El 11 de julio tendrá otra audiencia (Foto: Captura Instagram – @pablolyle)
El 11 de julio tendrá otra audiencia (Foto: Captura Instagram – @pablolyle)

El actor Pablo Lyle fue captado disfrutando de un encuentro con su hermana y su familia, en un restaurante de Miami, luego de que un juez le otorgara ciertos permisos respecto de su arresto domiciliario.

Esta semana se supo que el actor mexicano recibió dos permisos relacionados con las condiciones de su arresto: puede ir a misa y visitar a su familia.

Lo que aún no puede hacer Lyle es viajar a México. Su defensa había solicitado el permiso para que el actor pudiera regresar a su país a trabajar y conseguir así el dinero para sus abogados.

Como parte del argumento se dijo que Lyle regresaría a seguir su proceso en Estados Unidos, pues sería difícil que se escondiera "porque en México es tan conocido como Brad Pitt en Estados Unidos".

La revista mexicana TvyNovelas captó a Lyle en su encuentro con su hermana y la familia de ella en un famoso restaurante de Miami.

El actor portaba jeans, camiseta blanca y lentes oscuros y parecía bastante tranquilo en su encuentro familiar.

La vida de Lyle cambió drásticamente el pasado domingo 31 de marzo, cuando agredió a un hombre de 63 años, llamado Juan Ricardo Hernández.

El protagonista de Mirreyes vs Godínez viajaba en una autopista junto a su familia, rumbo al aeropuerto de Miami, a bordo del automóvil de su cuñado, pero éste trató de dar una vuelta en "U" y se topó con el vehículo de Hernández, quien se bajó de su vehículo y comenzó a discutir con el otro conductor, mientras golpeaba la ventanilla.

Después de la discusión, Hernández regresó a su automóvil, pero entonces Lyle salió del vehículo en el que estaba, corrió hacia el hombre y le dio  un puñetazo que lo dejó inconsciente.

Lyle permanecerá bajo arresto domiciliario (Foto: Especial)
Lyle permanecerá bajo arresto domiciliario (Foto: Especial)

La agresión hizo que el hombre terminara en el hospital y tuvo que ser conectado a máquinas para seguir con vida, pero su familia decidió desconectarlo el 4 de abril.

El pasado mayo, en una audiencia,  el juez Alan Fine decidió fijar a Lyle una fianza de 50.000 dólares, así como arresto domiciliario en Miami. También ordenó que Lyle usara un monitor GPS.

Lyle enfrenta ahora cargos por homicidio involuntario, por lo que de ser encontrado culpable podría pasar más de una década en prisión. El próximo 11 de julio, Lyle tendrá una nueva audiencia para decidir si las partes involucradas están listas para comenzar con el juicio.

Durante todo el proceso, Lyle ha sostenido que atacó al hombre porque "temió por su vida" y que trató de proteger a su esposa e hijos de Hernández.