Migrantes al volante: la llegada de conductores salvadoreños, la escasez de personal y el plan piloto que transforma Costa Rica

Un acuerdo regional enfrenta la crisis de transporte y abre nuevas oportunidades. Un primer balance muestra historias de integración y elogios de los pasajeros que sorprenden al sector

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El conductor Irving Ayala salió de El Salvador con el objetivo de aprender una cultura nueva y acumular experiencia como conductor de autobús en Costa Rica, formando parte de un proyecto de cooperación bilateral que ayuda a enfrentar la escasez de personal para esos puestos y convertirse en un ejemplo regional. EFE/ Jeffrey Arguedas
El conductor Irving Ayala salió de El Salvador con el objetivo de aprender una cultura nueva y acumular experiencia como conductor de autobús en Costa Rica, formando parte de un proyecto de cooperación bilateral que ayuda a enfrentar la escasez de personal para esos puestos y convertirse en un ejemplo regional. EFE/ Jeffrey Arguedas

La llegada de conductores salvadoreños a Costa Rica comenzó a marcar una diferencia en el servicio de transporte público. Empresas costarricenses, como La Tapachula, contrataron a estos trabajadores a partir de septiembre de 2025, en un contexto donde el país enfrentaba una escasez de personal para cubrir rutas clave entre ciudades como Escazú y San José.

El plan piloto surgió de la colaboración entre los Gobiernos de Costa Rica y El Salvador, con el respaldo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Un plan piloto de reclutamiento ético entre Costa Rica y El Salvador, apoyado por la OIM, permite a conductores salvadoreños como Irvin Ayala trabajar legalmente en el transporte público costarricense. Este programa cubre una necesidad de 1.500 vacantes, ofreciendo permisos formales, salarios justos y una oportunidad de estabilidad.

El objetivo era suplir las 1,500 vacantes identificadas por la Cámara Nacional de Transportes, recurriendo a un proceso de reclutamiento ético que incluyó participación del sector privado, coordinación entre ministerios y supervisión de autoridades migratorias.

Contratación formal y condiciones para migrantes

El gerente de La Tapachula, Rodrigo Castro, explicó que las empresas asumieron los costes del proceso, incluyendo alojamiento y trámites para la homologación de licencias.

Los conductores salvadoreños recibieron contratos laborales formales por 12 meses, con posibilidad de renovación, salarios superiores y mayor estabilidad respecto a su país de origen. “Es gente que tiene muy buen trato y muy buen servicio al usuario, que es lo que nos interesa”, afirmó Castro a EFE.

El programa ha impulsado la integración de los migrantes, quienes además de un entorno laboral favorable, han contado con apoyos para su adaptación. Los usuarios de los autobuses han enviado valoraciones positivas sobre la atención y el desempeño de los nuevos conductores.

Una experiencia personal y perspectivas de futuro

Irving Ayala, de 32 años y procedente de Sonsonate, es uno de los beneficiarios del proyecto. “Me he sentido bastante acogido, el recibimiento por parte de la empresa ha sido bastante bueno, nos han apoyado para que aprendamos y nos han integrado como una familia”, relató antes de iniciar su jornada laboral.

El conductor Irving Ayala salió de El Salvador con el objetivo de aprender una cultura nueva y acumular experiencia como conductor de autobús en Costa Rica, formando parte de un proyecto de cooperación bilateral que ayuda a enfrentar la escasez de personal para esos puestos y convertirse en un ejemplo regional. EFE/ Jeffrey Arguedas
El conductor Irving Ayala salió de El Salvador con el objetivo de aprender una cultura nueva y acumular experiencia como conductor de autobús en Costa Rica, formando parte de un proyecto de cooperación bilateral que ayuda a enfrentar la escasez de personal para esos puestos y convertirse en un ejemplo regional. EFE/ Jeffrey Arguedas

Ayala comenzó a manejar vehículos a los 12 años en El Salvador y, aunque en Costa Rica debutó como conductor de autobús, ya acumulaba experiencia con camiones de carga.

Ahora, vislumbra la posibilidad de establecerse en el país: “Estoy viendo a largo plazo y, hasta donde he visto y como me he sentido, mi idea es quedarme, radicarme aquí”.

Cooperación y ejemplo regional

El proceso de contratación fue posible gracias a la identificación de un mercado de conductores desempleados en El Salvador, lo que permitió a las empresas costarricenses cubrir parte de la demanda urgente.

El gerente de La Tapachula señaló que la intención es continuar incorporando más conductores extranjeros, dada la buena formación recibida en su país natal.

El gerente de la empresa de transporte La Tapachula, Rodrigo Castro explicó que ante la escasez de conductores en Costa Rica se llevaron a cabo reuniones con autoridades de Gobierno, la OIM y la Cámara de Transportistas, en las cuales descubrieron que en El Salvador hay un mercado de conductores de buen nivel desempleados. EFE/ Jeffrey Arguedas.
El gerente de la empresa de transporte La Tapachula, Rodrigo Castro explicó que ante la escasez de conductores en Costa Rica se llevaron a cabo reuniones con autoridades de Gobierno, la OIM y la Cámara de Transportistas, en las cuales descubrieron que en El Salvador hay un mercado de conductores de buen nivel desempleados. EFE/ Jeffrey Arguedas.

La iniciativa busca consolidarse como un modelo de migración laboral ordenada en la región, garantizando los derechos de los trabajadores y facilitando tanto la integración social como la cobertura de servicios públicos esenciales.

El acuerdo bilateral y el plan piloto de 2025 han demostrado resultados concretos, generando beneficios tanto para las empresas de transporte como para los migrantes salvadoreños que encuentran mejores condiciones laborales y personales lejos de su país de origen.