
Las autoridades italianas anunciaron este martes que, a partir del próximo viernes 11 de febrero, se levantará la obligatoriedad del uso de mascarilla en exteriores, salvo en el caso de grandes aglomeraciones.
De este modo, el uso obligatorio de mascarilla queda reducido a los espacios interiores hasta, en principio, finales del mes de marzo, cuando se prevé que la medida también se elimine, según indica una ordenanza firmada por el ministro de Sanidad italiano, Roberto Speranza.
“Hasta el 31 de marzo de 2022 es obligatorio en todo el territorio nacional el uso de dispositivos de protección respiratoria en lugares cerrados que no sean domicilios particulares”, señala la ordenanza.
Así pues, desde la cartera de Sanidad se ha añadido que “es obligatorio en todo el territorio nacional” llevar siempre consigo una mascarilla y portarlos allí donde “haya reuniones o multitudes”.
Por otro lado, desde el Gobierno se ha confirmado que no es obligatorio usar mascarillas durante la práctica de actividades deportivas.
Además, los menores de seis años, junto con la población que presente discapacidades o patologías incompatibles con el uso de mascarilla, estarán exentos de usarla.
El ministerio italiano, por su parte, explicó en otra nota que estudia un levantamiento progresivo de las restricciones de aforo en los estadios y otras instalaciones deportivas, cubiertas y al aire libre.

Así, se analiza abrir estos espacios desde el 1 de marzo al 75% de aforo si son abiertos y al 60% si son cubiertos, y después, si los datos epidemiológicos son positivos, se continuará con la tendencia para que puedan llenarse al completo.
Los colegios italianos introducen a partir de hoy las nuevas normas aprobadas por el Gobierno para limitar la educación a distancia cuando aparezcan casos de coronavirus en las clases y que permiten aumentar a cinco los positivos para suspender la actividad presencial, con cuarentenas de solo cinco días, entre otras normas.
El Gobierno de Mario Draghi reiteró su compromiso para que los colegios permanezcan abiertos a pesar de la pandemia, una decisión muy criticada sobre todo por los directores de los centros educativos que tienen que lidiar con una serie de normas complejas, falta de personal y una mezcla de clases presenciales y online.
Debido a la mejoría de los datos epidemiológicos, en el último Consejo de Ministros, la semana pasada, se decidió que en las guarderías y en la educación infantil se continuará con la educación en el colegio con cuatro casos en la misma clase.
Los docentes y educadores están obligados a utilizar mascarillas FFP2 hasta el décimo día siguiente al conocimiento del último caso positivo, pues en estas edades (hasta los 6 años) no es necesario el uso de mascarillas para los alumnos.
Con cinco o más casos positivos en una misma clase se suspende la actividad presencial y se activa la educación a distancia durante cinco días, al reducirse el periodo de cuarentena, que era de diez días hasta ahora.
En la educación primaria, los menores seguirán acudiendo a clase con hasta cuatro casos positivos, mientras que con uno más, los vacunados y aquellos que hayan pasado la enfermedad continuarán en presencia con el uso de mascarillas FFP2 hasta el décimo día posterior al conocimiento del último caso positivo.
En el caso de la secundaria, las medidas de clases online se aplicarán a partir del tercer caso, pero sólo afectarán a quienes no estén vacunados.

Se volverá a las clases en presencia después de cinco días, la mitad que hasta ahora, junto con una prueba de antígenos negativa sin necesidad de certificado médico, como era obligatorio hasta ahora.
Los directores de los centros han criticado estas normas que permitirán tener a alumnos en casa siguiendo las clases online mientras otros estarán en los colegios.
También han causado diferencias en el Gobierno de “unidad nacional” de Mario Draghi, pues los ministros de la ultraderechista Liga desertaron de la votación para aprobar estas medidas, que, según ellos, discrimina a los alumnos que no se han vacunado.
Las autoridades sanitarias han registrado este martes un total de 101.864 nuevos casos de coronavirus, elevando la cifra total a más de 11,7 millones de contagios. Por su parte, la cifra de fallecidos se fija en 149.512 tras sumar 415 nuevos decesos esta jornada.
El 91,24% de la población de más de 12 años ya ha recibido al menos una dosis contra el coronavirus y el 88,45 % ha completado el ciclo, mientras que el 34,87 % de los menores de 5 a 11 años ya tienen al menos un pinchazo y el 20,07 % tiene la pauta completa.
(Con información de Europa Press y EFE)
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