Más de 10 mil multas en cuatro meses: Policía de Tránsito endurece controles contra conductores costarricenses que se estacionan mal

Las autoridades aseguran que un vehículo mal estacionado no solo genera presas, sino que también pone en riesgo a peatones, ciclistas y otros conductores en las vías

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La Policía de Tránsito contabilizó más de 10 mil multas por estacionamiento indebido en apenas cuatro meses del 2026. Fuente: UCR
La Policía de Tránsito contabilizó más de 10 mil multas por estacionamiento indebido en apenas cuatro meses del 2026. Fuente: UCR

La Policía de Tránsito endureció durante el primer cuatrimestre del 2026 los operativos contra conductores que irrespetan las normas de estacionamiento en Costa Rica.

Entre enero y abril de este año, las autoridades contabilizaron 10,238 multas por estacionamiento indebido, una cifra que refleja un incremento respecto al mismo periodo del 2025 y que equivale, en promedio, a una sanción cada 17 minutos.

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Cada infracción implica una multa de ¢61,000 (USD 115) y responde a una estrategia impulsada por la Dirección General de la Policía de Tránsito para combatir uno de los problemas que más afecta la movilidad en las ciudades: el caos vial provocado por vehículos estacionados en sitios prohibidos.

Las autoridades insistieron en que estas conductas no deben verse únicamente como una falta menor o un simple descuido del conductor.

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Según explicó Tránsito, estacionarse de forma incorrecta tiene consecuencias directas sobre la seguridad vial, la fluidez vehicular y la protección de los usuarios más vulnerables de las calles.

Uno de los principales problemas ocurre cuando los vehículos son estacionados a menos de 10 metros de una intersección. Esta práctica reduce la visibilidad de quienes intentan incorporarse o cruzar una vía, obligando incluso a otros conductores a invadir carriles contrarios para poder observar si vienen automóviles.

El riesgo también aumenta para los peatones. Cuando un vehículo bloquea la visibilidad en una esquina o cerca de un paso peatonal, las personas deben exponerse más sobre la carretera para verificar si pueden cruzar con seguridad.

Una calle urbana con vehículos, personas cruzando y edificios. Una mujer en silla de ruedas y otra con cochecito están junto a un coche, y un hombre con bastón blanco camina por la calzada.
Estacionarse sobre aceras obliga a peatones y personas con discapacidad a desplazarse sobre la carretera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las autoridades señalaron que otra de las conductas más recurrentes es el estacionamiento sobre aceras. Aunque muchos conductores lo justifican alegando falta de espacio, la práctica obliga a peatones a caminar sobre la calle, exponiéndolos directamente al tránsito vehicular.

La situación resulta todavía más complicada para adultos mayores, personas con discapacidad, ciudadanos que utilizan muletas o sillas de ruedas, mujeres embarazadas o padres que trasladan niños en coche.

“Cuando un conductor invade una acera, prácticamente expulsa al peatón de su espacio seguro”, señalaron autoridades de Tránsito al defender el incremento de operativos durante este año.

Los ciclistas tampoco escapan de las consecuencias. Aunque Costa Rica cuenta con pocas ciclovías en comparación con otros países, la invasión de estos espacios por vehículos estacionados obliga a quienes viajan en bicicleta a desplazarse hacia los carriles vehiculares, aumentando el riesgo de accidentes.

Otro de los puntos críticos identificados por la Policía de Tránsito es el estacionamiento a menos de cinco metros de rampas peatonales o de pasos peatonales. Esta conducta dificulta que quienes caminan puedan tener visibilidad suficiente antes de cruzar la calle y afecta especialmente a personas con movilidad reducida.

Las autoridades reconocen que el aumento en las sanciones responde también a una necesidad urgente de mejorar la fluidez vehicular en zonas urbanas, donde el congestionamiento se ha convertido en uno de los principales problemas diarios para miles de costarricenses.

“Muchas presas se agravan porque hay vehículos estacionados donde no corresponde, reduciendo carriles o afectando el tránsito normal”, explicaron desde la Policía de Tránsito.

Pero el endurecimiento de controles no se limitó al estacionamiento indebido. Durante el mismo periodo, las autoridades también reportaron un incremento en las acciones contra conductores en aparente estado de ebriedad.

Entre enero y abril del 2026 fueron remitidos a la Fiscalía 591 conductores sospechosos de manejar bajo los efectos del alcohol. En total, se realizaron 5,833 pruebas de alcoholemia, de las cuales un 14% resultó positivo.

En el asiento oscuro de un coche, hay tres botellas de alcohol de diferentes tipos y una lata de cerveza aplastada, con el volante visible al fondo.
Durante el primer cuatrimestre del año, 591 conductores fueron remitidos a la Fiscalía por aparente conducción bajo efectos del alcohol.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Las cifras preocupan especialmente porque reflejan que cientos de personas continúan conduciendo pese a las campañas de concientización y las severas sanciones existentes en el país.

La legislación costarricense contempla fuertes multas, suspensión de licencias e incluso procesos penales para quienes conduzcan bajo efectos del alcohol y representen un peligro para terceros.

Las autoridades reiteraron que tanto el estacionamiento indebido como la conducción temeraria son conductas que terminan afectando a toda la sociedad y recordaron que los operativos continuarán intensificándose durante el resto del año.

Mientras tanto, las estadísticas dejan en evidencia un problema cotidiano que se repite en prácticamente todas las ciudades del país: conductores que, por comodidad o imprudencia, terminan poniendo en riesgo la seguridad y la movilidad de los demás.

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