
Las cucarachas, esa plaga que nadie quiere encontrar en su casa, se están volviendo cada vez más resistentes. Esa es la principal conclusión a la que arribó un estudio realizado por Mahsa Fardisi, Ameya D. Gondhalekar, Aaron R. Ashbrook y Michael E. Scharf, profesores del Departamento de Entomología de la Universidad de Purdue, en Indiana, y publicado en la revista Nature.
Los investigadores estuvieron seis meses tratando de erradicar un tipo específico de cucaracha, la Blattella germanica L., que es uno de los más comunes en los Estados Unidos, Australia y Europa. El experimento se realizó en tres edificios de apartamentos en Illinois e Indiana. Los resultados fueron poco alentadores: probaron distintos métodos y ni siquiera el más efectivo fue capaz de terminar con la plaga.
PUBLICIDAD
"La B. germanica amenaza la salud humana al producir alergenos desencadenantes del asma, vectorizar microbios resistentes a antibióticos y contribuir a ambientes interiores insalubres. Aunque los insecticidas son esenciales para reducir la población de cucarachas y mejorar los resultados de salud, la resistencia a ellos ha sido una barrera constante para el control de las cucarachas desde la década de 1950″, dice el estudio.

"Un control eficaz de las cucarachas puede reducir la carga de alergenos, la morbilidad por asma y los costes económicos asociados. Sin embargo, ha habido resistencia a los insecticidas introducidos (…) Esto se debe a que B. germanica vive en poblaciones relativamente cerradas, lo que facilita la selección rápida para una resistencia de alto nivel".
PUBLICIDAD
Los investigadores probaron tres estrategias de intervención. El resultado fue que la probabilidad de eliminar con éxito a las cucarachas dependía exclusivamente de que los niveles iniciales de resistencia de la población sean bajos. En caso contrario, sirvieron de poco los agentes utilizados.

La primera estrategia fue una rotación de tres insecticidas diferentes, que cambiaban cada mes durante seis meses. La segunda, una mezcla de dos insecticidas rociados mensualmente. La tercera, cebos de gel de abamectina aplicados una vez al mes en un área donde las cucarachas mostraban una baja resistencia a la abamectina.
PUBLICIDAD
De los tres, solo la última estrategia logró reducir la población de cucarachas. "Los cebos han sido revolucionarios tanto para controlar las cucarachas como para reducir la carga de pesticidas en las viviendas urbanas, pero no han sido inmunes a la resistencia", sostiene el estudio.
En lugares donde los insectos fueron poco resistentes, cumplieron el objetivo. Sin embargo, en zonas en las que el 10% de la población de cucarachas logró resistir al producto químico, las poblaciones terminaron creciendo.
PUBLICIDAD
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Sobreseyeron al hombre detenido por el crimen de una jubilada en Neuquén tras ser declarado inimputable
El acusado había sido arrestado el año pasado, cuando intentaba buscar refugio en la embajada de República Dominicana. Desde ese momento, se encuentra ingresado en un centro de salud mental

Resultados de la Kábala: todos los números ganadores del martes 16 de junio de 2026
La Kábala realizó un nuevo sorteo y miles de jugadores ya buscan conocer los resultados. Consulta aquí la combinación ganadora y descubre si eres uno de los afortunados

Temblor hoy 17 de junio en México: se registró un sismo de magnitud 4.1 en Oaxaca
Sigue en vivo todas las actualizaciones sobre movimientos telúricos a lo largo y ancho del país

Un hombre quedó en terapia intensiva tras ser atacado con un ladrillo en Guaymallén
Un hombre de 31 años permanece internado por un traumatismo de cráneo severo después de ser perseguido y atacado por un joven, quien fue detenido
Anidar entre hormigón y cemento para sobrevivir: las gaviotas en peligro de extinción cambian su hábitat natural del litoral por el puerto de Barcelona
La especie ha desplazado su cría desde islas y costas poco alteradas hacia enclaves como la ciudad condal y Tarragona por la presión turística y la construcción en el litoral


