Estados Unidos garantiza que seguirá vendiendo armas a sus aliados de la OTAN para abastecer a Ucrania

El embajador estadounidense ante la Alianza Atlántica, Matthew Whitaker, defendió el mecanismo PURL, que ha movilizado 6.000 millones de dólares en armamento, y pidió a los socios europeos asumir mayor peso en el esfuerzo bélico

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FOTO DE ARCHIVO. Soldados de pie durante la visita del presidente ucraniano Volodímir Zelensky a una zona de entrenamiento militar para conocer la formación de los soldados ucranianos en el sistema de misiles antiaéreos Patriot, en un lugar no revelado, en Alemania. 11 de junio de 2024
Jens Buttner/Pool vía REUTERS
FOTO DE ARCHIVO. Soldados de pie durante la visita del presidente ucraniano Volodímir Zelensky a una zona de entrenamiento militar para conocer la formación de los soldados ucranianos en el sistema de misiles antiaéreos Patriot, en un lugar no revelado, en Alemania. 11 de junio de 2024 Jens Buttner/Pool vía REUTERS

El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, garantizó este miércoles que Washington mantendrá su política de vender armamento a los países aliados para que estos lo trasladen a Ucrania a través del mecanismo conocido como PURL, sigla en inglés de Lista Priorizada de Requerimientos de Ucrania. El diplomático hizo estas declaraciones en una rueda de prensa telemática celebrada días antes de la cumbre de la OTAN, prevista para el 7 y 8 de julio en Ankara.

“Estados Unidos, como siempre digo, no va a desaparecer. Vamos a seguir haciendo lo que estamos haciendo y esperamos que nuestros aliados se unan a nosotros en ese esfuerzo”, afirmó Whitaker. El embajador adelantó que los próximos anuncios de Washington y sus socios durante la cumbre turca “van a ser importantes” para el curso de la guerra.

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El mecanismo PURL fue puesto en marcha en julio de 2025 por el presidente Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, como fórmula para sostener el flujo de armamento hacia Kiev sin que el Gobierno estadounidense asumiera directamente el coste. Ucrania elabora listas con sus necesidades militares y los aliados financian la compra de ese material a fabricantes estadounidenses, que luego se entrega a las fuerzas ucranianas.

Según Whitaker, el programa ha permitido vender más de 6.000 millones de dólares en sistemas de fabricación estadounidense, entre ellos misiles de defensa antiaérea Patriot y PAC-3, financiados por los aliados de la Alianza y destinados a Ucrania. “Nuestros aliados compran armas estadounidenses y se las suministran a Ucrania, y son las mejores armas disponibles (...) creo que, de hecho, es un auténtico éxito”, sostuvo.

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En esta imagen, tomada de un video distribuido por el servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia el 30 de junio de 2026, un lanzacohetes ruso TOS-1 Solntsepyok dispara un proyectil hacia posiciones ucranianas
(Servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia vía AP)
En esta imagen, tomada de un video distribuido por el servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia el 30 de junio de 2026, un lanzacohetes ruso TOS-1 Solntsepyok dispara un proyectil hacia posiciones ucranianas (Servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia vía AP)

La cifra supone un salto respecto a los 4.500 millones de dólares que, según la propia embajada estadounidense, los aliados se habían comprometido a destinar al mecanismo en febrero, cuando 21 países de la OTAN y dos socios externos respaldaban la iniciativa. El aumento coincide con la presión de Washington para que los europeos eleven su gasto en defensa hasta el 5% del PIB, meta fijada en la cumbre de la Alianza de 2025.

Whitaker reclamó que los países europeos “asuman la carga de una guerra en el continente europeo” y subrayó la necesidad de reforzar tanto la base industrial de defensa europea como la estadounidense. “Estados Unidos necesita producir más y hacer más”, señaló, aunque evitó anticipar compromisos concretos antes de la cumbre de Ankara.

El embajador vinculó el sostenimiento del programa con el objetivo de presionar a Rusia para poner fin a la guerra, que se prolonga desde febrero de 2022. Consultado sobre las perspectivas de un acuerdo de paz, admitió que, por ahora, “ninguna de las partes parece estar dispuesta, en última instancia, a aceptar el mismo acuerdo”, aunque insistió en que Washington “seguirá insistiendo” en las negociaciones.

La estrategia de trasladar el coste del armamento a los europeos ha generado críticas entre gobiernos que consideran que el mecanismo beneficia sobre todo a la industria de defensa estadounidense. Whitaker ha defendido que casi la mitad de los 120.000 millones de dólares invertidos por los europeos en rearme el último año se destinó a empresas de Estados Unidos, dato que ilustra el peso económico que PURL representa para Washington más allá de su función de ayuda a Kiev.

Con la cumbre de Ankara a la vuelta de la esquina, el futuro del apoyo occidental a Ucrania dependerá en buena medida de si los aliados europeos aceptan asumir un papel financiero aún mayor dentro de un esquema diseñado para sostener el envío de armas sin comprometer directamente el presupuesto estadounidense.

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