"El aislamiento social debe ser mantenido a través del tiempo y flexibilizarlo cautamente, mientras se estudia cómo se expresa el número de casos" (Reuters)

El aislamiento social preventivo y obligatorio decretado por el gobierno nacional con el objetivo de controlar la propagación del coronavirus llegaría a su fin el próximo domingo 12 de abril, según había anunciado el presidente Alberto Fernández al informar que la medida no finalizaría el 31 de marzo como había estado planeado en un primer momento.

La pregunta que se hacen todos es ¿de qué manera se pondrá fin a la cuarentena para, por un lado evitar el derrumbe total de la economía sin descuidar, al mismo tiempo, el avance de la pandemia a nivel local?

Los especialistas, y lo que marca la experiencia previa de otros países, es que hacerlo de “manera gradual” es lo ideal.

A la espera de una nueva convocatoria del Gobierno para debatir el rumbo de las medidas, consultado por Infobae, el médico infectólogo Eduardo López fue contundente al asegurar no estar de acuerdo “con que se relaje la cuarentena”.

“El aislamiento social debe ser mantenido a través del tiempo y flexibilizarlo cautamente, mientras se estudia cómo se expresa el número de casos”, opinó el experto, quien señaló que “a los países que levantaron la cuarentena rápido y para todos al mismo tiempo no les fue bien”.

Para López, “se debe empezar por habilitar a funcionar las industrias cuyos trabajadores pueden tomar distancia de un metro y medio fácilmente, como la construcción, los pequeños comercios, que pueden limitar el ingreso de clientes o los restaurantes y bares, que bien pueden comenzar a hacer delivery y si abren al público debieran hacerlo con dos mesas de distancia”.

“Hay que hacer funcionar de a poco el resto de las actividades mirando siempre de cerca el comportamiento en el transporte público -sostuvo-. Habrá que flexibilizar los horarios de trabajo en las empresas y asegurarse que no se acumule gente en colectivos, subtes y trenes; de otro modo, todo el esfuerzo de la cuarentena podría perderse en unos pocos días”.

"Habrá que flexibilizar de a poco las actividades y asegurarse que no se acumule gente en el transporte público" (Maximiliano Luna)

Sin embargo, López fue categórico al asegurar que “lo que no negociaría es la salida de los mayores de 65 años, la vuelta de espectáculos masivos, la apertura de aeropuertos y demás pasos fronterizos y la vuelta a clases”. “Especialmente en CABA, el conurbano bonaerense, Chaco, Córdoba, Santa Fe y Ushuaia, donde el Ministerio de Salud asume que existe circulación comunitaria de la enfermedad”.

Sobre los espectáculos masivos, apuntó: “Algo nos tienen que haber enseñado la marcha del Día de la Mujer en Madrid y el partido de Atalanta”. Lo dijo en referencia al evento deportivo entre Atalanta y Valencia de España del pasado 19 de febrero en el estadio Giuseppe Meazza de Milán por los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa, que hoy los expertos consideran que pudo haber sido el “partido cero” para la propagación del coronavirus en la ciudad de Bérgamo y toda la región norteña de Lombardía, y creen que actuó como una “bomba biológica”. Lo mismo opinan los epidemiólogos de lo ocurrido en las manifestaciones por el 8 de marzo en la capital española, donde se estima que participaron 120 mil personas en un escenario favorable a la transmisión del virus que ya azotaba a ese país.

“Si no se toma la cuarentena completa y sostenida en el tiempo no sirve; fracasaríamos si el domingo decimos que pueden salir todos”, enfatizó.

En la misma línea se había manifestado consultada por este medio Ángela Gentile, jefa del Departamento de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y otra de las especialistas que integra el comité de expertos que asesora al Gobierno.

“Esta cuarentena llegó para quedarse, se van a ir liberando por etapas ciertas actividades y siempre mirando la situación epidemiológica. Eso se está discutiendo, pero nunca se va a habilitar primero un recital de rock ni el transporte público; habrá que ver cuáles son las actividades que no comprometan la situación, con horarios, turnos, a través de un programa que se está estudiando con expertos”.

Para ella, la Argentina hizo un modelo "que no tiene antecedentes en el cono sur, con medidas que fueron tomadas más precozmente que nadie en la región". "Avanzamos de manera lenta y dinámica", consideró.

Sobre el aumento de casos y el testeo en el país

Las autoridades sanitarias comunicaron el lunes que son 106 los laboratorios del país que ya están procesando las muestras para el diagnóstico de COVID-19 (Reuters)
Las autoridades sanitarias comunicaron el lunes que son 106 los laboratorios del país que ya están procesando las muestras para el diagnóstico de COVID-19 (Reuters)

Según informó este lunes el Ministerio de Salud, la Argentina cuenta 1.554 casos de coronavirus, que al ser comparados con los 966 registrados hacía exactamente una semana atrás, el número habla de 588 nuevos casos en una semana.

En palabras del médico infectólogo Tomás Orduna, jefe de Medicina Tropical y Medicina del viajero del Hospital Muñiz, “la cantidad de casos es parte de una curva que en la Argentina va creciendo lentamente; comparado con otros lugares podría decirse que se trata de un número que va ralentizado por ahora”.

“Los países en los que la enfermedad trepó más abruptamente duplicaron sus casos cada 48/72 horas”, destacó López, para quien la argentina “es una curva de ascenso suave”, según la que los casos se estarían duplicando “cada 10/12 días”.

Sobre la base de los últimos testeos informados por la cartera sanitaria, el país realiza a razón de 600/700 tests diarios. “Es un número para mi gusto que podría mejorarse”, opinó el infectólogo, para quien “si se detectan casos leves y se aíslan, eso se traduce en menos individuos que transmiten el virus en la sociedad”.

Las autoridades sanitarias comunicaron el lunes que son 106 los laboratorios del país que ya están procesando las muestras para el diagnóstico de COVID-19 y que se realizaron hasta la fecha 10.709 pruebas “con una tasa de 236 tests cada millón de habitantes y un índice de positividad de 16,29 por ciento”, según detalló el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Alejandro Costa.

Asimismo, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, agregó que “se sigue descentralizando el testeo. Ayer se procesaron 771 muestras de las cuales el 14% (106) fueron analizadas en el ANLIS- Malbrán y las otras 665 (que es el 86%) en laboratorios de la Red Nacional de Virus Respiratorios que están procesando muestras”.

Sobre si el testeo en el país es suficiente, Orduna consideró que “en la medida que una persona aplica dentro de la definición de caso sospechoso, se le realiza el test diagnóstico”. “Si un paciente tiene tos, fiebre, dolor de garganta y por supuesto si manifiesta dificultad respiratoria se le hace la prueba de COVID-19 -aseguró. Esa es la recomendación, hay más de 100 lugares con capacidad diagnóstica en el país, entre laboratorios públicos y privados”.

“En la medida que se testea más la curva de ascensos va a aumentar más, pero desde el punto de vista de la pandemia se van a estar ‘sacando de circulación’ individuos con pocos síntomas que pueden contagiar a otros”, destacó López, quien remarcó que “eso es lo que hicieron países como Alemania y Corea del Sur; eso hace que la curva primero trepe rápido y luego comience a aplanarse”.

“La cuarentena está teniendo impacto -finalizó-. Se debería testear más para disminuir la circulación de casos leves”.

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