
América Latina es la región del mundo más afectada por la “infodemia”, la epidemia de noticias falsas sobre el COVID-19 que puede incrementar la desconfianza en las instituciones y debilitar el cumplimiento de las medidas para enfrentar a la enfermedad.
El Observatorio de Infodemics COVID-19 de la Fundación Bruno Kessler afirma que, de 83 países bajo estudio, los 15 en los que la fiabilidad de las informaciones sobre la enfermedad difundidas a través de medios digitales es más baja se encuentran en la región, donde tan sólo el 59% de lo que allí se publica puede ser considerado “confiable”.
En países como Perú y Venezuela la proporción de noticias confiables es del 25 %, es decir que sólo uno de cada cuatro tuits, por ejemplo, responde a criterios de validación, corroboración de evidencia o con origen en una fuente rigurosa y fiable.
Epicentro de la pandemia
Esas cifras forman parte del último informe “Graph for thought: Donde la pandemia se encuentra con la infodemia” realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), un análisis estadístico orientado a la reflexión en donde se ve como la región, uno de los epicentros globales de COVID-19, es también epicentro global de la “infodemia”.
“Aquí hay elementos importantes: baja confianza en los Gobiernos; alta capacidad de difundir información porque el costo ha bajado gracias a la tecnología; y niveles muy altos de incertidumbre que llevan a usar la información disponible. La conjugación de esto genera difundir gran cantidad de información y hace difícil filtrar entre qué es confiable y correcto y qué no”, manifestó Luis Felipe López-Calva, director regional para América Latina y el Caribe del PNUD, a la agencia EFE.

Los datos aportados por la Fundación Bruno Kessler y analizados por el organismo internacional, basados en casi 520 millones de tuits, constatan que “hay una enorme cantidad de información” no confiable que los latinoamericanos reciben.
Incentivar comportamientos
Esta cuestión genera un grave problema a la hora de atender una situación como la pandemia de COVID-19, dado que el elemento central para su control es “el comportamiento individual”.
“Y el comportamiento individual responde a los incentivos, reglas y costos de información disponible, y en ese sentido, la política pública es fundamental, pues la respuesta de los Gobiernos al COVID es intentar inducir cierto tipo de comportamientos. Pero si te dicen que tomes esto, o hagas lo otro sin que la gente sepa si es confiable o no, la información que se recibe induce a otros comportamientos”, apuntó López-Calva.
“Y no es tanto porque haya un esfuerzo deliberado por difundir esa información errónea, sino porque es muy fácil recibirla. Y por eso cada vez es más importante hacer ejercicios de verificación y que la gente acuda a fuentes confiables”, aseguró el funcionario del PNUD nacido en México.

Erróneo y persistente
López-Calva indicó, sin embargo, que si bien el estudio no permite concluir si este flujo de información es deliberado, sí es necesario e importante “analizar patrones” y ver “de dónde viene esa información sistemáticamente errónea, y cuál puede ser la motivación detrás de su generación y persistente difusión”.
“Puede haber cosas normativas, o creencias religiosas, esa puede ser una motivación. Y otra puede ser para debilitar las políticas públicas o a ciertas instituciones. Es todo posible. Por eso es importante saber de dónde viene la información errónea y entender sus motivaciones”, indicó.
En ese sentido, el responsable del PNUD señaló que, sea cual sea la motivación, hay mecanismos para contrarrestar esta difusión, incluso cuando se hacen esfuerzos “por desinformar”.
“Si tenemos una política sistemática de control de calidad, y eventualmente regulaciones, podremos darle una mejor noción a las personas sobre la calidad de la información que están recibiendo. Y hay motivos para pensar que se puede hacer algo porque ya hay logros en ese campo”, añadió.
Insistir en la evidencia
López-Calva llamó a “insistir en que la evidencia científica, lo más rigurosa posible, debe ser la base para tomar decisiones” con respecto al virus, y que “aquellas piezas de información que no estén validadas o sean razonablemente rigurosas, es mejor desecharlas”.
“Y ese es un mensaje sistemático que debemos impulsar. Hay que trabajar con instancias que hacen pública la información, como Twitter, Facebook y otros que hagan posible que información errónea no se difunda. Los medios tienen un papel de responsabilidad muy importante para filtrar informaciones para que la gente pueda decidir y validar cuál se sostiene en evidencia, y cuál no”, expresó el mexicano.

Sin embargo, para el funcionario de Naciones Unidas este filtro no debe llevar en ningún caso a evitar el debate sobre estos temas, algo que es improcedente en democracia.
“El trabajo será en dos frentes: con aquellos que difunden y quieren llevar información claramente no validada, para insistir en su responsabilidad política con los ciudadanos, y con la intervención proactiva en los debates con argumentos y evidencia para elevar la calidad del debate público”, destacó el titular del PNUD.
Recuperar confianza
Particularmente, en América Latina ese debate es importante porque en la región es “un riesgo muy alto la desconfianza” hacia los Gobiernos, en un momento difícil “en dónde hay tentaciones de debilitar los controles democráticos”.
“Las medidas rápidas de respuesta al COVID requieren decisiones de arriba a abajo, con menos deliberación. Pero en cuanto las personas vean resultados y sean partícipes del debate público que llevan a la resolución de problemas, la legitimidad puede recobrarse”, agregó
Consensuar medidas con los afectados y hacer que la ciudadanía sienta una respuesta efectiva a la crisis permitirá una recuperación de la confianza.
CON INFORMACIÓN DE EFE
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
Diputados aprueban en tercer debate el presupuesto del Canal de Panamá para el año fiscal 2027
La vía interoceánica no prevé cambios en las tarifas vigentes que se aplican a los clientes de la vía acuática

Autoridades Municipales denuncian un plan para colapsar el tránsito en la Ciudad de Guatemala
Un gremio de pilotos de transporte pesado hizo pública la supuesta maniobra en redes sociales. Las autoridades presentaron la denuncia ante el Ministerio Público, aunque advierten que los hechos aún no han sido comprobados.

Costa Rica analiza ampliar las millas de pesca ante el impacto de El Niño en el Pacífico
Laura Fernández aseguró que el calentamiento de las aguas está afectando a la pesca artesanal y anunció que el Gobierno trabaja para permitir que los pescadores se desplacen a mayor distancia. También prometió el dragado de canales en Quepos y un plan de acompañamiento ante el fenómeno climático

Sociedad civil propone una semana laboral de 35 horas sin reducción salarial en El Salvador
La Mesa Permanente por la Justicia Laboral propuso cinco días de siete horas y dos de descanso, mientras el Consejo Superior del Trabajo analiza cambios en la distribución semanal actual

Empresarios nicaragüenses denuncian que auditorías fiscales ponen en riesgo la continuidad de sus negocios
Tres propietarios de empresas describieron reparos fiscales, cálculos retroactivos y escasas opciones de recurso ante la Dirección General de Ingresos. Dos de ellos aceptaron pagos en cuotas para sostener sus compañías, mientras otro esperaba una eventual negociación



