Los animales que eran dioses y guerreros en Tenochtitlan

Las bestias más feroces del México antiguo eran portadoras de ornamentos de oro y piedras preciosas

En el Templo Mayor se han encontrado 32 superpredadores, entre lobos, pumas y jaguares (EFE/Sáshenka Gutiérrez)
En el Templo Mayor se han encontrado 32 superpredadores, entre lobos, pumas y jaguares (EFE/Sáshenka Gutiérrez)

Entre lobos, pumas y jaguares, los antiguos pobladores de Tenochtitlan sacrificaban y vestían como dioses y guerreros a los máximos depredadores de su tiempo. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reveló que más de 32 superpredadores fueron encontrados en el Templo Mayor con atributos de alguna deidad.

Estos animales, considerados como los más peligrosos de la cuenca del valle de México, eran enaltecidos por los mexicas. Debido a su ferocidad eran relacionados con el orden militar, por lo que las vestimentas de los soldados estaban basadas en la apariencia de jaguares o águilas, al tiempo que dichos predadores sacrificados eran adornados con armas u ornamentos de guerreros.

Incluso, también varias especies de animales eran ataviadas como dioses; se utilizaban insignias de oro, colgantes de jade u otras piedras preciosas que les hicieran parecerse a sus deidades, como al dios de la guerra Huitzilopochtli. Esta información se dio a conocer durante el coloquio “Imitación, adopción e innovación en Mesoamérica”, organizado por El Colegio Nacional.

Leonardo López Luján, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (FOTO: INAH)
Leonardo López Luján, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (FOTO: INAH)

El investigador del INAH y titular del Proyecto del Templo Mayor, Leonardo López Luján, indicó que desde 1978 en el Templo Mayor de Tenochtitlan se han encontrado miles de retos animales que corresponden a más de 500 especies. De los cuales, 32 individuos pertenecen a las especies más altas de la cadena alimenticia.

¿Cuáles eran los animales que habitaban Tenochtitlan?

Los animales que componen este grupo de figuras enaltecidas está conformado por lobos (canis lupus baileyi), pumas (Puma concolor), jaguares (Panthera onca), halcones (Falco peregrinus), águilas reales (Aquila chrysaetos) y aguilillas (Buteo sp.). Estas especies de predadores encontradas se hallaron con insignias incrustadas, adornadas con armas u otro tipo de atavíos.

El Instituto señaló a través de un comunicado de prensa que esta costumbre de los mexicas, como muchas otras, se obtuvo gracias a la repetición. Señala que en tiempos prehispánicos las sociedades de Mesoamérica acostumbraron a retomar elementos de otros pueblos y repetirlos. Ejemplo de esto es el uso de calendarios cíclicos, las formas de comunicarse, de comercial, prácticas rituales y hasta sus deidades.

Los superpredadores son las especies que dominan la cadena alimenticia y no exisite algún otro animal que los ponga en peligro de forma natural (FOTO: INAH)
Los superpredadores son las especies que dominan la cadena alimenticia y no exisite algún otro animal que los ponga en peligro de forma natural (FOTO: INAH)

A partir de dichos elementos, las diferentes culturas fueron moldeando su propia identidad, así como varias formas de innovación. El sacrificar animales depredadores para luego glorificarles fue una de esas costumbres aprehendidas.

Los arqueólogos pertenecientes al Proyecto Templo Mayor, Alejandra Aguirre Molina e Israel Elizalde Méndez, apuntaron que los mexicas durante el siglo XV retomaron esta práctica de los toltecas. No obstante, este ritual se puede rastrear hasta los teotihuacanos, varios siglos antes que ellos; “antes del poderío tenochca”, señalaron.

Por su parte, López Luján expuso que en los años 40 el arqueólogo Jorge Acosta, al explorar la Zona Arqueológica de Tula, encontró escrita una sucesión de órdenes militares que incluía imágenes de lobos, felinos y algunas aves rapaces, que devoran corazones, apuntó.

El investigador agregó que en la región de Tula ya se conocía la presencia de guerreros ataviados como mariposas, “los llamados Atlantes de Tula”, indicó.

Entre los elementos que se utilizaban para vestir a los animales se encuentran cinturones, pectorales, ajorcas, orejeras, narigueras y cascabeles, además de las armas previamente mencionadas.

En el el coloquio "Imitación, adopción e innovación en Mesoamérica" se expuso que los mexicas pudieron haber criado diferentes especies en cautiverio (FOTO: INAH)
En el el coloquio "Imitación, adopción e innovación en Mesoamérica" se expuso que los mexicas pudieron haber criado diferentes especies en cautiverio (FOTO: INAH)

López Luján enfatizó que casi todos los ornamentos refieren al orden militar. Ejemplificó con los cascabeles, considerados amuletos en la batalla para los guerreros mexicas.

Por último, los investigadores concluyeron señalando que varias especies pertenecían a regiones alejadas de Tenochtitlan, por lo que eran cazadas y trasladadas. Mencionaron que pudieron ser alojadas en el vivario de Moctezuma, el cual ha sido descrito en numerosas fuentes y crónicas del siglo XVI.

Indicaron que se encontraron águilas con las alas fracturadas, pero que las muestran señalaban que estaban bien alimentadas y que incluso llegaron a la edad senil, lo que afirma que fueron criadas por el humano.

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