Agregar Infobae enGoogle

Dos pequeños guerreros costarricenses luchan por el mismo sueño: Una cirugía a corazón abierto en España

Dos familias costarricenses no están dispuestas a bajar los brazos cuando se trata de la vida de sus hijos. Santiago y Thiago necesitan viajar a Barcelona, España, para someterse a una cirugía a corazón abierto que les devuelva la oportunidad de crecer sanos

Ilustración de acuarela con un padre, una madre y un hijo abrazados. Un electrocardiograma y una cruz roja aparecen en el fondo.
Una familia de padre, madre e hijo pequeño se abraza, mientras un electrocardiograma y una cruz roja de fondo indican conceptos de salud y cuidado. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Detrás de cada latido hay una historia de amor, coraje y resistencia, pero cuando la salud de un hijo pende de un hilo, el tiempo se convierte en el bien más preciado. En Costa Rica, dos familias atraviesan hoy un camino lleno de incertidumbre, dolor, pero sobre todo de una fe inquebrantable.

Son dos historias distintas, dos rostros llenos de inocencia iluminados por la esperanza, pero unidos por un mismo aliento de vida: la urgente necesidad de someterse a una compleja operación a corazón abierto en el extranjero para seguir latiendo junto a sus seres queridos.

Santiago Sequeira y Thiago encarnan el valor de no rendirse jamás ante la adversidad. Aunque la medicina nacional ha encontrado sus límites para abordar la elevada complejidad de sus padecimientos cardíacos, en Barcelona, España, una puerta sigue abierta para devolverles la salud.

PUBLICIDAD

Sin embargo, para cruzar ese umbral hacia la vida, ambas familias enfrentan un desafío económico abrumador que no pueden resolver solas: reunir 45 millones de colones ($99,038.12) cada una para cubrir los costos de los procedimientos de alta especialización quirúrgica.

Dos personas de espaldas sentadas en una cama de hospital con pijamas, tomadas de la mano, miran un amanecer con la Sagrada Familia por la ventana.
Un niño y un adolescente se sientan en una cama de hospital y miran la silueta de la Sagrada Familia de Barcelona durante el amanecer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La batalla de Santi: 6 años de amor y resistencia

El pequeño Santiago Sequeira, conocido cariñosamente como “Santi”, tiene tan solo 6 años de edad. Además de vivir dentro del espectro autista, Santi nació con una cardiopatía congénita severa que provoca que únicamente le funcione la mitad de su corazón.

A su corta edad, este pequeño guerrero ha demostrado una fortaleza incalculable, habiendo superado ya dos intervenciones en Costa Rica que le permitieron ganar valiosos años de infancia.

PUBLICIDAD

Lamentablemente, el deterioro de su salud ha avanzado de forma acelerada en los últimos meses. Hoy en día, la coloración morada en sus labios y uñas refleja de manera palpable la falta de oxigenación y la extrema delicadeza de su estado. Los médicos locales notificaron a sus padres que la tercera operación a corazón abierto requerida excede la capacidad técnica del país debido a su altísimo nivel de complejidad.

Al no ser incluido dentro del convenio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) con el centro especializado en Barcelona, sus padres decidieron no cruzarse de brazos. Movidos por el amor incondicional, emprendieron una intensa campaña de recaudación de fondos de forma privada para ofrecerle a Santi una segunda oportunidad de vida.

Santiago, un niño de 6 años, necesita urgentemente una compleja cirugía de corazón que no se puede realizar en el país. Sus padres, con el corazón en la mano, comparten su historia de lucha.

La travesía de Thiago: Nueve años de espera y una fe intacta

Por otro lado, la travesía de Thiago, un jovencito vecino de San Carlos, refleja la perseverancia ante el dolor. La lucha de Thiago comenzó cuando tenía apenas tres meses de nacido, momento en que recibió su primera intervención quirúrgica. A los dos años de edad, fue sometido a una segunda operación a corazón abierto, tras la cual ingresó a una angustiosa lista de espera que se prolongó durante nueve largos años.

Durante casi una década, su familia esperó con la ilusión de una llamada sanadora. Sin embargo, al cumplir 11 años, sus padres, Andrea Ramírez y Edward Matarrita, recibieron una noticia desgarradora: los médicos indicaron que Thiago ya no era candidato para la cirugía debido al crecimiento de su cuerpo, recomendándoles llevarlo a casa para disfrutar del tiempo que le quedara.

Rehusándose a aceptar ese trágico destino, Andrea y Edward tocaron puertas incansablemente hasta encontrar respuesta. Especialistas en Barcelona evaluaron minuciosamente el caso y determinaron que la operación a corazón abierto sí es viable y puede salvar su vida. El único obstáculo actual es el costo financiero para trasladar a Thiago y costear el procedimiento.

Después de esperar 9 años por una cirugía, a Thiago le comunicaron que ya no era candidato. Sin embargo, su familia no se rindió y encontró una nueva esperanza en Barcelona, España. Ahora necesitan recaudar 45 millones de colones para la operación y apelan a la solidaridad de los costarricenses.

Ambos casos coinciden en la urgencia y en la necesidad imperiosa de una operación a corazón abierto en España. Ninguna de las dos familias pierde la fe de ver a sus hijos recuperarse, pero el reloj no se detiene. Esta es una llamada profunda al alma y al corazón solidario de toda la ciudadanía costarricense e internacional.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD