Agregar Infobae enGoogle

La aerolínea estatal de Bolivia opera con diez aviones cuando necesita al menos 17

Un diagnóstico previo a la “reestructuración” de la aerolínea BoA señala que la mayor parte de su flota opera bajo contratos de arrendamiento y advirtió debilidades financieras y operativas

empresa Boliviana de Aviación (BoA)
Un Boeing de Boliviana de Aviación (BoA)
Guardar

La aerolínea estatal de Bolivia opera con poco más de la mitad de la flota necesaria para cubrir su cronograma de vuelos. Según informó el nuevo gerente de Boliviana de Aviación (BoA), Estanislao Finfera, la empresa tiene actualmente solo diez aviones activos cuando necesita al menos 17 para cumplir con las rutas y horarios programados.

Según Finfera, cinco aviones de su flota están fuera de servicio por mantenimiento, uno está siendo reparado desde hace más de un año y medio en México y otro está desmantelado en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru, en Santa Cruz; lo que provocaría las recurrentes demoras, cancelaciones y alternaciones en el cronograma de vuelos.

PUBLICIDAD

En una entrevista con la radio Erbol, el gerente señaló que de todas las aeronaves solo “una y media” es propiedad de la empresa y todas las demás están bajo un contrato de leasing. También afirmó que se investigará la presunta venta de una aeronave por seis millones de dólares y el desmantelamiento del avión que está en Santa Cruz, que calificó como un acto de “canibalismo aeronáutico”.

El nuevo gerente atribuyó la situación de las aeronaves a la “falta de mantenimiento” y a una “administración deficiente” de la empresa estatal. Finfera anunció que en la primera quincena de agosto se presentará un diagnóstico integral del estado de BoA, con el fin de identificar las deficiencias operativas, financieras y administrativas para preparar un plan de fortalecimiento de la compañía.

PUBLICIDAD

Vista de aviones operando en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru, en Santa Cruz (Bolivia). EFE/Juan Carlos Torrejon
Vista de aviones operando en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru, en Santa Cruz (Bolivia). EFE/Juan Carlos Torrejon

BoA, fundada en 2007 durante el Gobierno de Evo Morales (2006-2019), ha estado en los últimos años en el centro del debate por una serie de problemas operativos, administrativos y dificultades financieras que han afectado la prestación del servicio aéreo en el país con demoras, cancelaciones y un aumento significativo en el precio de los pasajes en los últimos meses.

La situación cobra especial relevancia porque BoA concentra prácticamente el monopolio del transporte aéreo doméstico en Bolivia, al ser la única aerolínea que opera de forma regular en las rutas nacionales. Esta posición ha convertido sus dificultades en un asunto de interés público, ya que cualquier interrupción o deficiencia en sus operaciones repercute directamente en la conectividad aérea del país.

En ese contexto, la administración de Rodrigo Paz prometió impulsar una política de “cielos abiertos” para incorporar nuevas aerolíneas al mercado interno aunque hasta el momento no se ha concretado ninguna.

Viru Viru
Vista del ingreso al Aeropuerto Internacional de Viru Viru, la principal terminal aérea de Bolivia.

<b>Crisis y cambios de dirección</b>

Según un informe del Ministerio de la Presidencia y la Oficina de Fortalecimiento de la Empresa Pública presentado a mediados de este mes, BoA es una de las empresas públicas deficitarias con pérdidas acumuladas que superan los 485,9 millones de bolivianos, equivalente a más de 44 millones de dólares.

En medio de cuestionamientos a la administración de la compañía, el gobierno de Paz cambió tres veces de gerente. El primero fue Mario Borda, que asumió funciones el 18 de noviembre de 2025 en reemplazo de Ronald Casso, como parte de la renovación de autoridades tras el cambio de gobierno.

En abril de 2026 fue posesionado Eduardo Valdivia pero permaneció menos de tres meses en el cargo. Fue destituido el 8 de julio en medio de la controversia por el viaje de un mes que realizó a Estados Unidos, a pocas semanas de asumir la dirección de la empresa en uno de los momentos más críticos para la compañía.

Tras su destitución, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, anunció una convocatoria nacional para elegir al nuevo titular. Finalmente, el 23 de julio asumió Estanislao Finfera, un piloto con más de 40 años de experiencia e infinitas horas de vuelo, pero sin trayectoria en administración de empresas ni en la gestión ejecutiva de una aerolínea comercial.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD