El 96% de nuestro planeta es agua y está en mares y océanos. En su inmensidad y su misterio se forjaron cientos de historias fantásticas sobre monstruos ocultos que, siglos atrás, atormentaban e intimidaban a navegantes y viajeros.

Claro que a medida que la ciencia fue ocupando un lugar importante en el conocimiento, aquellas fábulas fueron quedando sepultadas y olvidadas.

Los animales marinos confunden a los microplásticos con comida
Los animales marinos confunden a los microplásticos con comida

Por eso resulta paradójico que esa ciencia que quitó de nuestras vidas el miedo a que un engendro nos devore sea la misma que hoy nos informa que en los océanos existe un enemigo al acecho que no es ni grande ni monstruoso sino pequeñísimo, casi imperceptible.

Esa amenaza está afectando gravemente la salud, la vida y el medio ambiente: son los microplásticos. Se trata de pequeñas partículas de menos de cinco milímetros de diámetro, que se fueron desgranando de sus distintos materiales de origen y que al no ser detectados y extraídos por los sistemas de filtrado de efluentes terminaron habitando ríos, lagos y ecosistemas marinos.

Una botella de PET puede tardar 1.000 años en degradarse
Una botella de PET puede tardar 1.000 años en degradarse

La mayoría proviene del polietileno, del polipropileno o del tan conocido PET, ese material con el que se fabrican casi todos los envases que consumimos. Se lo puede encontrar en los productos más diversos: jabón, gel para la ducha, un protector solar o incluso en algunas pastas dentales.

Los microplásticos tienen formas y colores diversas. Esto hace que muchos peces, tortugas, aves o mamíferos marinos los confunden con alimento

Hace por lo menos cuatro décadas que los microplásticos se vienen acumulando en el mar. Con su forma y sus colores pueden desorientar a peces, tortugas, aves o mamíferos marinos que los confunden con alimento.

Los microplásticos son pequeñas partículas de menos de cinco milímetros de diámetro, que se fueron desgranando de sus distintos materiales de origen
Los microplásticos son pequeñas partículas de menos de cinco milímetros de diámetro, que se fueron desgranando de sus distintos materiales de origen

Según un estudio existen por lo menos 4 mil millones de fragmentos de microplástico por cada kilómetro cuadrado de playas, corales y superficies marinas. Este producto representa hoy una verdadera bomba de tiempo para la vida en los océanos. Y es menester desactivarla.

Para lograrlo se requiere de Estados firmes y comprometidos que estén atentos a la producción, al consumo, y al desecho de esos materiales.

Hace por lo menos cuatro décadas que los microplásticos se vienen acumulando en el mar
Hace por lo menos cuatro décadas que los microplásticos se vienen acumulando en el mar
Existen 4 mil millones de fragmentos de microplástico por cada kilómetro cuadrado de playas, corales y superficies marinas

También se necesitan consumidores responsables que entiendan que la comodidad o la higiene personal no pueden estar por encima de la salud y la vida del planeta y de millones de animales.

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