(Ministerio de Cultura de la Nación, Argentina)
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Tariq Ramadan es uno de los intelectuales islámicos más influyentes y una figura siempre polémica en los duros debates de nuestro tiempo en torno a cuestiones de identidad islámica, cultura y violencia religiosa, amenazado por Estado Islámico (ISIS, en inglés) y por las dictaduras que lo combaten por igual.

Profesor de Estudios Islámicos Contemporáneos y Teología en el St. Anthony's College, de la Universidad de Oxford, y asesor del Servicio Exterior británico en libertad de creencia y religión, este académico nacido en Suiza en una familia egipcia visitó Buenos Aires por primera vez para participar el sábado de la cumbre Ideas, Pensemos el futuro juntos organizada por el Ministerio de Cultura del gobierno de Argentina.

Infobae tuvo la posibilidad de dialogar con Ramadan sobre cultura islámica, la situación de los musulmanes en Occidente y la postura frente a la violencia política y religiosa, entre otras cuestiones, y el filósofo, nieto de Hassan al Banna, fundador de la polémica organización de los Hermanos Musulmanes, se explayó también sobre su personal visión del salafismo que profesa.

Por sus posturas ha sido declarado persona non grata en Túnez, Egipto, Arabia Saudita y Mauritania en diferentes períodos, así como también en Israel. En 2004 se le negó el ingreso a Estados Unidos por sus donaciones a sociedades benéficas acusadas de derivar el dinero a Hamas, decisión finalmente revertida en 2010. Desde entonces Ramadan se ha convertido en una voz elocuente pero por momentos ambigua para los musulmanes en Occidente que rechazan el extremismo y la islamofobia por igual. Lo que sigue es la reproducción de la entrevista que le realizó Infobae.

-Considerando que han crecido en una cultura europea pero al mismo tiempo practicado la religión de sus países de origen, ¿cuáles son las diferencias que usted ve entre el Islam como cultura y como religión entre los musulmanes que viven en Occidente?

-Esto es algo muy importante porque en mi propia experiencia, yo nací en Suiza y por un largo tiempo mi principal objetivo era volver a mi hogar, y mi hogar en mi mente, en mi psicología personal, estaba en Egipto. Luego fui a Egipto y me di cuenta de que esa no era mi cultura. Y entonces supe que lo que está en la cultura egipcia no siempre es islámico, así que usé mis principios islámicos para ser crítico de los países de origen, las culturas de origen, argumentando que son más arábigas que islámicas. Por ejemplo en la relaciones entre hombres y mujeres, o en la manera que te manejas con el espacio, o el mercado laboral o la autonomía. Así, fui tan lejos como para decir que nuestra experiencia histórica en Occidente nos ayudará a tener una influencia en nuestros países de origen.

(Ministerio de Cultura de la Nación, Argentina)
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En el 92' dije algo que ahora es realidad, que los musulmanes europeos, occidentales, tendrían un impacto tremendo en lo que pasa ahora en los países de mayoría musulmana. Durante años obteníamos las respuestas de allí, pero ahora cuando voy a Marruecos, Qatar, Túnez, ellos escuchan lo que digo como europeo. Y es al revés ahora, como he logrado mantenerme musulmán en Occidente, frente a los desafíos contemporáneos, al volver a países de mayoría musulmana puedo decir "cuidado, lo que se enseña aquí es menos islámico que marroquí, argelino, egipcio o saudita, y tienes que lidiar con eso". Y eso es muy importante, la periferia ahora está volviendo al centro.

-Mañana [por el domingo 23 de septiembre] Alemania votará en unas elecciones federales en las que se espera que el partido de ultraderecha AfD entre al Bundestag con una agenda anti islam. ¿Cuál cree usted que es el estado de la islamofobia en Europa y cómo estos hechos en Alemania pueden afectar su desarrollo o la percepción del Islam en el continente?

-Ahí está la respuesta en la pregunta. El hecho de que tengamos a tal partido ganando terreno, como se ve en el Reino Unido, en Alemania, en Francia. El problema no es el partido, el problema es la normalización del discurso de hacer del Islam un problema. Incluso con Merkel, luego de sus buenas posiciones con respecto a los inmigrantes tuvo que cambiar su posición por la presión.

-Estas fuerzas parecer tener una gran capacidad de marcar la agenda.

-Sí, y el problema es que la presión es muy fuerte y la percepción negativa del Islam es una realidad, que funciona en tres puntos: hacer del Islam la religión del otro, conectar al Islam con la migración, y conectar al Islam con la violencia y el extremismo. Estos tres ejes están nutriendo la islamofobia en Europa.

-¿Cree usted que el problema va a empeorar?

-No va a estar mejor, y vamos a tener que lidiar con esto por los próximos 10 años. Y yo he dicho que las cosas van a cambiar realmente en los próximos 25 a 50 años. Pero es muy importante que los musulmanes, y no sólo ellos sino también sus conciudadanos, no caigan en la mentalidad de víctimas, de no obsesionarse con la islamofobia.

(Ministerio de Cultura de la Nación, Argentina)
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La islamofobia es una parte de la lucha. Mientras más contribuya uno con la sociedad, mientras sea uno parte de las dinámicas políticas y sociales, económicas del país, menor será la presión. Se trata de una cuestión de tiempo pero hay que involucrarse. La respuesta a la islamofobia no es el anti racismo, la respuesta es más ciudadanía, contribuciones y participación.

-¿Entonces usted estaría de acuerdo en que hay una responsabilidad en los propios musulmanes occidentales a la hora de frenar la islamofobia?

-Sí, por supuesto, no sólo de los musulmanes sino también del resto de los ciudadanos. Pero ellos tienen que involucrarse y no a través de la mentalidad de víctima, eso no va a ayudar en absoluto.

-Ahora con respecto a esta violencia y la percepción de violencia en jóvenes musulmanes, usted señaló en un reciente artículo que los jóvenes musulmanes europeos se radicalizan sin tener realmente experiencia en la práctica de la religión. Incluso en el caso del ISIS se ha dicho muchas veces que su atractivo es más político que religioso. Pero sin embargo la mayoría de sus soldados en Siria e Irak provienen no de Europa sino del Medio Oriente, y muchos de ellos sí tienen un fuerte pasado de experiencia religiosa, por tanto quería preguntar: ¿cómo se sostiene esta narrativa de la radicalización de jóvenes sin interés por el Islam cuando hay tantos casos de lo contrario?

-Nadie en el liderazgo del ISIS tiene fuertes antecedentes religiosos.

-¿Ni siquiera Al Baghdadi?

-De ninguna manera.

-Se ha reportado numerosas veces que es doctor en Teología por la Universidad Islámica de Bagdad.

-Baghdadi es alguien muy superficial y no reconocido por ningún académico musulmán como un académico. Así que lo que creemos es que hay gente que son académicos y están ayudando al ISIS, yo no voy a negar el hecho de hay académicos. Pero la inmensa mayoría y la dinámica de las bases del grupo no son religiosas. Es muy política y se basa en la frustración.

(Ministerio de Cultura de la Nación, Argentina)
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Pero por supuesto tienen un discurso religioso, no se puede negar ese hecho, pero el liderazgo, la gran mayoría de ellos, incluso fueron torturados en prisiones.

-En Abu Ghraib, por ejemplo.

-Sabemos que han sido torturados. El liderazgo religioso del ISIS es muy superficial y no muy sólido, lo único que no sabemos es quiénes son las personas que escriben sus comunicados en internet. Algunos son de muy buena calidad, aunque no es posible reconocer las fuentes. Ahora bien, yo me refería principalmente a las personas jóvenes que viven en Europa y se van a pelear allí. Y tenemos un problema con respecto a los hechos y los números, estábamos hablando con el gobierno británico y ellos usan el término "radicalización". ¿Qué es esta palabra? No es la correcta, porque hay un pase muy rápido a la violencia, a veces en menos de dos semanas, y el 80% de estas personas involucradas en esto no han sido practicantes musulmanes por más de seis meses. Hay un problema ahí. Radicalización significa que primero eras un musulmán practicante y luego pasaste a la violencia, lo cual no es el caso.

-¿Ni siquiera entre los líderes del ISIS?

-No.

-Usted se define como un hombre de múltiples identidades. Quería preguntarle, dado que una de ellas es ser el nieto de Hassan al Banna, ¿qué cree usted de los Hermanos Musulmanes y su influencia actual, y cuál debería ser la postura de un musulmán de Occidente con respecto al grupo, teniendo en cuenta que hay países que la consideran una organización terrorista?

-Primero, hoy y ayer siempre tomé una postura crítica sobre la organización, al decir que incluso el proyecto de un estado islámico es problemático. Ahora, si uno es crítico sobre ellos, como lo soy, no se puede negar el hecho de que el modo en el que son tratados por el gobierno egipcio es inaceptable según estándares de derechos humanos. Es suficiente que el gobierno nos diga que estamos ante terroristas y tratarlos de cualquier manera. Yo no acepto eso. Yo diría que los Hermanos Musulmanes deben ser criticados pero no podemos aceptar lo que ocurre ahora, con todo sus líderes en la cárcel por no hacer nada, incluso esperando penas de muerte.

Así que creo que Occidente y nosotros tenemos que diferenciar entre distintas tendencias. Estar en contra del extremismo violento es una cosa, estar en contra del islamismo y del islamismo político es una cosa. Confundir todas las tendencias, decir que los Hermanos Musulmanes son lo mismo que Daesh, para poder ponerlos en la cárcel y torturarlos, eso no va a solucionar el problema. Así que ahora hay una fractura en los Hermanos Musulmanes entre el viejo liderazgo y el nuevo, y la generación más joven quiere cambiar muchas cosas, y yo diría que mi posición es mantener los valores y estándares diciendo: cualquiera sea la posición política no puedes aceptar tratamientos inhumanos o tortura.

-¿Entonces ambas cuestiones, deberían ser condenadas, en los mismos términos?

-Sí, es que son cosas diferentes, debemos condenar a dictadores y dictaduras, y en cuanto a lo que dicen debemos ser críticos y decir que el proyecto mismo tiene que ser criticado. Pero no están utilizando la violencia en estos días y se los encarcela, así que debemos dejar en claro que no es aceptable. Ahora bien el discurso político o crítico, la visión política, debe hacerse de manera sistemática.

-En cuanto a Hamas, un derivado de los Hermanos Musulmanes y considerado  en sí mismo una organización terrorista por muchos países, el grupo ha gobernado en Gaza por 10 años con escaso éxito, creando enemigos en todos lados, incluyendo la Autoridad Nacional Palestina, y ahora parece buscar negociar. ¿Cuál es su postura en cuanto a Hamas, su violencia contra civiles, y cuál debería ser la postura de un musulmán occidental sobre el grupo?

-Eso depende de él. Mi posición es ésta: cualquier ataque de Hamas o justificado por Hamas contra civiles en Israel o incluso en los asentamientos es para mí inaceptable y debe ser condenado, y yo he hecho esto desde el principio. Lo he dicho: no es aceptable.

Un guardia de Hamas en la frontera con Israel (AFP)
Un guardia de Hamas en la frontera con Israel (AFP)

-¿Deberían los musulmanes en Occidente condenarlo también?

-Si ocurre debe ser condenado. Si atacas civiles, sea en Israel o en París, no hay diferencia.

-¿Cree usted que esto sucede a menudo? Porque muchas veces los musulmanes, especialmente en Occidente, son criticados por no expresarse contra estos ataques, sobre todo cuando ocurren en Europa y potencian la islamofobia.

-Lo que intento decir es que lo están haciendo, a veces no tienen cobertura de los medios. Pero estoy de acuerdo, debemos tener nuestra voz. El problema es que esto no se siente tan bien porque se nos pide que lo condenemos cuando pasa en París, pero no cuando ocurre en Damasco. Así que este doble estándar, no es igual. Pero una vez más, debe hacerse en todos lados de la misma manera. Creo que usted tiene razón cuando dice que necesitamos una presencia vocal más fuerte de musulmanes condenando esos hechos, incluso cuando ocurre con civiles en Tel Aviv, por ejemplo. Ahora, decir esto no quiere decir por ejemplo que aceptes el hecho de que Hamas sea Daesh, no son lo mismo. Me atengo a la posición de Mandela: Hamas es una organización de resistencia a la opresión, así que sigo creyendo que resisten la colonización israelí de territorios ocupados. Estoy de acuerdo con el proceso de resistencia, no estoy de acuerdo con los métodos usados.

-¿Cree que Hamas puede resistir sin utilizar los medios que utiliza?

-Eso lo que hacen ahora. Ya no tienen los medios para atacar civiles y cambian la estrategia. Y yo creo que no hay forma de resistir a Israel aceptando la violencia y el asesinato de gente inocente, no creo que sea el camino.

-Volviendo al ISIS, usted ha sido mencionado en dos de sus videos y catalogado de "peligroso" por el grupo. Usted también ha dicho que la matanza de inocentes y su implementación de la Sharia por la fuerza es contraria al Islam. ¿En qué sentido?

-En muchas formas. Quisiera mencionar las tres críticas más importantes que hago. La primera es su muy estrecho entendimiento de la Sharia, implementar la Sharia para ellos es castigar a los civiles. Esto está mal. Implementar la Sharia empieza con promover la justicia, eso no es lo que están haciendo. Están castigando e imponiendo, con el tema del velo y el castigo corporal. Está mal. En segundo lugar, sacar a las personas del Islam y adjudicarse ellos mismo el derecho a matar, esto no es aceptable. Por ejemplo con lo que llamamos takfiri, "tú no eres más un musulmán y puedo matarte", eso es lo que están haciendo. Matar gente por su rostro y matar musulmanes que ellos consideran ser peligrosos.

Combatientes del ISIS
Combatientes del ISIS

Tercero, el Estado Islámico en sí mismo, y creer que ellos son los líderes de la comunidad musulmana, esto está completamente equivocado. Ellos no representan nada y están completamente marginalizados dentro de los musulmanes. Así que por estas razones esto debe ser condenado, es una distorsión del mensaje islámico, de los principios islámicos y es una percepción del mundo de ellos contra nosotros, de matar a las personas que no son nosotros, o dar el permiso para matar. Eso no es sólo peligroso sino que es una traición de la esencia del mensaje islámico.

-Usted se hace llamar un salafista [como los miembros de los grupos Al Qaeda y ISIS] pero de una variante reformista. ¿A qué se refiere?

-Estaba tratando de llegar a una definición normativa de las tendencias y decir, si vamos a hacerlo seriamente, la forma en la que definimos tendencias, una de las mejores formas de hacerlo es mirar el modo en que las personas leen las escrituras. Así que tenemos un modo literalista, uno tradicionalista, uno reformista, uno sufi y uno politizado, y estas categorías se entrelazan entre sí. Se puede ser sufi, reformista y racionalista al mismo tiempo. Mi punto era decir que, de hecho, salafi significa, normativamente, volver a los orígenes, a las primeras generaciones de musulmanes. Entre estas primeras generaciones tienes dos grandes formas de pensar y dos tipos de fieles. Algunos son literalistas, que leen siempre para repetir lo que ya se hizo, y otros diciendo "no, de hecho debes mantener el espíritu y tratar de entender el objetivo". No sigues la letra sino el espíritu. Estos eran los reformistas de las primeras generaciones, que eran muy creativos y no tenían miedo de ir a otros lugares, como la India. Eran salafi en las raíces, pero eran reformistas. Esta es la tendencia que sigo. Me tomo en serio el texto pero no soy un literalista. Así que para los literalistas ya no soy un musulmán, pero esta es mi respuesta a ellos: soy tan salafi como tú eres, pero no un literalista.

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