.

Trump y su primera esposa Ivana
Trump y su primera esposa Ivana

Finalmente se produce una escena memorable en un resort de ski. Trump resuelve la duda de a cuál de sus dos mujeres llevar a esas vacaciones invernales de la manera más sencilla: llevando a las dos.

El encuentro es catastrófico, en plena pista de ski, Marla increpa a Ivana y le dice que su marido ya no la ama. Comienza a desarrollarse el divorcio más mediático y costoso de la historia.

Sin embargo, Marla no duraría mucho. Al poco tiempo, Trump la deja porque quiere desarrollar una vida de millonario soltero.

Trump y Marla Maples después del escándalo (Gentileza WIREIMAGE)
Trump y Marla Maples después del escándalo (Gentileza WIREIMAGE)

Lo que sigue lo cuenta una periodista de la revista People y es uno de los momentos más asombrosos del documental. Buscando información respecto de la vida amorosa de Trump, la periodista entra en contacto telefónico con una persona que se identifica como relacionista público y que trabaja para el millonario.

Le dice que Trump está recibiendo todo tipo de propuestas, que Madonna quiere salir con él y que actualmente está saliendo con Carla Bruni, en ese momento una modelo italiana que, según el relacionista público "dejó a Mick Jagger para estar con Donald".

Lo notable es que la periodista dice que la voz en el teléfono del supuesto relacionista… ¡es la de Donald Trump! Como grabó la llamada, esta es reproducida en el documental, uno de los momentos más espectaculares de las cuatro horas.

Mujeres y escándalos en su vida: en el documental se escucha una grabación de Trump -haciendóse pasar por un relacionista público- donde le asegura a una periodista de People que Madonna y Carla Bruni morían por salir con él
Mujeres y escándalos en su vida: en el documental se escucha una grabación de Trump -haciendóse pasar por un relacionista público- donde le asegura a una periodista de People que Madonna y Carla Bruni morían por salir con él

Escuchamos la voz de Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos, haciéndose pasar por otra persona que dice que las mujeres más famosas y bellas del mundo hacen cualquier cosa por salir con él. (Carla Bruni desmintió en su momento haber tenido alguna relación con Trump).

La relación con la política aparece desde el principio, en sus tironeos legales con Ed Koch, legendario alcalde de Nueva York.

Su amigo y consejero Roger Stone quiere convencerlo ya en los 2000 de que se presente como candidato a presidente. (Nota al margen: Roger Stone es un personaje increíble de la política norteamericana que tiene su propio, imperdible documental en Netflix, Get Me Roger Stone).

Trump y Stone se conocieron en 1979
Trump y Stone se conocieron en 1979

Trump coquetea con un tercer partido de derecha para presentarse a disputarle la reelección a George W. Bush pero rápidamente se da cuenta de que no es el camino. Le deja la candidatura del Partido Reformado a Pat Buchanan, un periodista ultraconservador quien en la elecciones generales no llega al 1 % de los votos.

Trump entiende que el camino es el Partido Republicano. Esa senda no exime sino más bien incluye movidas en función de su fama y su despliegue mediático y en ese sentido, el éxito del reality The Apprentice en sus 12 temporadas en 8 años (2004-2012) es una herramienta más.

Donald Trump asume como presidente de los Estados Unidos (AFP)
Donald Trump asume como presidente de los Estados Unidos (AFP)

Lanzado a la candidatura del partido Republicano, Trump pica en punta con las prácticas más desleales, como incentivar la veta xenofóbica y racista de su base electoral poniendo en duda que el entonces presidente Obama haya nacido en territorio norteamericano. Finalmente, luego de instalar una tremenda presión en redes sociales y radio de ultraderecha, el estado de Honolulu muestra el certificado de nacimiento de Obama. La demostración de que la invectiva era falsa es rápidamente reconvertida por Trump en una gran victoria: "Obligamos a un estado a mostrar la documentación".

Una de las escenas finales es en la cena de los corresponsales de la Casa Blanca, un encuentro social centenario a la que a menudo acuden los presidentes y realizan algún paso de comedia.

Donald Trump, de esmoquin, bailando con su esposa Melania
Donald Trump, de esmoquin, bailando con su esposa Melania

La película muestra a Obama apuntando sus dardos a Trump por el episodio de la partida de nacimiento y devolviéndole cada momento de acoso y persecución en una humillación pública sin precedentes. Trump, presente, mira impertérrito.

Sabemos que la victoria final será suya y el burlado será nuevamente el burlador.

Como en los policiales negros en los cuales lo primero que se ve es un crimen y el resto de la película es el desarrollo de cómo se llegó a ese desenlace trágico, Trump: An American Dream comienza con imágenes de Trump saliendo de la Casa Blanca y ensayando un discurso en su limousine.

Donald Trump representó al americano medio apegado a la tierra, la cerveza, Dios y las armas (AP)
Donald Trump representó al americano medio apegado a la tierra, la cerveza, Dios y las armas (AP)

¿Cómo llegó semejante persona al puesto más importante del mundo? ¿Cómo se explica, cuáles son las claves de la película para entender cómo el más grande mentiroso se convirtió también en el hombre más poderoso del mundo?

En la sorna despectiva de Obama y en la venganza silenciosa de Trump hay una pista.

Hay un EEUU en las grandes ciudades, en las dos costas, un país ilustrado y sofisticado. De allí nos llegan sus mejores productos: los late night show, corrosivos y talentosos, el Saturday Night Live y la farándula socialmente comprometida de Hollywood. Entre esas dos ciudades se despliega un país que, justa o injustamente, se siente burlado y menospreciado.

Con esa imagen de Trump absorbiendo la burla empapada de superioridad moral de Obama se identificaron esos norteamericanos menos cultos, apegados a la tierra, la cerveza, Dios y las armas. Eligieron para su venganza a Trump, el hombre más tramposo del mundo.

SEGUÍ LEYENDO:

Llevó a Donald Trump a la política, hizo campaña para Nixon y Reagan: Roger Stone lo cuenta todo

El día que Raúl Alfonsín evitó un baño de sangre en la Argentina