Cuál es el mejor asiento del avión que la mayoría de los viajeros desconoce

No se trata de un upgrade ni de un programa de fidelidad, sino de la geometría de la aeronave y de una normativa de seguridad que convierte ciertas butacas en zonas privilegiadas por ley

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Una ilustración editorial de una cabina de avión de pasajeros completamente vacía, mostrando hileras de asientos azules y grises, y pasillos despejados.
La ubicación del mejor asiento de avión en clase económica puede rivalizar con la comodidad de económica premium a menor costo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una viajera frecuente reveló cuál es el mejor asiento en clase económica, uno que —según su experiencia— puede incluso equipararse a los de categorías superiores como la económica premium, y que puede conseguirse por una fracción del precio.

Con casi 60 países visitados en dos décadas y vuelos mensuales, la editora de viajes de The Sun acumula una experiencia que pocos pasajeros pueden igualar. Su secreto no es ni un upgrade ni un programa de fidelidad: es conocer el plano de cabina mejor que la mayoría de los tripulantes. Además, existen ciertas normas internacionales que respaldan, no solo con la experiencia sino también con leyes, esta preferencia.

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La ubicación estratégica del mejor asiento

El asiento en cuestión no aparece destacado en los catálogos de las aerolíneas. Está detrás de la fila del mamparo, la pared divisoria de cabina, a la izquierda o a la derecha, junto a la ventanilla. Su ventaja surge de una particularidad de diseño: en ciertos aviones, esas filas del mamparo solo tienen dos asientos a cada lado del centro por la disposición de la puerta de la aeronave. Esta configuración deja al asiento de ventanilla de la fila siguiente con una cantidad desproporcionada de espacio para las piernas, sin el tráfico constante de pasajeros que caracteriza a las filas delanteras.

Además, a diferencia de los asientos del mamparo convencional, el asiento que recomienda la editora de The Sun mantiene el espacio extra, pero sin quedar frente a la zona de tránsito hacia los baños y el pasillo de estiramiento. Al estar en la fila inmediatamente posterior y junto a la ventanilla, está fuera del flujo de movimiento y retiene el beneficio del espacio adicional para las piernas.

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Ilustración de una cabina de avión vacía con asientos grises y reposacabezas marrones. Un asiento junto a la ventanilla está iluminado con un brillo dorado.
El asiento recomendado se encuentra detrás del mamparo, ofreciendo más privacidad y tranquilidad durante el vuelo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la normativa de seguridad de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) tipificada en el código legal 14 CFR 25.813, este espacio libre es una exigencia legal estricta que prohíbe colocar obstáculos o asientos que reduzcan el pasillo de evacuación (escape path) hacia las salidas de emergencia, obligando a los ingenieros a eliminar un asiento de la fila delantera y beneficiando directamente a la butaca de atrás.

Ventajas en comodidad y precio

La diferencia respecto a la económica premium también es clara en el costo. La mujer pagó alrededor de 65 libras esterlinas (casi 90 USD) para reservar ese asiento, frente a lo que suelen ser entre 200 y 400 libras esterlinas (250-550 USD) adicionales por un lugar en económica premium. A esto se suma otra ventaja operativa: muchos asientos de económica premium tienen apoyabrazos fijos que no se pueden levantar. En este asiento de clase económica, si la butaca contigua queda vacía, los apoyabrazos se pliegan y el pasajero dispone de dos plazas para sí mismo.

El aspecto central de su experiencia es el del descanso. La editora se describe como alguien incapaz de dormir en transporte público, con lesiones antiguas en las rodillas que se inflaman durante los vuelos. Estas condiciones dificultan los trayectos largos. En ese asiento, durante un vuelo de 11 horas, logró cinco de sueño intermitente, algo que consideró inusual para ella en un avión.

A partir de este resultado, sostiene que ese asiento puede ser tan cómodo como la económica premium, especialmente considerando la diferencia de precio: para quienes vuelan con frecuencia, acumular horas de descanso puede influir de manera directa en la productividad y el bienestar durante el viaje.

Interior de un avión de pasajeros, vista de una fila de asientos azules vacíos y una ventanilla. La luz del sol ilumina un asiento junto a la ventana.
Una viajera con 60 países visitados reveló por qué pagó 90 dólares por un asiento que otros pagan 550 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo identificar el asiento ideal

La clave para aprovechar esta opción es verificar el tipo de avión antes de reservar. No todas las aeronaves tienen esa configuración de dos asientos junto al mamparo, por lo que el espacio extra detrás no existe en todos los modelos. Herramientas como SeatMaps o aeroLOPA permiten identificar esa disposición antes de confirmar el vuelo.

Si ese asiento específico no está disponible en el avión elegido, la editora recomienda como segunda opción pagar por un lugar en el mamparo convencional, que sigue ofreciendo más espacio que el resto de la clase económica. En el caso de su propia experiencia, los asientos 68A y 68K de su vuelo eran los que reunían esas condiciones: retirados, con espacio extra y fuera del circuito de tráfico de pasajeros.

Conforme a las directrices de homologación de cabinas de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) bajo la norma CS 25.813, esta distribución con la numeración 68A y 68K es habitual en aviones de gran fuselaje y doble piso, donde la ubicación de las puertas y los toboganes de evacuación obliga a interrumpir la simetría de las filas estándar, convirtiendo a estas dos butacas en zonas privilegiadas por la ley internacional.

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