"Granizo grande en Sampacho, Córdoba. Tormentas severas en San Luis y el Sudoeste y Sur cordobés. Presencia y reportes también de gran actividad eléctrica. Observen una de las últimas imágenes satelitales de la tardecita, la nubosidad de gran altura generando sombra".

Así es uno de los últimos tuits que Proyecto Relámpago comunicó a través de científicos argentinos y estadounidenses sobre el estado de seguimiento de las tormentas en la región central del país.

Uno de los camiones radares desplegados en las rutas cordobesas
Uno de los camiones radares desplegados en las rutas cordobesas

"Estamos muy contentos de la interacción que se está dando entre los científicos de ambos países. Es un trabajo muy enriquecedor y único gracias a la colaboración conjunta y el despliegue de la última tecnología en el mundo para el seguimiento de grandes tormentas", explicó a Infobae la científica Paola Salio, experta del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA/CONICET-UBA).

La investigadora es una de las científicas que participa como "cazadora de tormentas" en un profundo estudio en la región centro del país, considerada "un verdadero laboratorio natural que concentra fenómenos meteorológicos únicos para un mismo territorio".

La investigadora Paola Salio es una de las cabezas del proyecto Relampago
La investigadora Paola Salio es una de las cabezas del proyecto Relampago

La misión de los investigadores, que también contarán con la colaboración de expertos de Brasil y Chile, busca echar luz sobre cómo se producen las grandes tormentas que incluyen granizo, vientos huracanados, lluvias torrenciales e incluso tornados mortales, fenómenos que pueden tener impactos catastróficos. El fin de trabajo, en definitiva, servirá para mejorar los pronósticos climáticos a nivel mundial.

Se trata de los proyectos RELAMPAGO (Remote sensing of Electrification, Lightning, And Mesoscale/microscale Processes with Adaptive Ground Observations, por sus siglas en inglés), que significa "procesos de detección remota de electrificación, rayos y mesoescala / microescala con observaciones de tierra adaptativa" y CACTI (Clouds, Aerosols, and Complex Terrain Interactions, por sus siglas en inglés), que remite a "nubes, aerosoles, y las interacciones del terreno complejo".

Mapas de temperatura y nubosidad anticipan las tormentas cercanas
Mapas de temperatura y nubosidad anticipan las tormentas cercanas

"El experimento arrancó el 1 de novimebre y hacemos base en Villa Carlos Paz. Ante cualquier evento extraordinario salimos a cazarlo", enfatizó Salio. El equipo con el que cuentan son 5 móviles y 3 radares.

"Estamos estudiando permanentemente las señales atmosféricas y climáticas para decidir si finalmente salimos al campo. La planificación se hace a las 18 hs del día anterior y las salidas son desde las 7 am", afirmó la científica, que cuenta con la ayuda invaluable de 2 pronosticadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), asignados a la campaña y los datos provenientes de la sede central en Buenos Aires, como así también de los que reciben de sus colegas de EEUU.

"Los científicos se sienten muy cómodos en Argentina y describieron como hermosas a las ciudades de Córdoba y Villa Carlos Paz. El gobierno de la provincia hizo mucha difusión para que la gente conozca el proyecto y eso se ve cuando pasan los grandes camiones y equipos por las calles y rutas. Hay mucho entusiasmo, especialmente por parte de los más chicos. Y eso se refleja en los calurosos saludos que nos dedican cuando visitamos escuelas o colegios, y cuando estamos por comenzar una investigación científica", apuntó la experta.

Es por eso que los científicos convocaron por las redes sociales a la población para que los ayuden a anticiparse a las tormentas y alertar cualquier evento inusual en su región.

"La gente puede llenar un formulario y compartir la información que disponga. Si las personas observan caída de granizo o grandes cantidades de lluvia, lo pueden notificar", afirmó Salio.

Convocatoria para ser un cazador de tormentas y ayudar a los científicos
Convocatoria para ser un cazador de tormentas y ayudar a los científicos

El proyecto Relampago, auspiciado por la National Science Foundation (NSF) de Estados Unidos, la NASA y la NOAA, "perseguirá" tormentas en la zona de las sierras de Córdoba y en Mendoza, y para ello, se instalarán radares que funcionan en distintas bandas del espectro electromagnético, estaciones y radares móviles montados sobre camiones.

Días antes de comenzar el gran estudio, Steve Nesbitt, profesor asociado al Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaing y jefe de campaña, dialogó con Infobae y explicó los alcances del proyecto inédito a nivel mundial.

Una de las muestras de granizo recogidas en las afueras de Córdoba, del tamaño de un huevo
Una de las muestras de granizo recogidas en las afueras de Córdoba, del tamaño de un huevo

"Las particularidades del suelo y humedad de la atmósfera en las zonas serranas de Córdoba, San Luis y de la cordillera de los Andes, presentan características meteorológicas extremas. Estamos atraídos por las particularidades climáticas del centro de Argentina y sus fenómenos de alto impacto. Esto servirá para mejorar su comprensión, la calidad de los pronósticos, la emisión de alertas meteorológicas y la elaboración de planes de contingencia", indicó Nesbitt.

Según precisó el experto, los científicos se centrarán en aprender más sobre las grandes tormentas convectivas regionales, incluido su ciclo de vida: cómo se forman, crecen y se organizan.

El trabajo incluye el despliegue de instrumentos fijos de medición en distintos puntos de la región estudiada
El trabajo incluye el despliegue de instrumentos fijos de medición en distintos puntos de la región estudiada

"Este tipo de tormentas todavía son una incógnita para el mundo. Buscamos comprenderlas mejor para volcar ese conocimiento en mejores modelos de sistemas terrestres de detección y pronóstico", agregó Nesbitt.

El proyecto es considerado un nuevo hito en la cooperación científica y educativa entre Estados Unidos y Latinoamérica. Además de ser un banco de prueba para el programa de Eventos Meteorológicos de Alto Impacto (HIWEATHER) de la Organización Meteorológica Mundial, ya que permitirá evaluar la capacidad que tienen ciertas herramientas para el pronóstico de este tipo de fenómenos que tienen alto impacto sobre las comunidades.

"El desafío actual es medir más, entender más y pronosticar mejor. Hay preguntas científicas que requieren de tecnologías muy superiores a las operativas. Argentina ostenta el título de tener las tormentas más intensas del mundo. RELAMPAGO pretende traer instrumentos de distintos lugares del mundo, se trata de un experimento internacional para medir las tormentas en nuestro país", destacó la científica Salio.

Para los amantes de los fierros, entre el equipamiento desplegado y a utilizar durante el experimento se podrá encontrar el radar de doble polarización y doble frecuencia NCAR SPOLKa; radares de mira vertical DOE AMF-1 (que operan en banda C, Ka y W); perfiladores (que trabajan en una frecuencia de 1.4 MHz) y tres radares móviles montados en camiones CSWR-DOW (Center for Severe Weather Research Doppler on Wheels) – los famosos que aparecían en la película Twister y en documentales de Discovery Channel -.

El logo del nuevo proyecto internacional sobre clima extremo
El logo del nuevo proyecto internacional sobre clima extremo

También hay estaciones meteorológicas móviles POD (CSWR Mesonet Mobile); estaciones meteorológicas móviles a bordo de camionetas (CSWR Mesonet Mobile); un radar móvil brasilero XPOL, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE); y por supuesto, se hará uso de los radares de la red operativa de Argentina (SINARAME, SMN, INTA y DACC) y se lanzarán globos sonda con instrumentos de medición de presión atmosférica, temperatura y humedad en lugares fijos y otros móviles.

Además, llegó a la Argentina el avión de investigación Gulfstream-159 (G-1) de ARM, que hasta diciembre estudiará la atmósfera y las formaciones de nubes en distintas altitudes. Observará las etapas más tempranas de las tormentas en desarrollo, aunque nunca penetrará en una eléctrica, por razones de seguridad aérea.

El radio de acción en el que trabajarán los más de 150 científicos
El radio de acción en el que trabajarán los más de 150 científicos

Los instrumentos a bordo del G-1 durante sus vuelos en el cúmulo orográfico captarán principalmente datos sobre dinámica en la nube, microfísica, aerosoles y variables ambientales.

"El equipamiento que trajimos a la Argentina realmente constituye mucho de lo que ustedes pueden ver en películas de cazadores de tormentas. Es el mismo sistema que se emplea en Estados Unidos para estudiar tornados. Cada día tendremos un pronóstico y pondremos nuestro equipo en la ruta para ubicar el lugar donde se inicia la tormenta y estudiar todo su ciclo de vida, desde el nacimiento hasta el momento culminante", concluyó Nesbitt, que ya está planificando cómo llegar más rápido a la próxima tormenta.

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