El éxito de Yalitza Aparicio ha sido cuestionado en México, donde también ha enfrentado comentarios racistas por ser indígena. (Foto: Netflix, Instagram)
El éxito de Yalitza Aparicio ha sido cuestionado en México, donde también ha enfrentado comentarios racistas por ser indígena. (Foto: Netflix, Instagram)

Roma levantó la tapa de una olla de presión en México al evidenciar el racismo y la discriminación que persiste en este país y que enfrentó su principal protagonista, Yalitza Aparicio.

Sólo la fama y el reconocimiento mundial pudieron abrir a una indígena las portadas de revistas de moda en las que muy pocas veces, o tal vez nunca, habían aparecido mujeres morenas, de estatura corta y formas más bien redondas.

Al debate sobre su talento o sus méritos como actriz, se impuso uno que hizo explotar al propio director de la película, Alfonso Cuarón, en la víspera de la ceremonia de los Premios Oscar.

"Estamos en un momento en el que el país debe reconocerse a sí mismo como una nación racista", dijo Cuarón en un entrevista con la Organización de las Naciones Unidas.

"En el mundo en general las diferencias de clase y las diferencias sociales van mano a mano. En México es muy específico con los pueblos indígenas, no es muy difícil ver dónde está el poder económico a partir del color de la piel, y los pueblos indígenas son los que terminan con mucho menor privilegio", dijo el cineasta.

A Cuarón lo secundó este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien en su conferencia de prensa matutina felicitó a todo el equipo de Roma y coincidió: "Sí, en México, desgraciadamente, hay mucho racismo".

Sergio Goyri llamó “pinche india” a Yalitza Aparicio. (Foto: Telemundo, Instagram @yalitzapariciomtz)
Sergio Goyri llamó “pinche india” a Yalitza Aparicio. (Foto: Telemundo, Instagram @yalitzapariciomtz)

Las afirmaciones del cineasta y el presidente, sin embargo, no son nada nuevo para investigadores como Raymundo Miguel Campos Vázquez, del Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México (Colmex).

Hace tiempo que este académico emprendió una investigación sobre el peso del color de piel al valorar a una persona en la sociedad mexicana.

Los resultados de su estudio son determinantes: sí, es difícil para una persona morena subir en la escala social, pues tiene menos oportunidades de estudiar y de encontrar un mejor trabajo que una persona de tez blanca.

Según su artículo "Color de piel y movilidad social: evidencia de México", elaborado por Campos Vázquez en coautoría con Eduardo Medina Cortina, las personas de piel más clara tienen en promedio 1.4 años más escolaridad y perciben 53% más salario por hora de trabajo que aquellas de piel más oscura.

A partir de sus estudios, los investigadores concluyeron que la población mexicana está estratificada a partir del color de piel, aunque admiten que es muy difícil medir la discriminación.

Para probar su hipótesis sobre discriminación salarial a partir del color de piel, Campos Vázquez  envió una serie de currículum vitae (CV) a distintas vacantes reales en páginas de empleo.

Era el mismo CV, de hombres y mujeres, con la única diferencia de que en cada uno la foto de la o el postulante era de color de piel distinto. "Se podría esperar que las tasas de respuesta fueran idénticas, pero lo que observamos no fue eso", de acuerdo Campos Vázquez.

Las empresas llamaron más a las mujeres blancas y solteras, mientras en los hombres no hubo diferencias si eran blancos o morenos, si eran solteros o casados.

Yalitza Aparicio ha defendido sus raíces indígenas (Foto: Reuters)
Yalitza Aparicio ha defendido sus raíces indígenas (Foto: Reuters)

Esto es evidencia de discriminación, pues debería ser la misma tasa de respuesta si sólo se evaluaran aspectos de productividad, experiencia laboral y desempeño académico, consideró el académico.

La investigación de Campos Vázquez fue la primera de una amplia agenda sobre economía de la discriminación. Por ejemplo, ha analizado si existe discriminación en el mercado laboral por obesidad.

En un ejercicio similar al anterior, en trabajo conjunto con Eva González, se enviaron hojas de vida ficticias con fotos de hombres y mujeres manipuladas digitalmente para que parecieran obesas.

Los resultados que encontraron es que para hombres no hay efectos por ser o no obeso, pero para mujeres, sí. Si son esbeltas la tasa de respuesta es mayor, de acuerdo con investigador, galardonado con el Premio de Investigación 2018 de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) en ciencias sociales.

Al contar con evidencia de este comportamiento, el especialista ha considerado que el Estado debería intervenir con acciones muy sencillas, como prohibir que las empresas exijan que los candidatos pongan su estado civil o fotografías en el CV o en la solicitud de empleo.

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