
El Día Internacional del Orgasmo Femenino se conmemora cada 8 de agosto y expone una realidad que aún permanece en la sombra de la salud pública: los factores físicos y emocionales que condicionan el placer en las mujeres.
Lejos de ser un asunto menor, el bienestar sexual femenino requiere abordajes que integren el cuerpo y la mente, según destacaron especialistas consultados por Infobae.
PUBLICIDAD
¿Por qué el placer femenino aún es tabú?

La médica tocoginecóloga y sexóloga clínica de Halitus Instituto Médico Viviana Jaitt (MN 151.766) recordó que la efeméride surgió en Brasil hace casi dos décadas, cuando un concejal de Esperantina impulsó una ordenanza tras conocer datos que mostraban que casi un 30% de las mujeres del municipio nunca había alcanzado el orgasmo.
“El placer femenino es salud y todavía nos cuesta hablar de eso sin vergüenza”, subrayó Jaitt. La fecha busca correr al orgasmo de la intimidad del tabú para instalarlo, según la especialista, “en la conversación sobre salud”.
PUBLICIDAD
El orgasmo femenino: un hecho fisiológico y emocional

Según detalló Jaitt consultada por Infobae, el orgasmo femenino es un “evento fisiológico concreto, con pasos que se pueden describir uno por uno”. En ese proceso, el suelo pélvico se contrae en oleadas rítmicas y el cerebro libera oxitocina y endorfinas, que reducen el estrés y elevan el umbral de dolor.
“Todo esto es neuroquímica que se estudia en investigación de medicina sexual”, precisó. La dimensión emocional, advierte, es aún más subestimada: “El clítoris es protagonista, pero el verdadero centro de mando está en el cerebro, donde se procesan la seguridad, la confianza, la vergüenza heredada y el sistema de creencias limitantes”.
PUBLICIDAD
Cinco factores físicos que condicionan el placer

1. Hormonas y ciclos vitales
El estrógeno cumple un rol central al mantener el tejido de la vulva y la vagina elástico y lubricado. “Cuando baja, como en el posparto, la lactancia o la menopausia, aparecen síntomas como sequedad, ardor y a veces dolor”, explicó Jaitt. El embarazo, la lactancia y la menopausia modifican el deseo sexual y pueden alterar la respuesta orgásmica, tanto por factores hormonales como emocionales.
2. Suelo pélvico y anatomía
El buen funcionamiento del suelo pélvico resulta determinante. Si está tenso, genera dolor; si está débil, la sensación pierde intensidad. “La penetración, por sí sola, no estimula de forma directa el clítoris en la mayoría de las mujeres”, aclaró la especialista.
PUBLICIDAD
3. Lubricación y dolor
Una lubricación insuficiente convierte el contacto sexual en una experiencia incómoda. “La presencia de dolor por endometriosis, vaginismo o vulvodinia frena el circuito porque el cuerpo no se entrega a algo que anticipa como doloroso”, señaló Jaitt.
4. Medicamentos y anticonceptivos
Antidepresivos que actúan sobre la serotonina retrasan o bloquean el orgasmo en muchas pacientes. Situaciones similares se observan con ciertos fármacos para la presión arterial y anticonceptivos hormonales. “No se debe abandonar ni cambiar una medicación por cuenta propia, pero casi siempre hay ajustes posibles”, advirtió la sexóloga.
PUBLICIDAD
5. Condiciones clínicas específicas
Problemas como el vaginismo, donde los músculos de la entrada vaginal se contraen de manera involuntaria, pueden impedir la penetración aun en relaciones satisfactorias. La anorgasmia, o dificultad persistente para alcanzar el orgasmo, también puede tener causas físicas independientes de lo emocional.
Seis factores emocionales que condicionan el placer

1. Seguridad, confianza y vínculo
“La seguridad y la confianza en uno mismo y en el vínculo sexoafectivo resultan esenciales”, afirmó Jaitt en diálogo con Infobae.
El orgasmo requiere que el sistema nervioso “baje la guardia”, algo que no sucede bajo ansiedad, miedo o vergüenza. “El placer necesita un sistema nervioso que se sienta seguro, y el miedo a ser juzgada es exactamente lo que lo mantiene en alerta”, aseguró.
PUBLICIDAD
2. Historia personal, traumas y educación sexual
El licenciado en Psicología y sexólogo, Mauricio Strugo (MN 41.436), sumó en este punto que la historia personal y la educación moral influyen profundamente.
“Si el aprendizaje sobre la sexualidad fue atravesado por situaciones de abuso, enseñanzas morales o una mirada represiva, pueden generarse traumas que se manifiestan en síntomas de estrés y ansiedad y, como consecuencia, alteran o imposibilitan disfrutar”, indica Strugo.
PUBLICIDAD
3. Presión social y mitos
La sobreinformación y la proliferación de “recetas mágicas” en redes sociales generan presión. “Esa generalización hace que a quien no le pase se sienta un bicho raro. Incluso consiguiendo orgasmos, muchas mujeres sienten que deberían experimentar otra cosa o una explosión de placer porque, si no, algo anda mal”, indicó Strugo.
4. Autoconocimiento y comunicación
La falta de autoconocimiento y la dificultad para expresar lo que se desea impactan directamente. “Sigue rondando la idea de entregarse a otros, no comunicar cómo y qué les gusta. Al mantenerse pasivas, resignan sus orgasmos y terminan frustradas”, advirtió el especialista.
PUBLICIDAD
5. Culpa, vergüenza y creencias heredadas
Persisten limitaciones ligadas a la culpa heredada y a la creencia de que el placer propio es secundario. “El verdadero centro de mando está en el cerebro, donde se procesan la confianza, el permiso para disfrutar y también los frenos”, puntualizó Jaitt.
6. Ansiedad anticipatoria y angustia
Desde la perspectiva del médico psiquiatra y sexólogo, Walter Ghedin (MN 74.794), muchas mujeres con retraso orgásmico sufren ansiedad anticipatoria, pendientes de que el problema se repita. “Un tiempo mayor para llegar al orgasmo o la falta de este se asoció con una menor satisfacción y aumento de la angustia”, advirtió a Infobae.
El impacto de la pareja y el entorno

La calidad del vínculo sexual y afectivo modifica la experiencia de placer. “Las mujeres suelen alcanzar el orgasmo con más facilidad en la masturbación que durante el coito sin estimulación directa del clítoris, justamente porque ahí no hay nadie a quien complacer ni frente a quien exponerse”, observó Jaitt, para quien la confianza facilita el placer y permite comunicar deseos sin miedo al juicio.
Ghedin señaló en este punto que “el deseo sexual femenino se despierta por el contacto, la conexión emocional y el despliegue de prácticas, no solo las genitales”. El apuro en las relaciones heterosexuales y la falta de estimulación adecuada del clítoris suelen ser causas frecuentes de retardo orgásmico.
Reconocer el propio placer corporal, un indicador de calidad de vida

Jaitt remarcó que las mujeres que pueden nombrar lo que les gusta “duermen mejor, discuten menos por lo que nunca se animaron a pedir y llegan al consultorio ginecológico con menos vergüenza y más preguntas”. Al respecto, la especialista sostuvo que reconocer el propio placer corporal es un indicador de salud integral y calidad de vida, “tan real como la presión arterial o la calidad del sueño”.
En ese sentido, Strugo recomendó que las mujeres conozcan sus vulvas y disfruten de su sexualidad en soledad, y que en encuentros con otros “puedan mapear a sus parejas acerca de sus zonas erógenas, no esperando que adivinen”.
Herramientas para un abordaje integral

La consulta con un sexólogo o sexóloga clínica ofrece herramientas concretas: educación sexual, técnicas de desensibilización, trabajo corporal guiado y regulación emocional. “Es un proceso breve, práctico y pedagógico que empieza escuchando y termina devolviendo un mapa más claro del propio cuerpo”, detalló Jaitt.
El abordaje, insisten los especialistas, debe ser integral. “Primero descartar y tratar lo físico, y recién ahí trabajar lo emocional”, recomendó la ginecóloga y sexóloga. Separar una cosa de la otra resulta artificial, ya que la sexualidad “es un todo”.
Mensajes finales de los especialistas

“El orgasmo no es una performance ni una obligación, sino un derecho del propio cuerpo de la mujer que se habita desde la integración sensorial y la salud integral”, concluyó Jaitt.
Con ella coincidió Strugo y sugirió desterrar la idea de esperar que la pareja adivine las preferencias: “Lo que anda mal es no conocerse y entregarse a otros o conocerse pero mantenerse calladas”.
El orgasmo femenino, en palabras de Ghedin, es una experiencia placentera que está influida por muchos factores y no solo es una respuesta fisiológica.
“El conocimiento del cuerpo y de las sensaciones eróticas, la masturbación, el cuestionamiento de los mitos sobre la sexualidad femenina, la información y la confianza personal son puntales clave para que la experiencia sexual sea plena y no solo genital”, concluyó.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Recetas de bizcochuelos, rápidas y fáciles: siete opciones originales para disfrutar el fin de semana
La selección reúne versiones con chocolate y café, yogur y limón, vainilla, marmolado, zanahoria y nuez, coco con dulce de leche y una alternativa sin gluten, con ingredientes simples y un horneado guiado

Los 10 secretos japoneses para aprovechar cada centímetro de tu casa
No es cuestión de metros, es cuestión de sistema: las soluciones que usan en el país asiático para que cada rincón del hogar cumpla una función, sin obra y sin gastar de más

La revolución científica que permite rastrear la basura espacial en tiempo real
En los últimos meses, dos avances tecnológicos rompieron paradigmas. Cómo el uso combinado de radiotelescopios y sistemas sísmicos marca un antes y un después en la vigilancia del espacio

¿Existe la depresión posparto en varones? El relato de un médico que la vivió sin saberlo
Christopher Choukalas describió en el podcast Good Inside cómo la llegada de sus mellizas desencadenó ataques de pánico, ira y una necesidad de control que tardó meses en reconocer como algo más que agotamiento

Kendall Jenner y Jacob Elordi, la dupla que redefine la moda con su estilo bajo perfil
El vínculo entre la modelo y el actor despierta miradas con elecciones cuidadas de prendas, colores neutros y una narrativa visual consistente



