
Decenas de miles de nacionalistas israelíes participaron este jueves en la anual “marcha de las banderas” en Jerusalén, para conmemorar la ocupación de la parte oriental de la ciudad, en medio de un fuerte dispositivo policial y en un contexto de escalada de tensión con la Franja de Gaza.
Los palestinos del este de la ciudad cerraron sus negocios y tuvieron prohibida la entrada por la puerta de Damasco a la Ciudad Vieja de Jerusalén para dejar paso a los manifestantes.
La marcha empezó en la parte Oeste de Jerusalén y se encaminó hacia su zona oriental, entrando por la Ciudad Vieja y con destino final al Muro de los Lamentos, lugar de culto más sagrado para el judaísmo.

En la “marcha de las banderas”, los israelíes -con respaldo oficial, del Ayuntamiento de Jerusalén y el Gobierno- conmemoran lo que para ellos fue la “reunificación” de Jerusalén en la Guerra de los Seis Días de 1967, lo que para los palestinos supuso la imposición de la ocupación israelí sobre la parte oriental de la ciudad.
En la Franja de Gaza, miles de personas se congregaron en la frontera con Israel, muchas de ellas con banderas palestinas, y soldados israelíes lanzaron gas para dispersar a un grupo que se acercó a la valla de separación de ambos territorios. Se registraron movilizaciones similares en lugares de Cisjordania ocupada como la ciudad de Yenín, uno de los principales focos de tensión con Israel, donde hubo grupos que también salieron con banderas palestinas.

Una fuente de la seguridad palestina en la Franja de Gaza añadió que Hamas, el grupo terrorista que gobierna ese territorio, lanzó un “cohete de aviso” al mar. Antes de la marcha israelí, el grupo condenó “la campaña de la ocupación sionista contra el pueblo palestino en la ocupada Jerusalén”. Milicias en el enclave amenazaron con lanzar cohetes de nuevo hacia Israel si los movilizados cruzaban la “línea roja”.
Hace dos años, y tras semanas de violencia en Jerusalén que dejaron decenas de heridos, una guerra estalló entre Hamas e Israel durante la “marcha de las banderas”.
El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo este jueves que la celebración en Jerusalén ocurre “3.000 años después de ser fundada por el rey David, 75 años después de ser refundada como la capital del renacido estado de Israel, y 56 años después de ser reunificada”.
“Jerusalén es nuestro por siempre”, declaró a la prensa Itamar Ben Gvir, ministro de ultraderecha israelí presente en la marcha.

La anexión del este de Jerusalén y la Ciudad Vieja nunca fue reconocida por la comunidad internacional.
La marcha de este jueves se produce unos días después del comienzo de un alto el fuego que cesó los mortíferos enfrentamientos entre la Yihad Islámica e Israel en la Franja de Gaza.
(Con información de AFP y EFE)
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
León XIV se reunió con víctimas de abusos sexuales clericales en Francia y prometió evitar que se produzcan más daños
Durante su visita a Lourdes, el Papa abordó uno de los principales desafíos que enfrenta la Iglesia Católica y destacó la necesidad de reforzar las medidas de prevención, protección y acompañamiento de quienes sufrieron abusos
Dos estudiantes identificaron una nueva especie de protoanfibio y la nombraron en honor a sus madres
El análisis de un fósil de Mazon Creek, publicado en Journal of Vertebrate Paleontology, halló a Jeanerpeton mazonensis como un antepasado temprano de los anfibios actuales, tras una clasificación inicial diferente

La ex-Miss Francia corre 300 kilómetros entre Caen y París para recaudar fondos contra el Alzheimer: “Quiero conseguir la mayor cantidad posible”
Amandine Petit y el deportista extremo Frédéric de Lanouvelle pertieron este domingo desde el ayuntamiento de Caen en un desafío de cuatro etapas que combina carrera y ciclismo, con llegada a la Pitié-Salpêtrière el 30 de septiembre

Apartheid de género en Afganistán: mujeres y niñas fueron arrestadas por incumplir el código de vestimenta impuesto por los talibanes
Las autoridades confirmaron las detenciones en Kabul y Herat, y justificaron el accionar al considerar el incumplimiento del hiyab como un “delito muy grave”



