El miércoles pasado, en el Congreso, Elisa Carrió le gritó al diputado cordobés y jefe del bloque del PRO, Emilio Massot. El hecho fue ampliamente contado, su insulto y las razones también.

Pero lo que también se vio y pasó a un segundo plano después de ese 'incidente' fue un gesto casi 'amoroso' de Carrió hacia Adrián Pérez, ex diputado nacional y actualmente Secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior.

Pérez había sido un puntal en la Coalición Cívica hasta que pasó a las filas del Frente Renovador, fuerza por la que fue electo diputado nacional. Aquella vez, cuando juró, Elisa Carrió se paró de espaldas en el recinto.

Hubo desde entonce críticas públicas muy duras de Carrió que no encontraron eco en Pérez. Hasta que en el 2015 ella dijo que lo extrañaba y él avisó que en el ballottage votaría por Mauricio Macri.

Finalmente Pérez se sumó al gobierno de Cambiemos y al asumir como Secretario de Asuntos Políticos comenzaron a hablar. Primero lo hicieron por teléfono con la excusa de la ley de acceso a la información pública y después por la ley de financiamiento de los partidos políticos. Luego Pérez fue a visitarla hasta Capilla del Señor no una sino varias veces y se vieron además en el despacho de ella en el Congreso.

La semana pasada se los vio juntos cuchicheando en plena sesión, con Paula Oliveto también en la conversación. Carrió ya había avisado que estaba a favor de la ley de financiamiento político, de la bancarización y de otros artículos pero que votaría en contra, junto a gran parte de la Coalición Cívica de la posibilidad de que las personas jurídicas (empresas) hagan aportes a las campañas. La diputada se apoyó en la baranda frente a él e intercambiaron comentarios sobre la sesión, las elecciones y la ley.

"Tienen un tope del 2%" le dice a todos Pérez que en el 2009 coincidía con Carrió en que sólo el Estado debería financiar a los partidos y ahora cree que, blanqueo mediante, es mejor un sistema mixto.

"Siempre resscaté sus virtudes", la elogió Adrián Pérez después de haberse ido del Congreso y lejos de la polémica de su ex líder política con el joven Massot.