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Gobierno de Guatemala alista una subasta pública de chatarra acumulada por más de una década

La participación estará abierta a personas y empresas que cumplan con las bases que se publicarán en Guatecompras tras el acuerdo ministerial, mientras se define el precio de salida con un avalúo certificado

La acumulación de chatarra estatal en Guatemala elevó riesgos de salud pública, contaminación ambiental y gastos por alquiler de bodegas privadas.
Guatemala prepara la primera gran subasta de chatarra estatal en más de una década para liberar espacio y financiar el erario público. (Ministerio de Finanzas Públicas)
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Guatemala se prepara para realizar la primera gran subasta de la chatarra que ha acumulado el Gobierno durante más de una década.

La actividad está a cargo delMinisterio de Finanzas Públicas (Minfin), quienes informaron que la intención es optimizar el uso de los espacios estatales y financiar el erario público, para obtener recursos frescos para áreas prioritarias como salud y educación.

Inventario y logística de la subasta

El director de Bienes del Estado, Juan Francisco Letona, explicó que el proceso se desarrolla tras doce años sin ventas de este tipo.

Actualmente, se resguardan más de 2 mil 600 toneladas métricas de chatarra en un predio estatal ubicado en la zona 6 de la ciudad de Guatemala.

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Esta chatarra está compuestas por vehículos fuera de uso (46 %), mobiliario y equipo institucional dado de baja (46 %) y otros materiales (8 %). Más de 1 mil 700 vehículos forman parte de este acopio, junto a mobiliario oficialmente descargado del inventario estatal.

Como parte de la fase preparatoria, la dependencia efectúa el cálculo del volumen y peso total del material, y establece el valor base de la subasta conforme a un avalúo certificado.

La acumulación de chatarra estatal en Guatemala elevó riesgos de salud pública, contaminación ambiental y gastos por alquiler de bodegas privadas.
El acopio de chatarra incluye más de 1 mil 700 vehículos fuera de uso, además de mobiliario y equipo institucional dado de baja. (DCA)

Según informó el Ministerio de Finanzas, lo que se busca es que elproceso sea totalmentetransparente, con una amplia participación de oferentes para fortalecer la eficiencia del Estado y promover la economía del reciclaje.

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Requisitos y mecanismos de participación

La convocatoria para la subasta pública será comunicada oficialmente una vez se emita el acuerdo ministerial y las bases del proceso que serán anunciado en Guatecompras. No obstante, se estima que la subasta se lleve a cabo en septiembre, sujeto al cumplimiento de plazos administrativos.

Podrán participar personas individuales y jurídicas que cumplan con los requisitos detallados en las bases, entre los que destacan realizar un depósito del 15 % del valor base y contar con la licencia ambiental correspondiente.

La venta comprenderá la totalidad de la chatarra almacenada en el predio. El proceso será abierto, transparente y competitivo, según autoridades de la cartera del Tesoro.

La venta permitirá liberar espacio en los predios estatales, facilitando que otras instituciones trasladen futura chatarra sin saturar instalaciones. Este mecanismo también reducirá gastos por el alquiler de bodegas privadas y contribuirá a un manejo más eficiente de los bienes dados de baja.

La acumulación de chatarra estatal en Guatemala elevó riesgos de salud pública, contaminación ambiental y gastos por alquiler de bodegas privadas.
El Ministerio de Finanzas Públicas informó que la subasta de chatarra busca obtener recursos para salud y educación. (Ministerio de Finanzas Públicas)

Impactos y desafíos de la acumulación de chatarra

La acumulación de chatarra estatal ha generado problemas estructurales en Guatemala. De acuerdo con autoridades sanitarias, los depósitos al aire libre y vehículos abandonados incrementan riesgos de salud pública, ya que la acumulación de agua en carrocerías fomenta criaderos del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, zika y chikungunya.

Además, la presencia incontrolada de desechos ferrosos favorece la contaminación ambiental por filtración de metales pesados, aceites y otros tóxicos hacia el suelo y el agua subterránea. Durante la temporada de lluvias, estos residuos pueden obstruir redes de drenaje urbano.

El costo presupuestario y la ineficiencia institucional también se han visto afectados. El hacinamiento obliga al Estado a mantener gastos recurrentes en alquiler de bodegas y los complejos trámites administrativos ante la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) dificultan la chatarrización oportuna, provocando cuellos de botella.

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