Cuáles son los beneficios reales del apio y por qué las dietas detox pueden convertirlo en un riesgo

Este vegetal mediterráneo acumula siglos de uso en la medicina natural europea, pero su perfil nutricional tiene límites concretos que poco tienen que ver con los regímenes más populares

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Verduras, estilo de vida saludable, nutrientes esenciales, cocina natural, salud digestiva, control de peso, snack saludable - (Imagen Ilustrativa Infobae).
El apio pertenece a la familia de las apiáceas, tiene origen mediterráneo y en España se consumen sobre todo sus tallos, además del apionabo (Imagen Ilustrativa Infobae).

El apio es una especie vegetal que pertenece a la familia de las apiáceas, junto a plantas como el perejil, hinojo, zanahoria y eneldo. Su origen es mediterráneo y, aunque se encuentra disponible todo el año, históricamente ha sido una verdura de invierno. Aparece en antiguas recetas griegas, romanas y vikingas, y ha formado parte de la medicina natural europea.

En distintas partes del mundo, es habitual consumir los tallos, aunque también se puede comer la raíz, conocida como apionabo. Según el artículo publicado en Sport Life por Yolanda Vázquez Mazariego, doctora en Ciencias Biológicas, el apio ha sido valorado por sus usos tradicionales y culinarios en nuestra región.

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El cultivo y el consumo del apio han evolucionado a lo largo de la historia, siendo una planta presente tanto en la alimentación cotidiana como en la medicina popular europea. Su resistencia y disponibilidad durante los meses fríos han hecho que sea una verdura asociada al invierno, aunque actualmente se puede encontrar en mercados durante todo el año gracias a los sistemas de producción modernos.

Infusión natural, té de apio, propiedades digestivas, bebida diurética, remedio casero. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El apio puede comerse crudo o cocido, y su uso en ensaladas, sopas, purés, tostas, hummus y caldos amplía sus formas de consumo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Usos culinarios y formas de consumo

El apio puede aprovecharse tanto crudo como cocido, siendo la mejor manera para beneficiarse de sus propiedades consumirlo sin cocción. Se utiliza para suavizar y aromatizar sopas, purés y otros platos, y su textura crujiente lo hace ideal en ensaladas. En el mercado existe también polvo de apio seco y molido que se emplea como sustituto de la sal, aunque aporta sodio.

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Es frecuente encontrarlo en ensaladas mezclado con manzana y huevo de codorniz, en tostas saludables con pollo y manzana, o como crudité para acompañar hummus, salsas de yogur o requesón.

Las combinaciones posibles con apio en la cocina son muy variadas. Puede formar parte de platos fríos o calientes, y su sabor distintivo aporta un toque refrescante o aromático según la preparación. Además, su uso en caldos o jugos se ha popularizado como remedio depurativo, aunque pasar un día entero consumiendo solo caldo de apio puede resultar monótono y llevar a una sensación de falta de energía.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El apio contiene vitaminas y minerales como potasio, calcio, magnesio y folatos, y su perfil nutricional favorece la saciedad, el equilibrio mineral y el control del peso (Imagen Ilustrativa Infobae)

Composición nutricional y propiedades

El apio es un vegetal muy bajo en calorías: 100 gramos aportan solo 16 kilocalorías, destaca el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Está compuesto en un 95% por agua y destaca por su alto contenido en fibra, responsable de su textura crujiente.

Es rico en vitamina K y contiene pequeñas cantidades de vitamina A, B2, B6, folatos y minerales como potasio, calcio, magnesio, sodio y manganeso. Todos estos elementos le confieren un valor remineralizante, especialmente recomendado para quienes practican deporte.

El contenido nutricional del apio explica su fama como alimento ligero y apto para dietas. Además de su efecto saciante por la fibra y el agua, sus micronutrientes contribuyen a mantener el equilibrio mineral en el organismo y favorecen la recuperación tras la actividad física. Su bajo aporte energético permite incluirlo en menús que buscan controlar el peso sin renunciar a vitaminas y minerales.

Primer plano de manos cortando apio fresco con un cuchillo sobre una tabla de madera. Hay apio picado y tallos enteros de apio visibles
El apio contiene aceites esenciales volátiles y antioxidantes que se asocian con efecto diurético, regulación de la glucosa, apoyo digestivo y cuidado de la memoria (Reuters)

Beneficios y efectos del apio en la salud

El apio contiene aceites esenciales volátiles, como apiol, limoneno y selineno, que le otorgan su sabor picante y efectos diuréticos, sedantes, digestivos y ligeramente laxantes. Ayuda a reducir los niveles de glucosa en sangre, mejora la memoria y contribuye al buen funcionamiento del hígado y los riñones.

Además, refuerza las defensas y es reconocido como afrodisíaco en la cultura popular. Su contenido en apiína lo convierte en una planta emenagoga, útil para favorecer la menstruación y aliviar síntomas del síndrome premenstrual, aunque en exceso puede tener efectos abortivos.

Entre sus beneficios, destaca la capacidad del apio para favorecer la eliminación de líquidos y toxinas por su acción diurética, lo que resulta útil en dietas depurativas o para personas con retención de líquidos. Además, su aporte de antioxidantes y su efecto en la regulación de la glucosa lo hacen interesante para quienes buscan prevenir enfermedades metabólicas o cuidar la memoria y el sistema nervioso.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El consumo excesivo de apio, sobre todo en jugos detox o dietas restrictivas, puede concentrar oxalatos y aumentar riesgos en personas con cálculos renales o problemas urinarios (Imagen Ilustrativa Infobae)

Precauciones y recomendaciones sobre su consumo

Aunque el apio es apreciado por sus propiedades, es fundamental no abusar de su consumo. El alto contenido en oxalatos puede causar problemas renales o agravar inflamaciones de riñón y vejiga. Los jugos y smoothies verdes detox que incluyen apio concentran nutrientes que, en exceso, pueden resultar tóxicos, destacó la experta.

Las dietas de solo caldo o jugo de apio provocan una pérdida de peso basada principalmente en agua, no en grasa, y pueden generar sensación de hambre y debilidad. Por eso, se recomienda integrarlo en una dieta variada, preferentemente crudo o cocido, y evitar su consumo excesivo para aprovechar sus beneficios sin riesgos.

Las recomendaciones realizadas por Vázquez Mazariego sobre el consumo de apio insisten en la moderación. Aunque puede incorporarse a diario en pequeñas cantidades, no conviene abusar de jugos concentrados ni de dietas restrictivas basadas solo en este vegetal.

El riesgo de ingerir demasiados oxalatos o sustancias activas está presente, sobre todo en personas con predisposición a cálculos renales o problemas urinarios. Lo más aconsejable es disfrutar de su sabor y textura dentro de una alimentación equilibrada y diversa.

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