Una investigación presentada en la conferencia NUTRITION 2026 encontró que los adolescentes que incorporaban proteínas en el desayuno consumían más nutrientes clave y menos azúcar durante el resto del día, lo que sugiere que la primera comida de la mañana tiene un efecto dominó sobre la calidad de toda la dieta.
El estudio, desarrollado por investigadores de la Sociedad Estadounidense de Nutrición (SAN), siguió a 128 jóvenes de entre 14 y 21 años que habitualmente omitían el desayuno —al menos seis veces por semana—.
PUBLICIDAD
Los participantes fueron divididos en tres grupos: uno que consumió un desayuno estándar con unos 15 gramos de proteína, otro que recibió un desayuno rico en proteínas con aproximadamente 30 gramos y un tercero que continuó sin desayunar.

Para garantizar la precisión de los datos, los investigadores prepararon más de 18.000 comidas con opciones típicas del desayuno —burritos, quesadillas, huevos revueltos y batidos— y las entregaron a los participantes en neveras portátiles. El cumplimiento fue superior al 90 %, y la ingesta se midió con registros dietéticos de 24 horas combinados con el pesaje de los recipientes antes y después de cada período.
PUBLICIDAD
Los resultados mostraron que los tres grupos consumieron una cantidad similar de calorías a lo largo del día, pero las diferencias aparecieron en la calidad de lo que comían. Los adolescentes que desayunaron registraron una mayor ingesta de fibra, hierro, zinc y colina —nutrientes que suelen estar por debajo de los niveles recomendados en esta franja etaria y que son fundamentales para el crecimiento celular y la función inmune—.
El grupo con mayor consumo de proteínas fue el que mejores resultados obtuvo: ingirió más hierro y colina que el grupo de desayuno estándar, y también redujo el consumo de azúcares añadidos.
PUBLICIDAD

“Nuestros hallazgos sugieren que añadir el desayuno, en particular uno rico en proteínas, puede ser una forma eficaz de mejorar la ingesta de nutrientes y la calidad de la dieta entre los adolescentes mayores”, dijo Emma Rose Brown, estudiante de doctorado y una de las investigadoras del estudio, en un comunicado de prensa.
Estos datos cobran relevancia si se considera que, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), cerca del 28 % de los adolescentes del país se saltan el desayuno de manera habitual.
PUBLICIDAD
Vale aclarar que los hallazgos aún no fueron publicados en una revista revisada por pares, por lo que no pasaron por el proceso de validación científica estándar. Parte de los datos de ingesta también se obtuvieron mediante recordatorios de 24 horas, un método que depende de la memoria de los participantes y puede ser menos preciso que la medición directa. Además, el estudio se centró en un grupo específico —jóvenes que no desayunaban—, por lo que sus conclusiones no son necesariamente extrapolables a otras poblaciones.

Cómo trasladar esto al desayuno de cada día
Para quienes buscan llevar estos resultados a la práctica, la nutricionista dietista registrada Lauren Manaker, especialista en nutrición pediátrica y autora de referencia en EatingWell, recomienda apostar por opciones con alto contenido proteico y fáciles de preparar con anticipación. Huevos, yogur griego, batidos con proteína en polvo o burritos de desayuno son alternativas que combinan practicidad con valor nutricional. La preparación la noche anterior es una estrategia útil para que las mañanas más agitadas no sean un obstáculo.
PUBLICIDAD
La clave no está en alcanzar una cifra exacta ni en transformar el desayuno en una rutina rígida, sino en incorporar una fuente de proteína de calidad desde temprano. Según los datos del estudio, llegar a los 30 gramos —el equivalente a dos huevos con una porción de yogur griego o un batido con proteína— fue suficiente para marcar una diferencia medible en la dieta del resto del día.
Para los adolescentes que no tienen el hábito, el punto de partida no necesita ser perfecto. Empezar con algo pequeño —incluso una porción de queso cottage con fruta o un huevo duro que se puede comer camino a la escuela— es más efectivo que no desayunar. Y si la opción incluye alimentos que el adolescente ya disfruta, las posibilidades de que el hábito se sostenga en el tiempo son mucho mayores, según señala Madeline Peck, dietista registrada y revisora del estudio.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Marihuana más potente, dopamina y dolor silencioso: la advertencia de Nacho O’Donnell sobre las adicciones en una era de estímulos rápidos
En La Fórmula Podcast, el sociólogo y especialista en adicciones contó cómo logró dejar atrás 17 años de consumo y construir 32 de sobriedad. Explicó qué hay detrás de estas conductas, cómo prevenir las recaídas y por qué pedir ayuda, establecer límites y construir una nueva vida en comunidad son claves para la recuperación

¿Tomar mucho café hace mal? Cuál es el límite saludable, según la ciencia
Los estudios más recientes dejaron atrás parte de la vieja desconfianza hacia esta bebida, aunque mantienen advertencias sobre el exceso. Qué recomiendan los especialistas

La Fundación Garrahan realizará su tradicional Cena Solidaria y recaudará fondos para un programa clave
El encuentro anual tendrá lugar el próximo 21 de septiembre en el Hotel Sheraton de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa busca obtener recursos para acondicionar y ampliar las instalaciones de Casa Garrahan, el espacio que brinda alojamiento gratuito y contención a niñas, niños y adolescentes en tratamiento médico

Por qué cada vez más jóvenes de la Generación Z eligen oficios especializados, según un estudio
Un relevamiento realizado en Estados Unidos identificó que gran parte de los adolescentes considera clave orientarse hacia profesiones difíciles de automatizar. Cuál es el panorama que analizan los padres de niños menores de 16 años sobre su futuro

7 cambios económicos que pueden actualizar un living sin remodelarlo
Especialistas en interiorismo señalan intervenciones domésticas que ayudan a mejorar la atmósfera, ordenar la escena visual y sumar identidad


