En el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, Dalma (de anteojos y suéter rojo) y su novio esperan, junto a una pareja de rosarinos, poder subirse a un avión que los traiga a Argentina (Foto / Gentileza de la entrevistada)
En el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, Dalma (de anteojos y suéter rojo) y su novio esperan, junto a una pareja de rosarinos, poder subirse a un avión que los traiga a Argentina (Foto / Gentileza de la entrevistada)

En el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, la situación es dramática. “Nos quieren matar acá adentro. Nos va a enfermar. Pongan un vuelo. Queremos una respuesta: hablen, digan algo. ¿Están mudas!”, increpa un grupo de argentinos. Con uniforme y barbijo, las empleadas de la Aerolínea LATAM escuchan los reclamos, pero no les contestan.

Sabrina Coloccini no puede contener la angustia y se seca las lágrimas con un pañuelo de papel. “Estamos con muchas dudas. No nos queremos mover de acá. Esperamos poder volver al país para estar seguros y en casa”, explica. A unos metros de ella, turistas argentinos, y de otras partes del mundo, se acomodan donde pueden con sus valijas. A la incertidumbre y el malestar ocasionados por al cancelación de los vuelos, durante las últimas horas, se le sumó la presencia militar en el aeropuerto.

Argentinos varados por el mundo, historias en Bogota

Hace diez días, el pasado 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el coronavirus como pandemia. A la cifra de muertos, se le sumó la de los “varados”. Son (en este caso) los argentinos que estaban de viaje en el exterior y que ahora no pueden regresar al país. De acuerdo con los datos que pudo recabar Cancillería, se calcula que suman cerca de 25 mil, aunque el número puede incrementarse porque cada vez son más las fronteras que se cierran.

“Es una situación fuera de lo común. Tenemos argentinos desparramados por todo el mundo y estamos tratando de repatriar a la mayor cantidad”, aseguraron a Infobae voceros de Cancillería. “Ayer LATAM reactivó sus vuelos y logramos traer 3300 personas desde Brasil. Air France, también reactivó. Iberia va a salir con un vuelo desde Madrid y, para este fin de semana, están previstos cuatro vuelos de Aerolíneas Argentinas y dos aviones militares a Perú. Es un trabajo artesanal porque hay decisiones que toman otros países y que nos exceden”, agregaron.

Mientras tanto, los “varados” se mueven en grupo y se comunican por WhatsApp según el lugar donde quedaron anclados. La mayoría deambula por los aeropuertos mientras espera que su aerolínea le reprograme el vuelo para volver a la Argentina.

Argentinos varados en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá
Argentinos varados en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá

Dalma Bernaola (29) es enfermera y trabaja en una clínica privada. El 9 de marzo llegó a Cartagena de Indias con su pareja y, luego de recorrer la ciudad, se fueron a la isla de Barú, famosa por sus playas blancas y su agua turquesa. “Ahí se nos terminaron las vacaciones”, sostiene la joven, en referencia a las medidas que adoptó el Gobierno colombiano para evitar la propagación del coronavirus. Empezaron a cerrar hospedajes y disminuyó considerablemente la frecuencia de las lanchas. Como nos dio miedo, decidimos volver a Cartagena y, el miércoles 18, pudimos llegar Bogotá antes de que cerraran las fronteras”, repasa.

En el aeropuerto, Dalma y su novio se encontraron con más de 50 de argentinos que estaban allí desde hacía varios días. Se habían anotado en una lista de espera para regresar al país. Los que tenían pasajes con LATAM, como no tiene convenio con Aerolíneas Argentinas, quedaron a merced de que se liberara algún lugar en los próximos vuelos.

"La situación es tensa. Encima en el Aeropuerto no nos dieron ni barbijos, ni alcohol en gel: tuvimos que comprar todos nosotros”, afirma Dalma que, si bien logró llegar a San Pablo, tendrá que esperar hasta el lunes 23 de marzo para saber si puede volar a Argentina. “Lo único que queremos es volver a casa”, sintetiza.

Los argentinos en Colombia esperan volver a casa

“Queremos volver, queremos volver”, asegura un grupo de argentinos en un video que llegó desde Bahía, Brasil. Están veraneando en el Grand Palladium Imbassaí Resort & Spa y no tienen idea de cómo van a salir de ahí, porque les cancelaron los vuelos. “Las aerolíneas se aprovechan y ofrecen pasajes a cifras exorbitantes. Hay gente que se está endeudando para volver al país”, dice Agustina Cionco.

A 1400 kilómetros de Bahía, en la localidad de Pipa, Melissa Vargas (24) hace dormir a su hijo de un año y ocho meses. Llegó el miércoles 11 de marzo, pero las vacaciones le duraron poco. Desde que Brasil fue declarado zona de riesgo por el coronavirus, la joven está encerrada en el departamento que alquiló con su pareja. “Decidimos acuartelarnos por precaución”, sostiene.

Melissa Vargas (24) es asmática y varada en Pipa con su hijo de un año y ocho meses (Foto / Gentileza de Melissa Vargas)
Melissa Vargas (24) es asmática y varada en Pipa con su hijo de un año y ocho meses (Foto / Gentileza de Melissa Vargas)

Estoy muy angustiada. Yo soy asmática y, por ende, población de riesgo. Es la segunda vez que nos cancelan los vuelos. Cuando nos metemos en la página de la aerolínea para reprogramarlos y nos da error. Nuestras familias quisieron ayudarnos desde Argentina y, en LATAM, no les contestan el teléfono”, cuenta Melissa.

Desesperada, Vargas intentó comunicarse con Cancillería vía WhatsApp, a través de los números que ofrecían desde el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto pero, según ella, “se lavaron las manos”. “Me dijeron que lo solucionara con la aerolínea, que tampoco me atendía el teléfono ni me dejaba reprogramar el vuelo vía web”, dice.

Melissa Vargas intentó pedir ayuda a Cancillería vía WhatsApp, pero no le dieron una solución
Melissa Vargas intentó pedir ayuda a Cancillería vía WhatsApp, pero no le dieron una solución

Pablo Sposari (31) es de Burzaco. El 13 de marzo llegó a Cabo Frío con su novia con la ilusión de disfrutar de quince días de vacaciones. Si bien viajaron cuando la OMS ya había declarado al coronavirus como pandemia, nunca se imaginaron que la epidemia de COVID-19 iba a llegar tan rápido a Brasil.

Se trasladaron por la aerolínea GOL y su fecha de vuelta es el 28 de marzo. "Ahora estamos esperando que la empresa de turismo Al Mundo nos reprograme los vuelos porque queremos volver ya. Lo más desesperante es que están cerrando todos los hoteles. Tenemos unos conocidos a los que, directamente, los desalojaron. Nosotros estamos en una posada “Los pibes de Flores”, es de un argentino que, aunque va a cerrar el lugar, permitió que nos quedemos”, cuenta en diálogo con Infobae.

Lila viajó a Barcelona con su pareja. En Madrid fueron testigos de cómo se cerró la ciudad.
Lila viajó a Barcelona con su pareja. En Madrid fueron testigos de cómo se cerró la ciudad.

El 10 de marzo, Lila J. (N. de la R. prefiere no dar su apellido) viajó a Barcelona con su pareja. Aterrizaron y se fueron en tren a Madrid donde, en un abrir y cerrar de ojos, fueron testigos de cómo se cerró la ciudad para prevenir la propagación del coronavirus.

“Fue impactante. Llegamos y todos se veía normal. Yo tenía pensado ir a visitar museos, pero como ya era tarde lo dejamos para el día siguiente. Al final, no pudo ser. Por ordenanza, cerraron todos los espacios públicos”, explica la mujer de 42 años.

Ante la situación, y en medio de los rumores del cierre de fronteras, decidieron regresar a Barcelona. “Empezamos a completar los formularios que pedía el Consulado. Después nos comunicamos por teléfono porque personalmente, como decretaron el lockdown, no podíamos ir”, cuenta Lila.

Argentinos varados en el exterior intentan comunicarse con Aerolíneas Argentinas pero no les atienden el teléfono. Las líneas están saturadas.
Argentinos varados en el exterior intentan comunicarse con Aerolíneas Argentinas pero no les atienden el teléfono. Las líneas están saturadas.

En una de las tantas llamadas, un representante del Consulado Argentino en Barcelona le habló de los “vuelos de repatriación” a través de Aerolíneas Argentinas, pero le explicó que el método era “presencial”. Es decir: ella y su pareja tenían que ir hasta Madrid por su medios y averiguar si había lugar en los vuelos.

Como no podían costear un viaje a Madrid nuevamente, intentaron (incluso sus familiares desde Argentina) comunicarse telefónicamente con Aerolíneas, pero fue imposible. “En un momento, ya desesperada, me puse a mirar los precios de los pasajes. Me querían cobrar 123 mil pesos por dos pasajes en 'promoción’. El Business salía más del doble”, explica.

Para los que no adquirieron pasajes por Aerolíneas Argentinas y quieren volver por ahí, los precios son exorbitantes
Para los que no adquirieron pasajes por Aerolíneas Argentinas y quieren volver por ahí, los precios son exorbitantes

Desde LEVEL, la aerolínea con la que tenía pasaje, le dieron un vuelo para el 21 de marzo que, hasta ayer, iba de Barcelona a Madrid, de Madrid a San Pablo y de San Pablo a Ezeiza. A último momento, le sumaron una escala en Santiago de Chile y le avisaron por mail. “Es desesperante. Me la paso chequeando que no me hayan cancelado el vuelo”, dice.

Desde la Embajada de Argentina en Ecuador, un grupo de argentinos pide ayuda vía Instagram. “El aeropuerto está cerrado y los vuelos no pueden salir. Necesitamos que alguien que nos de una respuesta: nos sentimos presos en otro país”, escribió Vanesa Nervo.

Argentinos varados en Quito (@siquieroyrajemos_vya)
Argentinos varados en Quito (@siquieroyrajemos_vya)

Vanesa es de Rosario y, el 7 de febrero, salió de viaje con su marido. Primero estuvieron en Bolivia y luego en Perú. A Quito llegaron el viernes 13 de marzo. Pasaron dos noches en la capital de Ecuador y, el domingo 15 fueron a la ciudad de Baños, donde no permanecieron ni un día.

“Por el coronavirus nos avisaron que a partir del lunes no iba a haber transporte. Llegamos y nos fuimos. Todas las medidas se tomaron de un día para el otro. Acá hay más de 200 argentinos que están varados. Si bien a muchos nos han pagado un hostel hasta el martes 24, no sabemos qué va a pasar”, sostiene angustiada.

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